Caracoles con espinacas y queso
Caracolas de espinacas y queso - una receta sabrosa que combina la ternura de la masa con un relleno rico en nutrientes y sabor. Estas deliciosas caracolas son perfectas como aperitivo, merienda o incluso como plato principal, y son una excelente opción para una comida en familia o una fiesta con amigos.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de fermentación: 1 hora
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 1 hora y 50 minutos
Número de porciones: 8
La historia de esta receta se pierde en la niebla del tiempo, pero está claro que los platos de masa rellena han sido apreciados a lo largo de generaciones. Sus orígenes a menudo están relacionados con tradiciones culinarias que combinan ingredientes simples pero nutritivos, resultando en una comida nutritiva y sabrosa.
Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina
- 2 cucharaditas de sal
- 3 cucharadas de semillas molidas (linaza, mijo, sésamo)
- 200 ml de leche (ligeramente calentada)
- 25 g de levadura fresca
- 100 g de mantequilla (derretida y ligeramente enfriada)
Para el relleno:
- 500 g de espinacas (frescas)
- 50 g de mantequilla (para saltear las espinacas)
- 1 cucharada de aceite
- 2 dientes de ajo (en rodajas)
- sal y pimienta (al gusto)
- 500 g de queso (requesón o queso feta)
- 1 manojo de eneldo (picado)
- 2 huevos (batidos)
- 1 cucharadita de nuez moscada (para sabor)
Extra:
- 1 huevo (para barnizar)
- semillas (comino, sésamo, amapola, mijo, semillas de girasol) para espolvorear por encima
Preparación
1. Preparación de la masa
Comienza calentando ligeramente la leche, de manera que esté tibia pero no caliente. Agrega la levadura a la leche tibia y mezcla suavemente hasta que se disuelva completamente. Este paso es crucial, ya que la levadura activada hará que la masa suba maravillosamente.
En un tazón grande, tamiza la harina y agrega la sal y las semillas molidas. Es importante tamizar la harina para evitar grumos y lograr una masa más esponjosa.
Agrega la leche con la levadura y la mantequilla derretida a la mezcla de harina. Amasa la masa durante unos 10 minutos, hasta que se vuelva elástica y se despegue de tus manos. Si encuentras que la masa está demasiado pegajosa, agrega un poco de harina, pero ten cuidado de no exagerar. Una vez que la masa esté amasada, cúbrela con un paño limpio y déjala reposar durante 1 hora en un lugar cálido hasta que duplique su volumen.
2. Preparación del relleno
Mientras la masa reposa, puedes preparar el relleno. En una sartén o wok, agrega la mantequilla y el aceite y déjalos calentar a fuego medio. Agrega las rodajas de ajo y sofríelas hasta que estén doradas, luego retíralas de la sartén. Esto aromatizará el aceite, dando al relleno un sabor especial.
Agrega las espinacas lavadas y bien secas a la sartén y saltéalas hasta que se ablanden, pero sin convertirlas en puré. Busca una textura ligeramente blanda, pero no pastosa. Una vez enfriadas, agrega el queso, el eneldo, los huevos, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Mezcla bien hasta obtener una mezcla homogénea.
3. Formación de las caracolas
Cuando la masa haya subido, sáquela sobre la superficie de trabajo y divídala en 8 partes iguales. Extiende cada parte en un rectángulo de aproximadamente 5 mm de grosor. Coloca el relleno de espinacas y queso en cada hoja, asegurándote de distribuirlo uniformemente. Puedes dividir el relleno de manera uniforme antes de comenzar a extender la masa para asegurarte de que cada caracola tenga la misma cantidad de relleno.
Enrolla la masa con cuidado, asegurándote de sellar los extremos para que el relleno no se escape. Coloca cada caracola en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino. Continúa hasta que termines todas las partes de masa y relleno.
4. Horneado
Bate un huevo ligeramente y barniza las caracolas con él, luego espolvorea tus semillas preferidas por encima. Este paso no solo mejora la apariencia, sino que también proporciona una textura crujiente. Precalienta el horno a 180°C y hornea las caracolas durante unos 30 minutos o hasta que estén doradas y esponjosas.
Servicio y variaciones
Las caracolas de espinacas y queso se pueden servir calientes o a temperatura ambiente. Una idea deliciosa sería acompañarlas con una salsa de yogur con ajo o una ensalada fresca para equilibrar el rico sabor del relleno.
Si quieres experimentar, también puedes agregar otros ingredientes al relleno, como champiñones salteados, aceitunas o incluso algunas rodajas de tomates secos para un extra de sabor.
Calorías y beneficios nutricionales
Estas caracolas son una excelente fuente de proteínas gracias al queso y los huevos, mientras que las espinacas ofrecen una gran cantidad de vitaminas y minerales esenciales. Aunque la receta incluye mantequilla y leche, puedes adaptar los ingredientes para reducir calorías utilizando aceite de oliva y queso ligero. Una porción de caracolas (aproximadamente 2-3 piezas) puede contener alrededor de 350-400 calorías, dependiendo de los ingredientes exactos utilizados.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo sé si la masa ha fermentado lo suficiente?
La masa está lista cuando ha duplicado su volumen y tiene una textura esponjosa.
- ¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero asegúrate de descongelarlas y secarlas bien para evitar el exceso de agua en el relleno.
- ¿Cómo puedo hacer las caracolas menos calóricas?
Puedes usar queso bajo en grasa y reducir la cantidad de mantequilla en la masa.
¡Ahora es el momento de cocinar! Este plato no solo es delicioso y reconfortante, sino que también traerá un toque de alegría a tu mesa. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Masa-500 g de harina-2 cucharaditas de sal-3 cucharadas de semillas molidas (linaza, mijo, sésamo)-200 ml de leche-25 g de levadura-100 g de mantequilla Para el relleno: -500 g de espinacas-50 g de mantequilla-1 cucharada de aceite-2 dientes de ajo-sal-pimienta-500 g de queso-1 manojo de eneldo-2 huevos-1 cucharadita de nuez moscada Extra: 1 huevo y semillas