Pastel de queso con cerezas y albaricoques
Pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques - una delicia para el alma
¿Quién no ama el aroma tentador de un pastel recién horneado? Este pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques no es solo un postre, sino una verdadera explosión de sabores y texturas, que evoca momentos familiares alrededor de la mesa. Una combinación maravillosa entre la dulzura de los albaricoques y la acidez de las cerezas ácidas, envuelta en una delicada masa de pastel, lo hace perfecto tanto como postre como merienda.
Tiempo de preparación: 1 hora
Tiempo de horneado: 1 hora
Tiempo total: 2 horas
Porciones: 8-10
Ingredientes:
- 1 paquete de masa de pastel
- 500 g de queso cottage
- 4 huevos
- 7 cucharadas de azúcar o edulcorante (al gusto)
- 300 ml de yogur
- 300 ml de crema agria
- 4 paquetes de azúcar vainillado
- 500 g de cerezas ácidas (frescas o congeladas)
- 500 g de albaricoques
- Aceite para engrasar
Preparación del pastel
1. Preparación de los ingredientes
Comienza dejando que la masa de pastel se descongele completamente. Este paso es esencial para lograr láminas delicadas y fáciles de manejar. Si utilizas cerezas ácidas frescas, quítales los huesos y ponlas a un lado. Si usas cerezas ácidas congeladas, asegúrate de dejarlas descongelar y drenar el exceso de agua. Para los albaricoques, quítales los huesos y córtalos en cubos pequeños. Su color y dulzura agregarán encanto a tu pastel.
2. Preparación del relleno
En un tazón grande, mezcla el queso cottage con 5 cucharadas de azúcar y 2 paquetes de azúcar vainillado. Agrega los 4 huevos, incorporándolos bien en la mezcla. Usa una espátula o un batidor para asegurarte de que la mezcla se vuelva suave y cremosa. Una vez que tengas una consistencia uniforme, agrega las cerezas ácidas y los albaricoques en cubos. Mezcla suavemente con una cuchara, teniendo cuidado de no aplastar la fruta.
3. Montaje del pastel
Toma una lámina de masa de pastel y úntala uniformemente con aceite usando un pincel de cocina. Coloca una segunda lámina encima, también untada con aceite. Este paso asegurará una textura crujiente y dorada. En la mitad de la superficie de la lámina, coloca 5 cucharadas del relleno de queso y frutas, dejando un borde libre. Luego, cubre el relleno con la otra mitad de la lámina, plegándola como si estuvieras creando un origami.
4. Colocación en la bandeja
Coloca el pastel ensamblado en una bandeja engrasada. Si tienes una bandeja redonda, puedes formar espirales con las láminas para un aspecto más artístico. Continúa ensamblando el pastel con las láminas restantes, colocándolas una al lado de la otra para llenar toda la bandeja.
5. Horneando el pastel
Unta la parte superior del pastel con aceite y colócalo en un horno precalentado a 180°C durante unos 30-40 minutos, o hasta que esté dorado y crujiente. Durante este tiempo, el delicioso aroma llenará tu cocina, haciéndote preguntarte si puedes resistir esperar a que se enfríe.
6. Preparación de la salsa de yogur
Mientras tanto, en un tazón, mezcla el yogur con la crema agria, los 2 huevos restantes y 2 paquetes de azúcar vainillado. Esta salsa proporcionará un contraste cremoso y refrescante a tu pastel.
7. Finalizando la cocción
Después de que el pastel esté dorado, sácalo del horno y pínchalo por toda la superficie con un tenedor. Vierte la mezcla de yogur y crema agria por encima y vuelve a meterlo en el horno durante otros 30-40 minutos, hasta que la salsa se fije y el pastel se dore nuevamente.
8. Servir
Una vez que el pastel se haya enfriado, puedes cortarlo y espolvorearlo con azúcar glas para un aspecto elegante. Se puede servir tanto caliente como frío, y es delicioso acompañado de una bola de helado o una taza de té aromático. Este pastel es perfecto para disfrutar en una reunión con amigos o simplemente como un capricho personal.
Consejos prácticos
- Sé creativo con las frutas: Puedes experimentar con otras frutas de temporada, como manzanas, duraznos o incluso frambuesas. Cada variante aportará un sabor diferente y una paleta de colores.
- Verifica la consistencia del queso: Asegúrate de que el queso cottage esté bien escurrido para evitar un relleno demasiado húmedo. Si es necesario, puedes usar queso cottage más denso o agregar un poco de almidón para unir la mezcla.
- Mantén el pastel fresco: Si te queda pastel, puedes guardarlo en un recipiente hermético en el refrigerador. Se mantiene fresco durante 2-3 días, pero es mejor disfrutarlo el primer día.
Beneficios nutricionales
Este pastel es una excelente fuente de proteínas del queso cottage y los huevos, mientras que las frutas añaden vitaminas y antioxidantes. Con una cantidad moderada de azúcar, puedes ajustar la receta para hacerla aún más saludable usando edulcorantes naturales.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar masa de pastel comprada?
Por supuesto, la masa de pastel comprada es una solución rápida y conveniente. Solo asegúrate de dejarla descongelar completamente para manejarla fácilmente.
¿Cómo puedo evitar que el pastel se agriete?
Asegúrate de usar suficientes láminas y engrasarlas bien con aceite, lo que ayudará a mantenerlas húmedas y delicadas.
¿Se puede congelar el pastel?
Sí, puedes congelar el pastel antes de hornearlo. Solo asegúrate de cubrirlo bien para evitar la formación de hielo en la superficie. Cuando estés listo para hornearlo, déjalo descongelar completamente y luego hornéalo según las instrucciones.
Conclusión
Este pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques es una excelente opción para cualquier ocasión, ya sea una cena familiar o una reunión con amigos. La textura crujiente de las láminas y el relleno cremoso lleno de frutas te hará regresar a esta receta cada vez. ¡Disfruta cocinando y saboreando!
Ingredientes: 1 paquete de hojas de masa, 500g de queso cottage, 4 huevos, 7 cucharadas de azúcar o edulcorante, 300ml de yogur, 300ml de crema agria, 4 paquetes de azúcar vainillado, 500g de cerezas, 500g de albaricoques, aceite para engrasar.
Etiquetas: pastel de queso