Los cuernitos con manteca los hago especialmente cuando tengo que llenar una caja con galletas para la familia o cuando me queda manteca después de hacer chicharrones. La masa siempre sale tierna, no necesita batidora, solo un bol grande y manos limpias. Me gusta que no necesito huevos, y el sabor de la manteca hace toda la diferencia en comparación con las versiones con mantequilla. Son buenas con cualquier mermelada un poco más espesa, para que no gotee en la bandeja.
Info rápida
Tiempo total: 1 hora y 40 minutos (incluye el levado de la masa y la cocción)
Porciones: 2 bandejas grandes (aproximadamente 40-50 cuernitos, dependiendo del tamaño)
Dificultad: media
Ingredientes
Para la masa:
250 g de manteca (de cerdo, fresca)
250 g de crema espesa (mínimo 20%)
1 cubo de levadura fresca (25 g)
1-2 sobres de azúcar vainillado (8-16 g en total)
La cáscara de 1 limón (solo la parte amarilla)
600 g de harina blanca tipo 000 (puede ser un poco más o menos, dependiendo de la crema)
Para el relleno:
200 g de mermelada o confitura (de ciruelas, albaricoques o membrillos; es importante que sea bastante espesa, no líquida)
Para terminar:
Azúcar glas (para espolvorear por encima después de hornear)
Instrucciones
1. Saca la manteca y la crema del refrigerador 10-15 minutos antes, para que estén un poco más suaves.
2. En un bol grande, deshaz la levadura con una cucharadita de azúcar vainillado (si tienes dos sobres, el resto lo pones más adelante) hasta que se licúe. No es necesario activar la levadura por separado, con este tipo de masa se puede usar directamente.
3. Agrega la manteca, la crema, el resto del azúcar vainillado y la cáscara rallada de limón. Mezcla bien con una cuchara, luego comienza a añadir la harina, poco a poco.
4. Amasa suavemente, solo lo suficiente para que la masa se una. No insistas, la masa para los cuernitos con manteca no debe ser muy elástica. Si se pega mucho, añade un poco más de harina.
5. Deja la masa en el bol, cubierta con film transparente o un paño, durante 30-40 minutos en un lugar cálido. No crecerá mucho, pero es importante que se relaje y que la levadura empiece a trabajar.
6. Divide la masa en 2 partes. Espolvorea la mesa con harina. Extiende cada parte en láminas delgadas (aproximadamente 3-4 mm de grosor). Corta cada lámina en triángulos (primero en rectángulos, luego cada rectángulo en dos diagonalmente).
7. Coloca una cucharadita de mermelada en la base de cada triángulo. Enrolla comenzando desde la base hacia la punta, dándole una forma ligeramente curvada (opcional).
8. Coloca los cuernitos en una bandeja forrada con papel de hornear, dejando espacio entre ellos. Precalienta el horno a 180°C, en la posición media.
9. Hornea durante 25-30 minutos o hasta que estén ligeramente dorados en la base. No los dejes dorar demasiado por arriba, de lo contrario se volverán quebradizos.
10. Sácalos y, mientras aún estén tibios, pásalos por azúcar glas o espolvorea azúcar glas con un tamiz.
Por qué hago la receta a menudo
La masa con manteca se mantiene tierna incluso después de unos días. Se pueden rellenar con cualquier mermelada, nuez o pasta de frutas que tenga en el refrigerador. Los cuernitos se conservan bien, no se endurecen rápidamente, y pueden hacerse con anticipación cuando tengo invitados o necesito algo para llevar. Sin huevos, no tengo que preocuparme de que se sequen.
Consejos y variaciones
Consejos
La masa no debe amasarse demasiado, para que no se vuelva dura.
Si es necesario, la harina se añade progresivamente, dependiendo de cuán espesa sea la crema.
Si la mermelada es demasiado líquida, hiérvela 3-4 minutos a fuego bajo, para que espese, de lo contrario, gotea de los cuernitos.
Los cuernitos se trabajan fácilmente si la masa no está demasiado caliente. Si se ablanda demasiado, ponla en el refrigerador durante 10 minutos.
Sustituciones
La manteca puede ser sustituida por mantequilla con un mínimo del 80% de grasa, pero la textura será un poco diferente, no tan tierna.
Levadura fresca: puedes usar 7 g de levadura seca (un sobre).
Azúcar vainillado: se puede sustituir por extracto de vainilla, pero se pierde un poco del aroma típico.
