Albóndigas rellenas de verduras ... en salsa
Para preparar una deliciosa receta de albóndigas rellenas de verduras, comenzamos con carne picada. Esta puede ser de cerdo, ternera o una combinación de ambas, dependiendo de las preferencias. En un bol grande, mezclamos la carne picada con las especias deseadas: sal, pimienta, pimentón dulce o picante, ajo en polvo y una cucharadita de orégano. La mezcla debe ser homogénea y las especias deben integrarse bien en la carne.
Después de preparar la composición, tomamos un puñado de carne y la extendemos en nuestra palma. Aquí es donde entra la parte creativa de la receta: cada albóndiga se rellenará con un trozo de verdura. Las opciones son variadas: podemos añadir una rodaja de patata cocida, un trozo de queso, rodajas de calabacín o algunos champiñones picados. Después de añadir el relleno, necesitamos cerrar la albóndiga, cubriendo completamente los ingredientes con la carne. Formamos una bola o una forma ovalada, que colocamos en un plato de vidrio.
Repetimos este proceso para todas las albóndigas, asegurándonos de que estén bien compactas. Cuando terminamos de dar forma a las albóndigas, las ponemos en un horno precalentado a alta temperatura, alrededor de 200 grados Celsius. Es importante que se doren ligeramente por fuera para deshidratarse y captar mejor los sabores.
Mientras tanto, nos ocupamos de la salsa. Podemos usar jugo de tomate enlatado o tomates frescos, que podemos triturar o picar finamente. En una cacerola, llevamos el jugo de tomate a ebullición, añadiendo agua y un poco de aceite para diluirlo. Mezclamos bien, sazonamos con sal y pimienta y dejamos hervir durante unos minutos. Cuando las albóndigas estén listas, las sacamos del horno y vertemos la salsa de tomate sobre ellas. Cubrimos el plato con papel de aluminio y lo devolvemos al horno, dejando que se cocine a fuego alto durante unos 30 minutos.
Mientras tanto, nos ocupamos de las verduras restantes del relleno. Estas, al estar ya cocidas, no requieren un tiempo de cocción prolongado. Cuando la salsa haya reducido un poco y las albóndigas estén casi listas, añadimos al plato las patatas, calabacines y champiñones restantes. Así, todos los ingredientes "se harán amigos" entre sí, y los sabores se volverán aún más intensos.
Por último, para un extra de sabor, podemos añadir una hoja de laurel a la salsa, que dará una nota distintiva. Dejamos todo en el horno sin cubrir durante unos minutos, para obtener una corteza apetitosa. Cuando esté listo, servimos las albóndigas calientes, acompañadas de una guarnición de ensalada fresca o polenta. ¡Esta receta no solo es deliciosa, sino también muy versátil, permitiéndonos experimentar con diversos ingredientes!
Ingredientes: carne picada, patatas hervidas en trozos, cubos de calabacín hervidos, champiñones crudos picados, cubos de mozzarella, salsa de tomate, especias para carne: ajo, pimienta, pimentón picante, eneldo... lo que quieras.
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