Tarta Barbie
La base de esta deliciosa receta es la base perfecta para un postre refinado. Comenzamos separando cuidadosamente las claras de los huevos de las yemas, un paso esencial para lograr una textura esponjosa. Las claras se baten con 4 cucharadas colmadas de azúcar hasta obtener una mezcla brillante, similar a un merengue. Esta etapa requiere paciencia y atención, ya que las claras bien batidas proporcionarán un contraste agradable con los otros ingredientes. En un bol aparte, las yemas se baten con el resto del azúcar y un poco de ralladura de limón hasta que se conviertan en una espuma fina y aromática. Luego, con movimientos suaves, combinamos las dos mezclas para que se integren perfectamente.
Tamizamos la harina sobre la mezcla, teniendo cuidado de que las cucharadas estén colmadas, para evitar introducir demasiado aire en la composición. Mezclamos suavemente hasta que toda la harina esté completamente incorporada. La mezcla obtenida se vierte en un molde forrado con papel de hornear, y luego se hornea a temperatura moderada hasta que la base se dore y pase la prueba del cuchillo.
Mientras la base se enfría, preparamos el jarabe. Mezclamos agua con azúcar y cocemos a fuego lento, removiendo constantemente para disolver completamente el azúcar. Una vez que tenemos un jarabe homogéneo, lo dejamos enfriar, y al final agregamos la ralladura de limón, que aportará un extra de frescura.
Para la deliciosa crema, las yemas se mezclan con el azúcar y se cocinan a fuego lento, removiendo continuamente hasta que espumen. La gelatina se pone a remojar en 200 ml de agua fría y, después de que haya absorbido toda el agua, se vierte en la mezcla de yemas cocidas, mezclando bien hasta que se disuelva completamente. Esta base se combina con mascarpone y esencia de vainilla, formando una pasta homogénea. Luego agregamos la nata montada, teniendo cuidado de mezclar suavemente para no perder el aire en la composición.
Para el ensamblaje, la base enfriada se corta en 3 capas. Dos de las capas formarán la base del postre, y entre ellas se vierte la crema, espolvoreando generosamente frambuesas frescas. Es importante que las capas de la base estén empapadas para agregar humedad e intensificar los sabores. De la tercera capa, cortamos círculos que colocamos en un bol, alternando con la crema y las frambuesas. El postre se deja en el refrigerador durante unas horas para que cuaje. Después de que esté bien frío, lo volteamos sobre la base rectangular, fijando una muñeca en el medio, asegurándonos de que sus patas estén envueltas en papel de aluminio para que no se mojen. La decoración con nata se hace al gusto, añadiendo un toque elegante a este espectacular postre.
Ingredientes: Base: 10 huevos 10 cucharadas de azúcar 10 cucharadas de harina ralladura de limón Crema: 1 l de nata montada 500 g de mascarpone 7 yemas de huevo 2 paquetes de gelatina (20 g) 300 g de azúcar esencia de vainilla 500 g de frambuesas Jarabe: 600 ml de agua 300 g de azúcar ralladura de limón Decoración: 500 ml de nata montada
Etiquetas: huevos harina azúcar limón pastel recetas para niños