Berenjenas con Queso Rallado
Lavamos bien las berenjenas bajo un chorro de agua fría, asegurándonos de eliminar cualquier impureza. Luego las cortamos en rodajas finas, de aproximadamente un centímetro de grosor, para asegurarnos de que se cocinen uniformemente. Después de cortar las berenjenas, las espolvoreamos con sal por ambos lados y las dejamos reposar durante aproximadamente 30 minutos. Este proceso ayudará a extraer el exceso de agua y a reducir la amargura, dándoles una textura más agradable. Después de que hayan reposado, enjuagamos las berenjenas bajo agua fría y las secamos con un paño de cocina para eliminar la sal.
A continuación, viene la cocción de las berenjenas. Puedes asarlas a la parrilla, donde el sabor ahumado añadirá un sabor extra, o usar una sartén antiadherente si prefieres una opción más simple. Se recomienda cocinarlas hasta que se vuelvan suaves y ligeramente doradas, alrededor de 5-7 minutos por cada lado. Durante este tiempo, podemos preparar la salsa. En un mortero, colocamos unos dientes de ajo, perejil fresco picado y hojas de albahaca, todo bien triturado. Agregamos sal al gusto y, con la ayuda del mortero, trituramos bien los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.
Una vez que tengamos una pasta fina, comenzamos a agregar gradualmente aceite de oliva, continuando mezclando para emulsionar la salsa. Al final, podemos agregar un poco de agua, dependiendo de la consistencia deseada, ya sea que prefiramos una salsa más ligera o una más espesa. Además, si lo deseas, puedes incorporar una tomate rallado en la salsa para un sabor más fresco, pero olvidé mencionar esto en la receta.
Ahora, montemos el plato. En un recipiente, colocamos una primera capa de berenjenas asadas, seguida de unas cucharaditas de la salsa preparada anteriormente. Encima, agregamos queso rallado, preferiblemente feta o parmesano, que le dará un sabor delicioso. Continuamos con otra capa de berenjenas, el resto de la salsa y, finalmente, el queso restante. Cubrimos el recipiente con papel plástico y lo refrigeramos durante al menos una hora, para que los sabores se combinen armoniosamente.
Esta receta se puede servir tanto como guarnición junto con carne o pescado, como aperitivo frío, ideal para una comida de verano. ¡Buen provecho!
Ingredientes: una berenjena grande sal aceite de oliva queso rallado ajo perejil 2-3 hojas de albahaca
Etiquetas: vegetación ajo aceite queso aceitunas berenjena recetas vegetarianas