Tarta de Semillas de Amapola con Crema de Queso
Masa: Comienza preparando la masa, un elemento esencial para nuestra receta. Tamizamos la harina junto con el polvo de hornear, asegurándonos de que no haya grumos. Agregamos la mantequilla cortada en cubitos pequeños, mezclando suavemente con una espátula o con los dedos hasta que la mezcla adquiera una textura granulosa, similar a la arena. Es importante no amasar la masa, sino concentrarse en homogeneizarla. Una vez que obtenemos esta textura, agregamos los otros ingredientes: azúcar, una pizca de sal y, posiblemente, vainilla. Si la masa no se une lo suficiente, podemos agregar 1-2 cucharadas de agua fría. Si la masa es demasiado blanda, agregamos un poco de harina, teniendo cuidado de no exagerar. Después de obtener una masa homogénea, le damos forma de bola, la envolvemos en film transparente y la colocamos en el refrigerador durante al menos 1 hora. Es ideal dejarla reposar 4 horas para que se endurezca mejor.
Después de que la masa ha estado en el refrigerador, nos ocupamos de estirarla. Con un rodillo, extendemos una hoja uniforme, que colocamos en el molde redondo con paredes desmontables (diámetro de 26-28 cm), el cual previamente hemos forrado con papel de hornear. Aseguramos que la masa suba unos 2-3 cm en los bordes para formar una pared que sostenga el relleno. Usando un tenedor, pinchamos la masa aquí y allá para evitar que se formen burbujas de aire durante la cocción.
Relleno: En un bol, mezclamos las semillas de amapola molidas con el azúcar, teniendo cuidado de usar entre 150 y 250 g de semillas de amapola y 100 g de azúcar, dependiendo de nuestras preferencias. Agregamos la leche gradualmente, mezclando constantemente hasta obtener una pasta espesa, pero no demasiado blanda, con una textura arenosa. Este relleno se extiende uniformemente sobre la masa en el molde, nivelando bien la superficie.
Ahora, precalentamos el horno a 185 grados Celsius y horneamos la base durante 7-10 minutos, o hasta que los bordes se tornen dorados. Mientras tanto, en un bol separado, mezclamos la mantequilla hasta que esté espumosa, luego agregamos el queso crema, el azúcar en polvo, el polvo de pudín y las yemas de huevo. Continuamos batiendo hasta obtener una crema suave. Por separado, batimos las claras de huevo a punto de nieve y las incorporamos cuidadosamente a la mezcla de queso crema, usando una espátula y movimientos de abajo hacia arriba para mantener el aire en las claras.
Después de que la base esté semi-horneada, vertemos con cuidado la crema de queso sobre el relleno de amapola y devolvemos el molde al horno a fuego moderado a bajo durante 35-40 minutos, o hasta que la capa superior esté firme y adquiera un tono dorado. Una vez que el pastel esté listo, lo dejamos enfriar en el molde durante 15 minutos, luego despegamos las paredes laterales. Se recomienda dejar que el pastel se enfríe completamente durante unas horas para permitir que el queso crema se endurezca, facilitando así el corte. Antes de servir, espolvoreamos con azúcar en polvo de vainilla, añadiendo un toque de elegancia y dulzura. ¡Disfruta de esta delicia con amigos o familiares!
Ingredientes: Masa: -250 g de harina -125 g de mantequilla blanda -75 g de azúcar -1 sobre de azúcar vainillado -1 huevo -1 sobre de levadura en polvo (10 g) -1 pizca de sal Relleno: -hasta 7 cucharadas soperas de leche -150 g de amapola molida junto con 100 g de azúcar o moler 150 g de amapola por separado y mezclarla con 100 g de azúcar en polvo (puede aumentar la cantidad de amapola hasta 250 g, según sus preferencias, sin cambiar la proporción del resto de los ingredientes) -75 g de mantequilla blanda -100 g de azúcar en polvo -4 huevos -500 g de queso crema Quark -1 sobre de pudin de vainilla en polvo Para la guarnición: -azúcar glasé de vainilla
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