Pizza
Receta deliciosa de pizza casera con ingredientes frescos
Tiempo total de preparación: 1 hora
Tiempo de trabajo: 25 minutos
Tiempo de levado: 30 minutos
Tiempo de horneado: 30-35 minutos
Número de porciones: 4-6 porciones
La pizza es un plato amado por todos, especialmente cuando se prepara en casa con ingredientes frescos. Esta receta de pizza casera no solo es simple, sino que también está llena de sabores deliciosos que encantarán el paladar de los más pequeños y no solo. Ya sea que la sirvas en una cena familiar o como un capricho para los niños, ¡tu pizza se convertirá rápidamente en una favorita!
Ingredientes:
- 200-300 g de harina (elige harina tipo 00 para una corteza más fina)
- 10 g de levadura fresca (o 5 g de levadura seca)
- 200 ml de leche tibia (no caliente, para no matar la levadura)
- 50 ml de aceite de oliva (o aceite vegetal)
- 1 pizca de sal
- 1 huevo (tamaño mediano)
- 100 g de salami o jamón (opcional, también puedes usar pollo o prosciutto)
- 1 cebolla mediana (cortada en rodajas finas)
- 2 pepinos (frescos o encurtidos, según prefieras)
- 200 g de maíz (enlatado o cocido)
- 3-4 huevos (para el relleno)
- 100-150 g de queso (rallado)
- 200 g de pasta de tomate o puré (para un sabor intenso)
- Especias al gusto (orégano, albahaca o pimienta)
Historia de la receta
La pizza tiene sus orígenes en Italia, pero hoy en día es un plato emblemático en todo el mundo. Ofreciendo la posibilidad de experimentar con diferentes ingredientes y coberturas, la pizza se ha convertido en una opción popular para las comidas familiares y fiestas. Esta receta específica añade un toque personal con la adición de pepinos encurtidos, dándole un sabor único y una textura crujiente.
Paso 1: Preparación de la masa
1. Prepara los ingredientes: Comienza por reunir todos los ingredientes. Asegúrate de que la harina esté tamizada para obtener una masa más fina.
2. Activar la levadura: En un bol, agrega la harina y haz un hueco en el centro. Coloca la levadura fresca en este hueco, añade 10-20 g de azúcar y 50 ml de leche tibia. Deja reposar la mezcla durante 10 minutos hasta que la levadura comience a formar burbujas. Este es un paso crucial para obtener una masa esponjosa.
3. Mezclar los ingredientes: Después de que la levadura haya levado, añade una pizca de sal, el huevo restante y el resto de la leche. Comienza a mezclar los ingredientes con una espátula o con la mano, incorporando gradualmente la harina.
4. Amasar la masa: Cuando la masa se vuelva homogénea, añade el aceite tibio. Amasa la masa durante unos 5-10 minutos hasta que se vuelva elástica y suave. Si la masa está demasiado pegajosa, puedes añadir un poco más de harina.
5. Deja levar la masa: Coloca la masa en un bol engrasado con un poco de aceite, cúbrela con un paño húmedo y déjala levar durante 30 minutos en un lugar cálido. Durante este tiempo, la masa crecerá y se volverá más esponjosa.
Paso 2: Preparación del relleno
1. Prepara los ingredientes del relleno: Corta la cebolla en rodajas finas, el salami o jamón en cubos y ralla el queso. Si elegiste usar pepinos encurtidos, córtalos en rodajas finas.
2. Preparar la mezcla de huevos: En un bol, bate los huevos como para una tortilla y añade las especias que prefieras. Puedes poner orégano o albahaca para un sabor más aromático. Añade un poco de leche para hacer la mezcla más cremosa.
Paso 3: Montar la pizza
1. Prepara la bandeja: Engrasa una bandeja para hornear con un poco de aceite.
2. Extender la masa: Después de que la masa haya levado, extiéndela sobre una superficie enharinada, formando una hoja delgada de aproximadamente 1 cm de grosor. Transfiérela a la bandeja preparada.
3. Añadir la pasta de tomate: Extiende uniformemente la pasta de tomate o el puré sobre toda la superficie de la masa, dejando un margen de unos centímetros en los bordes.
4. Añadir los ingredientes: Distribuye la cebolla, el salami o jamón, los pepinos, el maíz y el queso rallado uniformemente sobre la salsa de tomate.
5. Vierte la mezcla de huevos: Termina vertiendo la mezcla de huevos sobre todos los ingredientes, asegurándote de que se distribuya uniformemente.
Paso 4: Hornear
1. Precalienta el horno: Calienta el horno a 180°C (350°F).
2. Hornea la pizza: Coloca la bandeja en el horno y hornea durante 30-35 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el relleno esté bien cocido y esponjoso.
Servicio y variaciones
Después de que la pizza esté horneada, déjala enfriar durante unos minutos antes de cortarla en porciones. Puede servirse caliente, acompañada de una ensalada fresca o una bebida refrescante.
Sugerencias de servicio: Puedes espolvorear un poco de orégano o albahaca fresca por encima para un sabor adicional. También, un chorrito de aceite de oliva virgen extra antes de servir añadirá un sabor sutil pero delicioso.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar harina integral? Sí, pero es posible que debas ajustar la cantidad de agua, ya que la harina integral absorbe más líquido.
2. ¿Cómo puedo hacer la pizza más picante? Agregando un poco de chile o especias picantes a la mezcla de huevos, obtendrás un sabor más intenso.
3. ¿Cuáles son los beneficios nutricionales de esta pizza? La pizza casera es una opción más saludable que las compradas, ya que puedes controlar los ingredientes. Los huevos son una excelente fuente de proteínas y las verduras aportan vitaminas y minerales esenciales.
4. ¿Qué otras combinaciones puedo probar? Puedes añadir aceitunas, pimientos, champiñones o incluso piña para diversificar el sabor.
Conclusión
Esta receta de pizza casera no solo es un plato delicioso, sino también una actividad divertida que puedes hacer junto a tus hijos. Anímales a participar en la preparación de los ingredientes y a elegir sus coberturas favoritas. Sin duda, cada porción estará llena de sonrisas y momentos de alegría. ¡Disfruten juntos de esta pizza única, llena de amor y sabor!
Ingredientes: 200-300 g de harina, 10 g de levadura, 200 ml de leche, 50 ml de aceite, salami o jamón, una cebolla mediana, 2 pepinos, 200 g de maíz, 3-4 huevos, queso, pasta de tomate o caldo.
Etiquetas: pizza