Hígados de pollo tiernos
El hígado de pollo es una delicadeza apreciada en muchas culturas, y la receta de hígados con crema agria representa una excelente manera de llevar este ingrediente al centro de atención. Comienza eligiendo un hígado fresco, libre de manchas o olores desagradables. Una vez que tengas el ingrediente principal, límpialo cuidadosamente de membranas y vasos sanguíneos, asegurándote de que solo quede la carne tierna y jugosa. Después de limpiarlo, corta el hígado en piezas de tamaño uniforme para que se cocinen de manera uniforme.
Una vez que hayas terminado de preparar el hígado, toma un plato hondo y pon una cantidad generosa de harina. Reboza cada pieza de hígado en la harina, asegurándote de que esté cubierta por todos lados. Esto ayudará a formar una corteza ligeramente crujiente y espesará la salsa que vamos a preparar.
En una sartén honda, derrite una cantidad de margarina o aceite, preferiblemente Rama, a fuego medio. Agrega cebolla finamente picada y sofríe hasta que se vuelva vidriosa y fragante. Es el momento de agregar las piezas de hígado, que dejarás dorar ligeramente por un lado. Después de unos minutos, voltea los hígados con cuidado, teniendo cuidado de no romper su forma.
Una vez que estén dorados por ambos lados, agrega aproximadamente 100 ml de agua sobre los hígados. Este paso es esencial, ya que ayudará a formar una salsa deliciosa. Deja que todo hierva, y la evaporación del agua intensificará los sabores. Después de unos minutos, agrega la crema agria, revolviendo suavemente para obtener una salsa cremosa. Continúa cocinando durante unos cinco minutos hasta que los hígados estén completamente cocidos y la salsa se haya espesado un poco.
Cuando los hígados estén listos, retíralos de la sartén y colócalos cuidadosamente en los platos, vertiendo la rica salsa por encima. Es muy importante agregar sal y pimienta solo después de haber colocado los hígados en el plato, ya que la sal añadida demasiado pronto puede endurecer la carne. Sirve este plato con una guarnición de arroz, que absorberá la deliciosa salsa y complementará perfectamente la textura tierna de los hígados. ¡Disfruta de esta receta simple pero llena de sabor con tus seres queridos!
Ingredientes: hígado de pollo 1 cebolla grande (o 2 medianas) 250 g de crema agria 2 cucharadas de aceite harina sal y pimienta al gusto 100 ml de agua
Etiquetas: cebolla pollo carne harina nata agria recetas para niños