Sopa de verduras con bolas de sémola
Para preparar una deliciosa sopa de verduras con albóndigas, comenzamos limpiando y lavando cuidadosamente las verduras. Puedes elegir una variedad de verduras, como zanahorias, patatas, apio, chirivías y pimientos, según tus preferencias. Una vez que las verduras están limpias, las cortamos en cubos de tamaño uniforme para asegurar una cocción uniforme. En una olla grande, añadimos 3-4 litros de agua y un poco de sal, luego ponemos las verduras a hervir. Es importante mantener el fuego bajo, para que hierva lentamente, permitiendo que los sabores se revelen gradualmente.
Mientras tanto, nos ocupamos de las albóndigas. En un bol aparte, batimos bien los huevos con una pizca de sal, para airearlos. Luego, añadimos las dos cucharadas de aceite, que darán a las albóndigas una textura más fina y un sabor agradable. Aquí es donde entra la etapa de añadir sémola. Es importante añadirla cucharada a cucharada, revolviendo continuamente para evitar la formación de grumos. La mezcla debe ser homogénea y ligeramente densa, pero no excesivamente dura.
Cuando las verduras han comenzado a ablandarse, usando una cuchara, tomamos porciones de la mezcla de albóndigas y las vertemos con cuidado en la sopa caliente. Este paso es esencial, ya que las albóndigas aumentarán de volumen durante la cocción. Cubrimos la olla con una tapa y dejamos que todo hierva a fuego lento. Durante esta etapa, se recomienda rociar las albóndigas 2-3 veces con agua fría, para ayudarles a volverse esponjosas y aireadas.
Después de aproximadamente 10-15 minutos, cuando las albóndigas están medio cocidas, añadimos el jugo de tomate para enriquecer el sabor de la sopa. Sazonamos con sal y pimienta al gusto, teniendo cuidado de no exagerar, ya que las verduras ya aportan un sabor. Dejamos que la sopa siga hirviendo, para que todos los ingredientes se combinen armoniosamente.
Cuando la sopa está lista, y las verduras y albóndigas están cocidas correctamente, añadimos el perejil fresco picado, que añadirá una nota de frescura y color a nuestro plato. Esta sopa se puede servir tanto caliente como fría, según tus preferencias. Es una excelente opción para los días frescos, pero también para momentos en los que necesitas una comida ligera y saludable. Disfruta de cada cucharada de esta delicia, que no solo calentará tu alma, sino que también te nutrirá con los nutrientes necesarios.
Ingredientes: una zanahoria, una raíz de perejil, un apio pequeño, una cebolla, pimiento rojo y verde, 500 ml de jugo de tomate, sal, pimienta, un manojo de perejil. Para los dumplings: 2 huevos, 2 cucharadas de aceite, 7-8 cucharadas de sémola, una pizca de sal.
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