Salsa de Carne Picada
Esta salsa, queridas mías, es un verdadero deleite, pero también un desafío, ya que requiere paciencia y tiempo. La preparo con mucha pasión, sabiendo que cada minuto de cocción añade profundidad y riqueza de sabores. Empiezo preparando los ingredientes necesarios, asegurándome de que todo esté fresco y de calidad. La carne será la base de esta maravillosa salsa, así que elijo carne de res cuidadosamente picada en cubos pequeños. En una olla grande, pongo cuatro cucharadas de aceite, y cuando esté bien caliente, añado la carne, la cebolla picada finamente y el ajo machacado. A fuego medio, revuelvo constantemente hasta que la carne se dore y comience a liberar sus jugos, y la cebolla se vuelva translúcida.
A continuación, viene la zanahoria, que rallo finamente, añadiéndola a la olla para sofreírla junto con los demás ingredientes. El sabor dulce de la zanahoria equilibrará los sabores sabrosos de la carne y las verduras. Después de unos minutos, añado las rodajas de puerro, cuyo aroma dará a la salsa una nota fresca y atractiva. Aquí interviene la pasta de tomate, que enriquece y colorea la salsa, dándole un aspecto apetitoso. Ahora, reduzco el fuego al mínimo, pongo la tapa y dejo que la salsa hierva durante dos horas. Es importante revolver de vez en cuando y añadir agua para mantener la consistencia deseada.
Después de las dos horas, mi salsa ya es una sinfonía de sabores. Ahora añado los tomates pelados, junto con el caldo en el que estuvieron, albahaca y orégano. Sazonar con sal, pimienta y una pizca de azúcar, que equilibrará la acidez de los tomates. Luego, dejo que todo hierva con la tapa cubierta durante otra hora o hasta que el aceite comience a separarse en la parte superior, permitiendo que los ingredientes se asienten bien en el fondo.
Al final, es el momento de probar la salsa y ajustarla a tu gusto. Si quieres darle una consistencia más espesa, disuelve el almidón en agua fría y añádelo, dejando que la salsa hierva un poco más. En los calurosos días de verano, no dudo en añadir un puñado de albahaca fresca y, a veces, un poco de perejil verde para un toque de frescura.
Esta salsa se conserva excelentemente en el congelador, lo que la hace ideal para esos momentos en los que necesitas una comida rápida y deliciosa. El tiempo pasado en la cocina no es en vano, sino un paso hacia disfrutar de una lasaña o una pizza perfecta. ¡Feliz cocina!
Ingredientes: 250 g de carne picada mixta, 4 cucharadas de aceite de oliva, 2 dientes de ajo, 1 cebolla picada finamente, 1 zanahoria rallada, 1 puerro cortado en rodajas, 2-3 cucharadas de pasta de tomate, 1 lata de tomates en jugo (300 g), 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de pimienta, 1 cucharadita de albahaca, 1 cucharadita de orégano, 2 cucharadas de almidón.
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