Variaciones
Relleno de nuez: mezcla nuez molida con azúcar glas y un poco de cáscara de limón.
Pasta de frutas cortada en trozos pequeños, para quienes quieran algo más tradicional.
Mermeladas con trozos de fruta para un extra de textura.
Para un sabor más ácido, usa mermelada de ciruela o de grosellas.
Ideas de presentación
Con café o té, como postre.
En una caja, para un viaje largo o picnic, se conservan bien.
Pueden ser parte de bandejas de galletas para fiestas o cumpleaños.
Preguntas frecuentes
¿Puedo congelarlos?
Sí, tanto crudos (enharinados y colocados en la bandeja) como horneados. Al descongelar, los horneados solo se sacan a temperatura ambiente; los crudos, se hornean directamente del congelador añadiendo 5 minutos al tiempo.
¿Se puede hacer la masa de un día para otro?
Sí, guardada en el refrigerador, cubierta, no pasa nada. Se extiende incluso más fácil si está fría.
¿Con qué mermelada van mejor?
Los mejores resultados los he tenido con mermeladas más espesas: ciruelas, albaricoques o membrillos. La mermelada tradicional también es adecuada.
¿Puedo hacer la receta sin levadura?
Sin levadura salen diferentes, menos tiernos y más compactos. Puedes intentar con un poco de polvo de hornear (7 g), pero la textura cambiará.
¿Se pueden hacer sin azúcar vainillado?
Sí, pero recomiendo añadir al menos un poco de aroma de limón o vainilla, de lo contrario, la masa sale un poco neutra.
Valores nutricionales
Una porción (aprox. 2-3 cuernitos, 50 g en total):
Calorías: 250 kcal
Proteínas: 3 g
Grasas: 16 g
Carbohidratos: 23 g
Los cuernitos tienen un alto contenido de grasa debido a la manteca y la crema, además de carbohidratos de la harina y la mermelada. Son un postre energéticamente denso.
Conservación y recalentamiento
Se conservan bien de 5 a 7 días a temperatura ambiente, en una caja de cartón o metal, con papel de hornear entre las capas. Si se dejan más tiempo, pueden ablandarse o endurecerse en los bordes; se pueden dejar 1-2 horas al aire o en el microondas unos segundos para que recuperen su textura. Los cuernitos fríos del refrigerador se endurecen, pero vuelven a la textura original si se dejan alcanzar la temperatura ambiente.
Info rápida
Tiempo total: 1 hora y 40 minutos (incluye el levado de la masa y la cocción)
Porciones: 2 bandejas grandes (aproximadamente 40-50 cuernitos, dependiendo del tamaño)
Dificultad: media
Ingredientes
Para la masa:
250 g de manteca (de cerdo, fresca)
250 g de crema espesa (mínimo 20%)
1 cubo de levadura fresca (25 g)
1-2 sobres de azúcar vainillado (8-16 g en total)
La cáscara de 1 limón (solo la parte amarilla)
600 g de harina blanca tipo 000 (puede ser un poco más o menos, dependiendo de la crema)
Para el relleno:
200 g de mermelada o confitura (de ciruelas, albaricoques o membrillos; es importante que sea bastante espesa, no líquida)
Para terminar:
Azúcar glas (para espolvorear por encima después de hornear)
Instrucciones
1. Saca la manteca y la crema del refrigerador 10-15 minutos antes, para que estén un poco más suaves.
2. En un bol grande, deshaz la levadura con una cucharadita de azúcar vainillado (si tienes dos sobres, el resto lo pones más adelante) hasta que se licúe. No es necesario activar la levadura por separado, con este tipo de masa se puede usar directamente.
3. Agrega la manteca, la crema, el resto del azúcar vainillado y la cáscara rallada de limón. Mezcla bien con una cuchara, luego comienza a añadir la harina, poco a poco.
4. Amasa suavemente, solo lo suficiente para que la masa se una. No insistas, la masa para los cuernitos con manteca no debe ser muy elástica. Si se pega mucho, añade un poco más de harina.
5. Deja la masa en el bol, cubierta con film transparente o un paño, durante 30-40 minutos en un lugar cálido. No crecerá mucho, pero es importante que se relaje y que la levadura empiece a trabajar.
6. Divide la masa en 2 partes. Espolvorea la mesa con harina. Extiende cada parte en láminas delgadas (aproximadamente 3-4 mm de grosor). Corta cada lámina en triángulos (primero en rectángulos, luego cada rectángulo en dos diagonalmente).
