Langos con queso salado como el de mamá
Lángos con queso salado como los de mamá - Una receta simple y deliciosa
Cuando se trata de confort culinario, pocos platos pueden rivalizar con los lángos esponjosos y dorados, rellenos de queso salado. Esta receta de lángos está inspirada en los recuerdos de la infancia, cuando mamá siempre preparaba los bocadillos más deliciosos que nos reunían a todos alrededor de la mesa. Prepárate para saborear una explosión de sabores y texturas que te llevará de vuelta a los días felices pasados en familia.
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de fermentación: 30 minutos
Tiempo de fritura: 15 minutos
Tiempo total: 1 hora
Porciones: 4 lángos
Ingredientes básicos:
*Para la masa:*
- 200 g de harina de trigo (idealmente, usa harina tipo 550 para una masa más esponjosa)
- 130 ml de agua tibia (aproximadamente 40°C, es esencial que esté tibia para activar la levadura)
- 8 g de levadura fresca (aproximadamente 1/4 de cubo, asegúrate de que esté fresca para una fermentación óptima)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar (si prefieres un sabor más dulce, puedes agregar una cucharadita extra)
- Aceite para engrasar y freír (elige aceite de girasol o de cacahuete para un sabor neutro)
*Para el relleno:*
- Queso salado (el telemea o el feta son opciones excelentes, pero puedes usar cualquier tipo de queso que prefieras)
Preparación paso a paso:
1. Activar la levadura:
Comienza colocando la levadura en un bol pequeño. Agrega el agua tibia y mezcla suavemente para disolver la levadura. Deja reposar durante 5-10 minutos, hasta que la mezcla se vuelva espumosa. Este es un paso esencial, ya que la levadura activada hará que la masa suba y se vuelva esponjosa.
2. Preparar la masa:
En un bol grande, combina la harina, la sal y el azúcar. Agrega la mezcla de levadura activada y mezcla bien con una espátula o una cuchara de madera. La masa será suave y pegajosa, pero no te preocupes, esta es la textura deseada.
3. Amasar:
Amasar es crucial para el desarrollo del gluten, lo que hará que los lángos sean esponjosos. Amasa la masa durante unos 15 minutos. Si la masa es demasiado pegajosa, engrasa tus manos con un poco de aceite para manipularla más fácilmente.
4. Fermentar la masa:
Transfiere la masa a un bol engrasado y cúbrelo con un paño limpio o con film transparente. Déjala fermentar en un lugar cálido durante 30 minutos o hasta que duplique su volumen.
5. Preparar los lángos:
Una vez que la masa haya subido, prepara una superficie de trabajo engrasada. Con las manos engrasadas, rompe trozos de masa del tamaño de tu palma. Aplana cuidadosamente cada pieza y rellénala con queso salado. Dobla la masa para cubrir el relleno y asegúrate de que esté bien sellada.
6. Freír:
En una sartén profunda, calienta el aceite hasta que alcance una temperatura media (aproximadamente 180°C). Verifica la temperatura agregando un pequeño trozo de masa; si chisporrotea y sube a la superficie, el aceite está listo. Fría los lángos por cada lado durante 3-4 minutos o hasta que estén dorados. Usa una espumadera para darles la vuelta con cuidado.
7. Servir:
Después de freír los lángos, retíralos sobre un papel absorbente para absorber el exceso de aceite. Si lo deseas, puedes espolvorearlos con azúcar glas para añadir un toque dulce. Sírvelos calientes, junto a una taza de yogur o crema agria para una combinación deliciosa.
Consejos prácticos:
- Masa pegajosa: Si la masa se vuelve demasiado pegajosa, no dudes en agregar un poco de harina, pero ten cuidado de no agregar demasiado, ya que obtendrás una masa más densa.
- Rellenos variados: Aunque el queso salado es clásico, también puedes experimentar con otros rellenos, como espinacas, champiñones o incluso carne picada.
- Sabores más intensos: Agrega algunas hierbas como eneldo u orégano a la masa para un extra de sabor.
Información nutricional:
Un lángos con queso salado tiene aproximadamente 300 calorías, pero este número puede variar según el relleno y la cantidad de aceite utilizada para freír. Proporcionan una buena fuente de carbohidratos, proteínas (debido al queso) y grasas.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar levadura seca?
Sí, puedes usar levadura seca. Usa aproximadamente 3 g, pero asegúrate de que esté activada según las instrucciones del paquete.
2. ¿Cómo puedo hacer los lángos más saludables?
Puedes hornear los lángos en lugar de freírlos. Precalienta el horno a 200°C, coloca los lángos en una bandeja forrada con papel de hornear y hornéalos durante 15-20 minutos o hasta que estén dorados.
3. ¿Con qué puedo servir los lángos?
Los lángos van de maravilla con una salsa de yogur o crema agria, pero también con una ensalada fresca para equilibrar el sabor.
Variante personalizada:
Para un toque personal, te sugiero agregar algunos dados de tomate o aceitunas al relleno de queso, dando a los lángos un sabor mediterráneo. De este modo, se vuelven no solo más sabrosos, sino también más interesantes.
Con esta receta de lángos con queso salado, llevarás un toque de la magia de los recuerdos de la infancia a tu cocina. ¡Así que prepárate para disfrutar de cada bocado y deleitar tus sentidos con sabores inolvidables! ¡Buen provecho!
Ingredientes: Masa: 200 g de harina, 130 ml de agua tibia, 8 g de levadura fresca (1/4 de cubo), 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de azúcar (si lo quieres más dulce, puedes añadir más), aceite para engrasar y freír. Relleno: queso salado.
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