Plato de frijoles con pastrama de cerdo ahumada
Los frijoles son un ingrediente esencial en la cocina rumana, ricos en nutrientes y muy versátiles. Comenzamos seleccionando los frijoles, asegurándonos de que no haya granos estropeados o dañados. Una vez que hemos elegido los frijoles deseados, los lavamos bien en 2-3 aguas para eliminar impurezas y polvo. Luego, los ponemos a hervir en una olla con agua fría, dejándolos hervir un poco. Después de que empiecen a hervir, apagamos el fuego, cubrimos la olla con una tapa y dejamos que los frijoles se hidraten y se ablanden durante aproximadamente 30 minutos.
Mientras tanto, preparamos la carne. Elegimos un trozo de cerdo o res, dependiendo de las preferencias, y lo cortamos en trozos adecuados. En una sartén, calentamos un poco de aceite y añadimos la carne, espolvoreando un poco de sal para intensificar su sabor. Sofreímos la carne hasta que se dore y se fría uniformemente por todos lados.
En otra sartén, nos ocupamos de las verduras. Pelamos la cebolla, la lavamos y la picamos finamente. Luego, tomamos un pimiento, lo cortamos por la mitad, le quitamos las semillas, lo lavamos y lo cortamos en trozos grandes. La zanahoria y el apionabo, esenciales para la dulzura de la sopa, se pelan, se lavan y se cortan en trozos grandes. El tallo de apio, con su sabor distintivo, se lava y se corta de la misma manera, en trozos grandes, para añadir un sabor extra.
Después de que los frijoles se hayan hidratado, los escurrimos y los enjuagamos con agua fría para eliminar el exceso de almidón. Regresamos a la carne salteada, donde añadimos todas las verduras preparadas anteriormente y suficiente agua para cubrir los ingredientes. Dejamos hervir, asegurándonos de añadir más agua si es necesario para lograr una sopa sustanciosa.
Hacia el final de la cocción, añadimos los tomates picados, la pimienta recién molida, las hojas de laurel y media cucharadita de tomillo seco. Estos sabores se combinarán espléndidamente, dando al plato un sabor distintivo. Dejamos hervir un poco más, solo lo suficiente para que los sabores se integren en las verduras y la carne, luego apagamos el fuego. Nuestro plato está ahora listo, lleno de sabor y aromas, perfecto para servirse caliente, junto a una rebanada de pan fresco. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 500 g de frijoles blancos; 250 g de pastrama de cerdo ahumada; 2 l de agua; sal; una cebolla; un pimiento; una zanahoria; un chirivía; un tallo de apio; dos cucharadas de tomates preparados para el invierno; 3-4 granos de pimienta; una hoja de laurel; tomillo seco.
Etiquetas: cebolla carne zanahorias tomates frijol pimiento cerdo