Jugo y salsa de tomate

Conservar: Jugo y salsa de tomate - Aurora F. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
Conservar - Jugo y salsa de tomate por Aurora F. - Recetas Recipia

Jugo y salsa de tomate – Una receta versátil para un verano lleno de sabor

Cuando se trata de conservar tomates, no hay nada más satisfactorio que preparar tu propio jugo y salsa de tomate. Esta receta no solo te ayudará a aprovechar los tomates de tu jardín, sino que también te proporcionará un ingrediente básico para numerosos platos deliciosos. ¡Comencemos la aventura culinaria!

Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 3 – 4 horas
Tiempo total: 4 – 4.5 horas
Número de porciones: Aproximadamente 15 botellas de 500 ml

Ingredientes:

- 10 kg de tomates verdes (o tomates maduros, según tus preferencias)
- 2 kg de pimientos rojos
- 2 tazas de sal (aproximadamente 400 g)
- 6 cucharadas de azúcar (aproximadamente 120 g)

Un poco de historia:

El jugo y la salsa de tomate han sido utilizados a lo largo de la historia en cocinas de todo el mundo, convirtiéndose en ingredientes esenciales en la preparación de platos icónicos. Conservar tomates ha sido una forma ingeniosa de aprovechar las abundantes cosechas de verano, asegurando así una fuente de nutrientes y sabor durante todo el año.

Paso a paso para un jugo de tomate perfecto:

1. Preparación de los tomates: Comienza por lavar bien los tomates para eliminar cualquier impureza. Si usas tomates verdes, asegúrate de que estén firmes pero no demasiado verdes.

2. Separación del jugo: Usa un extractor para extraer el jugo de tomate. Este paso es crucial para obtener un jugo claro y sabroso sin pulpa excesiva.

3. Hervir el jugo: Coloca el jugo extraído en una olla grande, añade la mitad de la cantidad de sal y azúcar (aproximadamente 200 g de sal y 60 g de azúcar). Hierve el jugo a fuego medio durante 3 horas o más, hasta que se reduzca significativamente y se vuelva más concentrado. Puedes verificar la consistencia vertiendo unas gotas en un plato; si mantiene su forma, está listo.

4. Embotellado: Prepara las botellas lavándolas y esterilizándolas. Mientras tanto, llena un recipiente con agua fría. Cuando el jugo esté listo, viértelo caliente en las botellas con un embudo, luego enrosca las tapas. Envuelve las botellas en una manta y déjalas enfriar lentamente durante 2-3 días.

Preparación de la salsa de tomate:

1. Reutilización de las pieles: ¡Las pieles que quedan de la separación del jugo no deben ser desechadas! Úsalas junto con los pimientos rojos para crear una deliciosa salsa. Lava bien los pimientos y córtalos en trozos grandes.

2. Molienda: Usa una picadora de carne para picar las pieles de tomate y los pimientos rojos. Esto añadirá una textura maravillosa a tu salsa.

3. Hervir la salsa: Coloca la mezcla en una olla grande, añade sal y azúcar al gusto. Hierve a fuego medio, revolviendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese y se vuelva aromática. Este proceso puede durar entre 1 y 2 horas, dependiendo de la cantidad de líquido en las verduras.

4. Embotellado de la salsa: Al igual que con el jugo, prepara las botellas esterilizándolas. Llénalas con salsa caliente y sella bien. Luego, hierve las botellas para asegurar una conservación a largo plazo, y déjalas enfriar bien envueltas.

Consejos útiles:

- Elegir ingredientes: Usa tomates bien maduros para un sabor intenso y dulce. Los pimientos rojos deben ser jugosos para añadir sabor a la salsa.
- Ajustar el sabor: Si prefieres una salsa más dulce, puedes añadir más azúcar. Además, puedes agregar especias como albahaca u orégano para un sabor más complejo.
- Conservación: Asegúrate de que las botellas estén bien selladas para prevenir el crecimiento de bacterias. Es ideal guardarlas en un lugar fresco y oscuro.

Calorías y beneficios nutricionales:

Tanto el jugo como la salsa de tomate son ricos en vitamina C, licopeno y antioxidantes, siendo muy beneficiosos para la salud. Una porción de 100 ml de jugo de tomate contiene aproximadamente 20-30 calorías, mientras que la salsa de tomate, debido a la adición de sal y azúcar, puede tener un valor calórico ligeramente más alto. El consumo regular de tomates puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mejorar la salud de la piel.

Preguntas frecuentes:

1. ¿Puedo usar otros tipos de tomates? Sí, puedes usar cualquier tipo de tomate, pero los más dulces ofrecerán un mejor sabor.

2. ¿Cómo puedo verificar si el jugo o la salsa se han estropeado? Verifica si hay olores desagradables o cambios de color. Si notas estas señales, deséchalos.

3. ¿Puedo congelar el jugo de tomate? Sí, el jugo de tomate se puede congelar, pero la textura puede cambiar al descongelar.

4. ¿Con qué puedo combinar la salsa de tomate? La salsa de tomate es ideal para pasta, pizza, guisos o como base para sopas. Puedes servirla junto a una ensalada fresca y una rebanada de pan tostado.

Sugerencia de servicio:

Para una comida de verano, sirve el jugo de tomate frío, con unas hojas frescas de albahaca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. La salsa de tomate puede usarse como base para una pizza casera cubierta con queso mozzarella y verduras frescas.

Ahora que tienes toda la información necesaria, ¡solo te queda ponerte a cocinar! El jugo y la salsa de tomate seguramente aportarán un toque fresco a tu cocina y te recordarán los cálidos días de verano, incluso en medio del invierno. ¡Buen provecho!

 Ingredientes: 10kg de tomates verdes, 2kg de pimientos rojos, 2 tazas de sal, 6 cucharadas de azúcar

 Etiquetastomates pimiento sal azúcar

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