Pollo con Romero y Patatas (al Horno)
Para preparar un plato delicioso que seguramente impresionará a la familia y amigos, comenzaremos con los ingredientes esenciales. Primero, necesitarás 1 kg de pollo (muslos o pechuga, dependiendo de tu preferencia), 1 kg de patatas, 4 dientes de ajo, un manojo de romero fresco, sal y pimienta al gusto, y opcionalmente, una cucharada de aceite de oliva para un sabor extra. Asegúrate de tener también una fuente de vidrio para hornear el plato en el horno.
El primer paso es pelar las patatas. Lávalas bien bajo agua corriente, luego córtalas en cubos más grandes, para que no se conviertan en puré durante la cocción. Reserva las patatas cortadas. A continuación, lava bien el pollo y, si lo deseas, quita la piel. Esta es una elección personal, ya que la piel proporciona una textura crujiente, pero también puede contener más grasa. Coloca el pollo en la fuente de vidrio, asegurándote de distribuirlo uniformemente.
Ahora es el momento de colocar las patatas alrededor del pollo, para que puedan absorber sus sabores durante la cocción. Espolvorea sal, pimienta, ajo picado finamente y romero finamente picado por encima. Esta combinación le dará al plato un aroma especial. Es importante ajustar la cantidad de especias al gusto personal, pero no exageres, para no cubrir el sabor natural de los ingredientes.
Después de sazonar todo, añade un vaso de agua o medio, dependiendo del tamaño de la fuente. El agua debe cubrir solo un cuarto de la capa de patatas, considerando que el pollo también soltará jugo durante la cocción. Esto ayudará a crear una salsa deliciosa que realzará el sabor del plato. Si notas que el agua se evapora demasiado rápido, no dudes en añadir un poco de agua adicional durante la cocción para mantener la humedad.
Cubre la fuente con papel de aluminio y colócala en el horno precalentado a 180 grados Celsius. Deja que el plato se hornee durante unos 40 minutos. Después de este intervalo, verifica el pollo con un tenedor; si está cocido y el jugo es claro, retira el papel de aluminio. Déjalo en el horno para dorar la carne, dándole la vuelta de vez en cuando, para que se vuelva crujiente por ambos lados. Las patatas desarrollarán una corteza dorada, lo que añadirá un agradable contraste de texturas en el plato.
Finalmente, sirve el plato caliente, acompañado de un guarnición de pimientos asados, que añaden no solo un toque de color, sino también un sabor agridulce, perfecto para complementar la comida. Este plato no solo es sabroso, sino también reconfortante, perfecto para una cena en familia o una ocasión especial. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 7-8 muslos de pollo (parte inferior) 3-4 dientes de ajo finamente picados romero (aproximadamente 15 agujas) 5-6 patatas más grandes, cortadas en cubos sal y pimienta al gusto
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