Pan con Harina de Maíz y Melaza
Para preparar una delicia que deleitará tus papilas gustativas, comienza colocando la harina de maíz y los 250 ml de agua en un bol. Mezcla bien, asegurándote de que no queden grumos. En una cacerola, lleva a ebullición suave los 250 ml restantes de agua. Cuando el agua alcance el punto de ebullición, viértela sobre la mezcla de harina de maíz. Usando un batidor, mezcla continuamente, y cuando notes burbujas de ebullición, reduce el fuego al mínimo. Sigue mezclando durante aproximadamente 3 minutos, momento en el que la mezcla se espesará considerablemente. Apaga el fuego, agrega la mantequilla, la sal y la melaza, asegurándote de que los ingredientes estén distribuidos uniformemente. Deja que la mezcla se enfríe un poco.
En una taza separada, combina 125 ml de agua tibia con el azúcar y la levadura. Agita bien la mezcla y déjala reposar durante 10-15 minutos hasta que la levadura comience a burbujear, lo que indica que está activa. Mientras tanto, en un bol grande, coloca las harinas y mézclalas con un batidor para combinarlas. Una vez que la levadura esté lista, viértela sobre la mezcla de harina de maíz, seguida de la mezcla de harina. Usando un tenedor, comienza a formar una masa. Transfiere la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante 10 minutos. Si es necesario, agrega gradualmente un poco de harina para que la masa se vuelva suave pero elástica.
En un recipiente grande, agrega aceite de oliva y unta bien la masa, luego cúbrela con un paño. Déjala crecer en un lugar cálido durante 1 hora y 30 minutos, hasta que su volumen se duplique. Después de que la masa haya crecido, divídela en dos partes iguales. Engrasa dos moldes para pan con aceite de oliva. Estira cada trozo de masa en un rectángulo largo, adaptándolo al tamaño de los moldes. Enrolla cada trozo a lo largo para formar un pan, asegurándote de sellar bien los bordes.
Transfiere la masa a los moldes con el lado liso hacia arriba. Cubre nuevamente y déjala crecer en un lugar cálido durante otra hora, o hasta que se duplique en tamaño. Mientras tanto, precalienta el horno a 200ºC (gas 6). Si lo deseas, unta la parte superior de la masa con un poco de aceite de oliva y espolvorea algunos copos de avena o tus semillas favoritas. Coloca los moldes en el horno y hornea durante 20 minutos. Después de este tiempo, reduce la temperatura a 180ºC (gas 4) y continúa horneando durante aproximadamente 20 minutos más, o hasta que el pan se dore. Cuando esté listo, retira los moldes del horno y deja enfriar el pan sobre una rejilla para permitir que el vapor escape y lograr una corteza perfecta. ¡Disfruta!
Ingredientes: Dos panes 80 g de harina de maíz 250 ml de agua + 250 ml de agua por separado 45 g de mantequilla sin sal (82%) 100 g de melaza (sin sulfitos) 1/2 cucharadita de sal 125 ml de agua tibia (entre 38-40ºC) 2 1/2 cucharaditas de levadura seca activa 1 cucharadita de azúcar 475 g de harina de trigo blanca 180 g de harina de trigo negra