Tarta de Queso con Arándanos
El postre perfecto para los días cálidos o para momentos en los que deseas impresionar a tus invitados es, sin duda, el cheesecake de arándanos sin hornear. Este postre no solo es delicioso y cremoso, sino que también aporta una explosión de sabores afrutados gracias a los arándanos llenos de vitaminas. Ya sea que lo disfrutes solo o lo compartas con tus seres queridos, este cheesecake es una elección ideal.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de enfriamiento: 2 horas (más 30 minutos en el congelador)
Número de porciones: 8
La historia del cheesecake se extiende a lo largo de los siglos, variando desde combinaciones simples de queso con miel hasta las versiones elaboradas que conocemos hoy. Esta receta sin hornear es una reinterpretación moderna, perfecta para sacar una sonrisa a los rostros de tus seres queridos.
Ingredientes
Para la base del cheesecake:
- 200g de galletas (preferiblemente digestivas o tipo Oreo)
- 80g de mantequilla (derretida)
Para el relleno:
- 200g de arándanos (frescos o congelados)
- 400g de queso crema (asegúrate de que esté a temperatura ambiente)
- 300ml de yogur (opta por yogur griego para una textura más cremosa)
- 300ml de nata líquida (para montar)
- 200g de azúcar (o menos, al gusto)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de azúcar vainillado
- 15g de gelatina (en polvo o en hojas, hidratada)
Instrucciones
Paso 1: Preparar la base
1. Comienza forrando la base de un molde desmontable de 24 cm de diámetro con papel de hornear. Asegúrate de tener un molde desmontable para facilitar la extracción del postre al final.
2. Utiliza un procesador de alimentos para triturar las galletas hasta obtener migas finas. Si no tienes un procesador, puedes usar una bolsa de plástico y un rodillo para triturar las galletas.
3. Vierte la mantequilla derretida sobre las migas y mezcla bien hasta que la mezcla esté húmeda y granulada.
4. Presiona la mezcla de galletas en el molde preparado usando un vaso o la palma de tu mano para formar una base uniforme. Luego, coloca el molde en el refrigerador para que se endurezca.
Paso 2: Preparar el relleno
1. En un bol, hidrata la gelatina en unas cucharadas de agua fría, según las instrucciones del paquete. Este paso es crucial para lograr la textura perfecta del cheesecake.
2. En otro bol grande, mezcla el queso crema con el azúcar y añade la mitad del yogur. Mezcla bien, luego añade la sal y mezcla durante un minuto más.
3. Lava los arándanos y escúrrelos bien. Usa una licuadora para hacer un puré suave. Reserva por ahora.
4. En una cacerola pequeña, calienta la otra mitad del yogur a fuego bajo. Agrega la gelatina hidratada y mezcla bien para asegurarte de que se disuelva completamente. Deja enfriar a temperatura ambiente.
5. Una vez que la gelatina se haya enfriado, agrégala a la mezcla de queso crema y yogur, mezclando a baja velocidad.
Paso 3: Montar la nata
1. En un bol frío, bate la nata líquida durante aproximadamente un minuto a velocidad media. Agrega el azúcar vainillado y continúa batiendo hasta que la nata esté esponjosa, pero no demasiado dura.
2. Incorpora la nata montada en la mezcla de queso crema con una espátula, utilizando movimientos de arriba hacia abajo para mantener el aire en la nata.
Paso 4: Montar el cheesecake
1. Divide la mezcla de cheesecake en dos boles. En uno, agrega el puré de arándanos y mezcla suavemente.
2. Coloca un aro ajustable en el centro del molde. Vierte la mezcla con arándanos, nivelando bien. Coloca el molde en el congelador durante 30 minutos.
3. Después de que se haya endurecido, retira el molde del congelador, quita con cuidado el aro y vierte el resto de la mezcla de cheesecake por encima. Nivela bien y refrigera durante al menos 2 horas.
Paso 5: Servir
1. Una vez que el cheesecake se haya endurecido, puedes decorarlo con arándanos frescos, hojas de menta o una salsa de frutas del bosque para un toque de color.
2. Puedes cortarlo en porciones y servirlo con salsa de chocolate o una bola de helado para un postre más decadente.
Consejos útiles
- Asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar la receta para obtener una textura uniforme.
- Si prefieres un cheesecake menos dulce, puedes reducir la cantidad de azúcar o usar un edulcorante natural.
- Variedades de frutas: Puedes reemplazar los arándanos con frambuesas, fresas o incluso duraznos para obtener un cheesecake variado y delicioso.
- Si no tienes gelatina, puedes experimentar con agar-agar para una opción vegetariana.
Valores nutricionales
Este cheesecake de arándanos contiene aproximadamente 320 calorías por porción, ofreciendo un buen equilibrio entre carbohidratos, proteínas y grasas saludables. Los arándanos aportan una cantidad significativa de antioxidantes, vitaminas A y C, así como fibra, contribuyendo a la salud digestiva.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de queso? Sí, puedes experimentar con queso mascarpone o ricotta para una textura diferente.
2. ¿Qué hago si no tengo gelatina? Puedes usar agar-agar como alternativa o omitir completamente la gelatina, pero el cheesecake no tendrá la misma estructura.
3. ¿Cómo puedo almacenar el cheesecake? Se puede conservar en el refrigerador, cubierto con film transparente, durante 3-4 días.
Este cheesecake de arándanos no solo es una receta sencilla, sino también una excelente manera de llevar un toque de alegría a tus mesas. ¡Disfruta de cada bocado y comparte esta delicia con tus seres queridos! ¡Buen provecho!
Ingredientes: Base 200 g galletas 80 g mantequilla Relleno 200 g arándanos 400 g queso crema 300 ml yogur 300 ml crema líquida 200 g azúcar 1/2 cucharadita de sal 1 cucharadita de esencia de vainilla 1 cucharadita de azúcar vainillado 15 g gelatina
Etiquetas: pastel de arándano tarta de queso