7. Coloca una cucharadita de mermelada en la base de cada triángulo. Enrolla comenzando desde la base hacia la punta, dándole una forma ligeramente curvada (opcional).
8. Coloca los cuernitos en una bandeja forrada con papel de hornear, dejando espacio entre ellos. Precalienta el horno a 180°C, en la posición media.
9. Hornea durante 25-30 minutos o hasta que estén ligeramente dorados en la base. No los dejes dorar demasiado por arriba, de lo contrario se volverán quebradizos.
10. Sácalos y, mientras aún estén tibios, pásalos por azúcar glas o espolvorea azúcar glas con un tamiz.
Por qué hago la receta a menudo
La masa con manteca se mantiene tierna incluso después de unos días. Se pueden rellenar con cualquier mermelada, nuez o pasta de frutas que tenga en el refrigerador. Los cuernitos se conservan bien, no se endurecen rápidamente, y pueden hacerse con anticipación cuando tengo invitados o necesito algo para llevar. Sin huevos, no tengo que preocuparme de que se sequen.
Consejos y variaciones
Consejos
La masa no debe amasarse demasiado, para que no se vuelva dura.
Si es necesario, la harina se añade progresivamente, dependiendo de cuán espesa sea la crema.
Si la mermelada es demasiado líquida, hiérvela 3-4 minutos a fuego bajo, para que espese, de lo contrario, gotea de los cuernitos.
Los cuernitos se trabajan fácilmente si la masa no está demasiado caliente. Si se ablanda demasiado, ponla en el refrigerador durante 10 minutos.
Sustituciones
La manteca puede ser sustituida por mantequilla con un mínimo del 80% de grasa, pero la textura será un poco diferente, no tan tierna.
Levadura fresca: puedes usar 7 g de levadura seca (un sobre).
Azúcar vainillado: se puede sustituir por extracto de vainilla, pero se pierde un poco del aroma típico.
Variaciones
Relleno de nuez: mezcla nuez molida con azúcar glas y un poco de cáscara de limón.
Pasta de frutas cortada en trozos pequeños, para quienes quieran algo más tradicional.
Mermeladas con trozos de fruta para un extra de textura.
Para un sabor más ácido, usa mermelada de ciruela o de grosellas.
Ideas de presentación
Con café o té, como postre.
En una caja, para un viaje largo o picnic, se conservan bien.
Pueden ser parte de bandejas de galletas para fiestas o cumpleaños.
Preguntas frecuentes
¿Puedo congelarlos?
Sí, tanto crudos (enharinados y colocados en la bandeja) como horneados. Al descongelar, los horneados solo se sacan a temperatura ambiente; los crudos, se hornean directamente del congelador añadiendo 5 minutos al tiempo.
¿Se puede hacer la masa de un día para otro?
Sí, guardada en el refrigerador, cubierta, no pasa nada. Se extiende incluso más fácil si está fría.
¿Con qué mermelada van mejor?
Los mejores resultados los he tenido con mermeladas más espesas: ciruelas, albaricoques o membrillos. La mermelada tradicional también es adecuada.
¿Puedo hacer la receta sin levadura?
Sin levadura salen diferentes, menos tiernos y más compactos. Puedes intentar con un poco de polvo de hornear (7 g), pero la textura cambiará.
¿Se pueden hacer sin azúcar vainillado?
Sí, pero recomiendo añadir al menos un poco de aroma de limón o vainilla, de lo contrario, la masa sale un poco neutra.
Valores nutricionales
Una porción (aprox. 2-3 cuernitos, 50 g en total):
Calorías: 250 kcal
Proteínas: 3 g
Grasas: 16 g
Carbohidratos: 23 g
Los cuernitos tienen un alto contenido de grasa debido a la manteca y la crema, además de carbohidratos de la harina y la mermelada. Son un postre energéticamente denso.
Conservación y recalentamiento
Se conservan bien de 5 a 7 días a temperatura ambiente, en una caja de cartón o metal, con papel de hornear entre las capas. Si se dejan más tiempo, pueden ablandarse o endurecerse en los bordes; se pueden dejar 1-2 horas al aire o en el microondas unos segundos para que recuperen su textura. Los cuernitos fríos del refrigerador se endurecen, pero vuelven a la textura original si se dejan alcanzar la temperatura ambiente.
Ingredientes
250 g de manteca, 250 g de crema agria, 1 cubo de levadura, 1-2 sobres de azúcar vainillado, la cáscara de un limón, 600 g de harina, azúcar en polvo. Relleno: mermelada, marmelada,...