Pastel de Pudín Refrescante
Encimera: El primer paso para hacer este delicioso pastel es separar las claras de las yemas. Batir las claras con una pizca de sal para darles estabilidad. Cuando las claras hayan alcanzado una consistencia firme, añadir poco a poco el azúcar en polvo, sin dejar de mezclar con un batidor o una batidora hasta que la mezcla adquiera brillo y firmeza. Este proceso es esencial para obtener un crumble esponjoso y aireado. A continuación, incorporar con cuidado las yemas, el pudin, la harina y la levadura en polvo. Estos ingredientes deben mezclarse suavemente, con una cuchara de madera, de un lado a otro, para no perder el aire de las claras. Una vez obtenida una mezcla homogénea, verter la masa en un molde redondo de 30 cm forrado con papel de horno. Precalentar el horno a temperatura media ayudará a cocer la masa de forma homogénea, lo que llevará unos 50 minutos. Compruebe si está listo con la prueba del palillo; si sale limpio, el pastel está perfecto. Deje que el pastel se enfríe completamente antes de cortarlo en tres capas iguales.
Crema: Mientras tanto, vamos a preparar la deliciosa crema. En un cazo, llevar a ebullición 800 ml de leche, junto con el azúcar y la ralladura de los dos limones, para infusionar la leche con los sabores cítricos. Remover los 100 ml de leche restantes con el pudin en polvo hasta obtener una pasta homogénea. Cuando la leche empiece a hervir, añadir la mezcla del pudin y remover continuamente. Cuando la crema espese y alcance la consistencia deseada, añada la mantequilla, removiendo hasta que se derrita por completo. Por último, incorporar los cubitos de naranja y limón para darles un toque de frescor. Dejar enfriar la crema a temperatura ambiente.
Sirope: Para añadir una capa de humedad y sabor, prepare un sirope simple. Llevar agua a ebullición con el azúcar y las rodajas de limón restantes de la crema anterior. Hervir esta composición durante 5 minutos después de que el agua haya hervido. Una vez listo el sirope, dejar enfriar.
Montaje de la tarta: Una vez que la parte superior se ha enfriado y se ha cortado en tres capas, comienza la magia del montaje. Colocar la primera capa en una fuente redonda y rociarla generosamente con el almíbar enfriado para darle jugosidad. Repartimos por encima la mitad de la crema enfriada, nivelándola bien. Continuamos con la segunda capa, que untamos con la crema restante. Por último, colocamos la tercera capa, que también irá cubierta de nata. La tarta ya está casi terminada. La cubrimos con nata montada, dándole un aspecto elegante, y la decoramos a gusto de cada uno; yo opté por moldes de gelatina, pero vuestra imaginación puede volar. La tarta ya está lista para saborear, ¡una auténtica delicia para el paladar!
Ingredientes: Base: 9 huevos, 3 paquetes de pudín de frambuesa, 1 paquete de levadura en polvo, 200 g de harina, 300 g de azúcar en polvo, una pizca de sal. Crema: 3 paquetes de pudín de limón, 2 limones (se utiliza el interior de uno y la cáscara de ambos, el interior del otro se utiliza para el jarabe de empapar), 2 naranjas, 900 ml de leche, 9 cucharadas de azúcar en polvo, 200 g de mantequilla. Jarabe para empapar: 700 ml de agua, el interior del limón utilizado en la crema, 3 cucharadas de azúcar. Esto se cubre con nata montada y se decora según las preferencias de cada uno.
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