Hígado de pollo con salsa de tomate y mantequilla
Hígado de pollo con salsa de tomate y mantequilla - Una receta deliciosa y reconfortante
¿Quién no recuerda los momentos pasados en la cocina de la abuela, donde el olor de la comida recién cocinada llenaba el aire y cada comida era una celebración? El hígado de pollo con salsa de tomate y mantequilla es una receta sencilla pero llena de sabor que nos recuerda esos momentos especiales. Perfecto para el almuerzo o la cena, este plato se puede disfrutar junto a una generosa porción de polenta caliente.
Tiempo total de preparación: 1 hora
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes:
- 500 g de hígado de pollo fresco
- 3 tomates grandes y maduros
- 1 cebolla mediana
- 100 g de mantequilla
- 3 cucharadas de pasta de tomate
- 100 g de harina de maíz
- Sal, al gusto
- Pimienta, al gusto
- Un manojo de perejil fresco
Historia de la receta:
El hígado de pollo es un ingrediente apreciado en muchas cocinas de todo el mundo, gracias a su rico sabor y beneficios nutricionales. Es una excelente fuente de proteínas, vitaminas A, B12 y minerales como el hierro, a menudo recomendado para una dieta saludable. Esta receta combina tradiciones culinarias simples con ingredientes básicos, transformándolos en una comida reconfortante que trae un toque de nostalgia.
Preparación:
1. Preparación de los ingredientes:
Comienza lavando el hígado de pollo en 3-4 aguas para asegurarte de que esté limpio. Este es un paso importante para eliminar impurezas y obtener un mejor sabor. Una vez lavado, déjalo escurrir bien.
2. Preparación de la salsa:
En una sartén grande, derrite la mantequilla y una cucharada de aceite de oliva. El aceite de oliva ayudará a prevenir que la mantequilla se queme, proporcionando un sabor rico. Agrega la cebolla finamente picada y déjala sofreír a fuego medio hasta que se vuelva transparente. Luego, agrega los tomates lavados y cortados en cubos. Déjalos hervir junto con la cebolla durante aproximadamente 5-7 minutos, revolviendo de vez en cuando.
3. Agregando el hígado:
Una vez que los tomates se hayan ablandado, agrega el hígado de pollo a la sartén. Sazona con sal y pimienta al gusto. Deja que todo hierva a fuego medio durante 30 minutos, revolviendo ocasionalmente. En los últimos 10 minutos, agrega la pasta de tomate y el perejil finamente picado para un toque extra de sabor y frescura.
4. Preparación de la polenta:
Mientras se cocina el hígado, prepara la polenta. Lleva agua con sal a ebullición en una olla grande. Cuando el agua comience a hervir, agrega una cucharada de harina de maíz y revuelve bien. Esto ayudará a prevenir la formación de grumos. Luego, agrega el resto de la harina de maíz gradualmente, revolviendo constantemente. Deja hervir a fuego lento durante aproximadamente 15-20 minutos hasta que obtengas una consistencia cremosa.
5. Servicio:
Una vez que la polenta esté lista, viértela en un tazón pequeño y déjala enfriar un poco. Luego, invierte el tazón sobre un plato para que la polenta salga bien. Coloca el hígado de pollo junto a la polenta y decora con perejil fresco. ¡Buen provecho!
Consejos útiles:
- Si prefieres una salsa más cremosa, puedes reemplazar la pasta de tomate con crema agria, agregándola en los últimos minutos de cocción.
- El hígado de pollo se puede marinar en aceite de oliva, ajo y hierbas aromáticas unas horas antes de cocinar para un sabor aún más intenso.
- Asegúrate de que el hígado esté fresco, con un color uniforme y una textura firme. Evita el hígado con manchas o un olor desagradable.
Combinaciones perfectas:
Este plato combina maravillosamente con una copa de vino blanco seco o una cerveza ligera. También puedes servirlo junto a una ensalada fresca de verduras crudas para añadir un toque de frescura a tu comida.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar hígado de otro tipo? Sí, puedes reemplazar el hígado de pollo con hígado de res o cerdo, pero el tiempo de cocción será diferente.
- ¿Es esta receta saludable? Sí, el hígado de pollo es rico en nutrientes, pero es importante consumirlo con moderación debido a su contenido de colesterol.
- ¿Cómo puedo almacenar las sobras? El hígado cocido se conserva bien en el refrigerador durante 2-3 días en un recipiente hermético.
Esta receta de hígado de pollo con salsa de tomate y mantequilla es una excelente opción para una cena rápida y deliciosa, trayendo sabores tradicionales a tu plato. Ya sea que la prepares para la familia o amigos, seguramente será apreciada y disfrutada por todos. ¡Prepárate para disfrutar de sabores deliciosos y recuerdos agradables!
Ingredientes: 100 g de harina de maíz 100 g de mantequilla sal 500 g de hígado de pollo perejil 3 tomates grandes pimienta 1 cebolla 3 cucharadas de pasta de tomate
Etiquetas: hígado de pollo con ajo hígado de pollo con salsa de tomate