Pizza con queso casero
Pizza de queso casero - una receta clásica llena de sabor e historia
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de fermentación: 30-40 minutos
Tiempo de cocción: 40-45 minutos
Total: Aproximadamente 1 hora y 30 minutos
Porciones: 4-6 personas
La pizza es un plato amado por millones de personas en todo el mundo, pero pocos saben que sus orígenes son en realidad mucho más antiguos y variados que los italianos. Aunque la pizza a menudo se asocia con Italia, el concepto de hornear pan plano y redondo con diversos ingredientes proviene de la antigua Grecia. Los griegos solían añadir aceite de oliva, especias, verduras e incluso carne a su pan horneado, y si los tomates se hubieran descubierto antes, seguramente también los habrían utilizado.
Sin embargo, la primera pizza moderna, tal como la conocemos hoy, fue creada en Nápoles, Italia, por el panadero Raffaele Esposito. En 1889, preparó una pizza especial en honor a la reina Margarita, eligiendo ingredientes que reflejaban los colores de la bandera italiana: rojo (salsa de tomate), blanco (mozzarella) y verde (albahaca). Esta creación se conoció como pizza Margarita, y ahora es un símbolo de la gastronomía italiana.
En esta receta, pretendemos recrear esa deliciosa pizza de queso casero, que aportará sabores intensos y una textura perfecta. ¡Aquí te mostramos cómo prepararla paso a paso!
Ingredientes necesarios:
- 250 g de harina
- ½ cubo de levadura fresca (aproximadamente 20 g)
- ½ cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 100 g de mantequilla
- 100 ml de agua tibia (no caliente)
- Salsa de tomate (aproximadamente 200 g)
- Orégano, tomillo y albahaca (al gusto)
- 200 g de queso casero (o mozzarella)
Preparación de la masa:
1. Activación de la levadura: En un bol pequeño, mezcla la levadura con el azúcar, un poco de harina (aproximadamente una cucharada) y agua tibia. Deja reposar la mezcla en un lugar cálido durante 10 minutos, hasta que se vuelva espumosa. Este es un paso esencial, ya que la levadura activada hará que la masa suba maravillosamente.
2. Preparación de la masa: En un bol grande, tamiza la harina y haz un hueco en el centro. Agrega la mezcla de levadura fermentada, la sal y la mantequilla derretida (pero un poco enfriada para no matar la levadura). Comienza a incorporar, añadiendo gradualmente el agua tibia. Usa una espátula o tus manos para combinar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.
3. Deja fermentar la masa: Cubre el bol con un paño limpio o film transparente y deja que fermente en un lugar cálido durante 30-40 minutos, hasta que duplique su volumen. Es importante que la temperatura sea constante; idealmente alrededor de 25-30°C.
Preparación de la pizza:
4. Formando la base: Una vez que la masa haya fermentado, espolvorea un poco de harina sobre la superficie de trabajo y extiende la masa con un rodillo hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1 cm. También puedes usar tus manos para darle la forma deseada; ¡la pizza no tiene que ser perfecta!
5. Preparando la bandeja: Engrasa una bandeja para pizza con un poco de mantequilla o aceite y espolvorea con harina o papel de hornear. Coloca la masa en la bandeja, asegurándote de cubrir uniformemente el fondo.
6. Agregando la salsa y los ingredientes: Unta uniformemente la superficie de la masa con salsa de tomate. Espolvorea orégano, tomillo y albahaca al gusto. Estas hierbas no solo añaden sabor, sino también un aroma irresistible. Finalmente, agrega el queso casero o mozzarella cortada en rodajas o desmenuzada.
Horneando la pizza:
7. Precalentando el horno: Precalienta el horno a 220°C. Es esencial que la temperatura sea alta para lograr una corteza crujiente y un topping bien cocido.
8. Horneando: Coloca la bandeja en el horno precalentado y hornea la pizza durante 40-45 minutos, hasta que los bordes se vuelvan dorados y el queso se derrita y comience a chisporrotear.
9. Sirviendo: Una vez que la pizza esté lista, retírala del horno y déjala enfriar unos minutos antes de cortarla. Puedes espolvorear algunas hojas frescas de albahaca por encima para un toque adicional de sabor y color.
Consejos útiles:
- Harina: Usa harina tipo 00 para una masa más fina, específica para pizza, o una combinación de harina normal y sémola para más textura.
- Levadura: Si usas levadura seca, utiliza la misma cantidad, pero mézclala directamente con la harina.
- Salsa de tomate: Puedes usar salsa de tomate comprada, pero una salsa casera hecha de tomates bien maduros, aceite de oliva, ajo y hierbas hará que tu pizza sea aún más especial.
- Queso: Si deseas un sabor más intenso, puedes combinar mozzarella con queso feta o queso de cabra.
- Opción vegetariana: Agrega verduras frescas como champiñones, pimientos, aceitunas o calabacines para enriquecer el sabor.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar harina integral? Sí, pero la masa será más densa y menos esponjosa. Puedes combinar harina integral con harina blanca para un resultado más equilibrado.
- ¿Qué bebidas combinan bien con la pizza? Una deliciosa pizza combina perfectamente con una copa de vino tinto, pero también con una cerveza fría o un cóctel refrescante a base de ginebra y tónica.
- ¿Cómo puedo conservar la pizza? La pizza se puede recalentar en el horno o en una sartén para recuperar su crujiente. Se puede almacenar en el refrigerador durante 2-3 días.
La pizza de queso casero no solo es una receta simple, sino también una experiencia culinaria que reúne a familiares y amigos. Disfruta de cada paso de este viaje gastronómico y no dudes en experimentar con diversos ingredientes: ¡la creatividad en la cocina no tiene límites!
Ingredientes: 250 g de harina, 1/2 cubo de levadura, 1/2 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de sal, 100 g de mantequilla, 100 ml de agua, salsa de tomate, orégano, tomillo, albahaca, queso cottage o mozzarella
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