Dulces Recubiertos con Relleno de Nueces
Para preparar estos deliciosos pasteles rellenos, el comienzo es esencial. En un tazón grande, agregue la manteca y la crema agria, mezclándolas bien con una batidora o una espátula. Este paso asegurará una base cremosa y rica para nuestra masa. Una vez que la mezcla sea uniforme, comience a agregar las yemas de huevo, la esencia de vainilla y, gradualmente, la harina tamizada. Es importante tamizar la harina para evitar grumos que podrían afectar la textura final de los pasteles.
Amasar la masa es un momento clave; debe obtener una masa que ya no se pegue a sus manos. Si nota que está demasiado húmeda, no dude en agregar un poco de harina adicional. Una vez que la masa esté lista, divídala en seis partes iguales. Cada parte se extenderá en una hoja delgada, que se untará generosamente con mantequilla derretida y enfriada. Luego, enrolle cada hoja a lo largo, creando rollos apretados que se envolverán en papel plástico. Colóquelos en el refrigerador para que se endurezcan y mantengan su forma, dejándolos allí hasta el día siguiente.
Cuando esté listo para continuar, saque un rollo del refrigerador y córtelo en rodajas de aproximadamente 1-1.5 cm de grosor. Coloque cada pieza sobre una superficie de trabajo y dándole forma redonda, presionando suavemente con los dedos. En el medio de cada rodaja, agregue una cucharadita del relleno preparado previamente. Este relleno consiste en claras de huevo batidas a punto de nieve con una pizca de sal, y luego, con cuidado, se agrega el azúcar, mezclando hasta obtener una espuma brillante. Finalmente, incorpore las nueces molidas, mezclando suavemente para mantener la aireación de la mezcla.
Después de agregar el relleno, cúbralo con la masa, doblando los bordes de dos lados hacia el medio y retorciendo los extremos libres restantes, como un envoltorio de caramelo. Coloque los pasteles resultantes en una bandeja forrada con papel de hornear, dejando suficiente espacio entre ellos para que se cocinen uniformemente. Precaliente el horno a una temperatura media y hornee los pasteles durante 10-15 minutos, hasta que se vuelvan dorados y apetitosos.
Después de hornear, retire los pasteles de la bandeja y, mientras aún estén calientes, enrólelos en azúcar glas de vainilla, lo que les dará un aspecto brillante y un sabor dulce. Repita el proceso con todos los rollos. Estos pasteles seguramente se convertirán en las estrellas de la mesa, siendo perfectamente adecuados para cualquier ocasión, pero también para momentos en los que quiera darse un capricho con algo dulce y especial. ¡Disfrútalos con una taza de té o café, saboreando sus deliciosos sabores!
Ingredientes: - aproximadamente 600 g de harina - 200 g de manteca o mantequilla, a temperatura ambiente - 400 ml de crema agria - 150 g de mantequilla - 4 huevos - 4 cucharadas de azúcar - aproximadamente 200 g de nueces tostadas y molidas - esencia de vainilla - una pizca de sal - azúcar en polvo (con sabor a vainilla)