Pastel de semillas de amapola
Pastel de semillas de amapola con mermelada de albaricoque - Una delicia aromática
¿Quién no ama un pastel caliente con un relleno rico y aromático? La receta de hoy es para un pastel de semillas de amapola con mermelada de albaricoque, una combinación perfecta de texturas y sabores que deleitará a cualquier amante de los dulces. Este pastel no es solo un postre, sino una experiencia en sí misma. Es perfecto para servir en una ocasión especial o simplemente para disfrutar de un momento de indulgencia en casa. ¡Embarquémonos juntos en este viaje culinario!
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de fermentación: 2 horas
Tiempo de horneado: 55 minutos
Total: Casi 3 horas
Número de porciones: 12
Ingredientes
Para la masa:
- 1500 g de harina
- 18 g de levadura fresca
- 800 ml de leche
- 250 ml de aceite de palma (o aceite vegetal)
- 5 yemas de huevo
- 1 paquete de azúcar vainillado
- 2 cucharadas de azúcar
- 2 cucharaditas de sal
Para el relleno:
- 200 ml de leche
- 350 g de semillas de amapola
- 100 g de azúcar granulada
- 50 g de mermelada de albaricoque
- 1 vaina de vainilla
Para untar:
- 1 yema de huevo
- un poco de leche
La Historia del Pastel de Semillas de Amapola
El pastel de semillas de amapola es un postre que combina tradición con innovación. Las semillas de amapola se han utilizado desde tiempos antiguos en varias culturas para añadir no solo sabor, sino también un aspecto visual atractivo. La mermelada de albaricoque complementa perfectamente el relleno, añadiendo una dulzura sutil que contrasta espléndidamente con el intenso sabor de las semillas de amapola. Esta receta es una reinterpretación de los pasteles tradicionales, fácil de adaptar para satisfacer los gustos de cada uno.
Paso a Paso
1. Preparación de la levadura:
En un bol, combina 800 ml de leche tibia (no caliente, para no matar la levadura), 18 g de levadura fresca, 2 cucharadas de azúcar, 1 paquete de azúcar vainillado y 3-4 cucharadas de harina. Mezcla bien y deja reposar durante 15 minutos hasta que empiece a burbujear. Esta es una señal de que la levadura está activa y lista para consentir tu pastel.
2. Preparación de la masa:
En otro bol grande, añade la harina restante (aproximadamente 1500 g), las yemas de huevo, la sal y la mezcla de levadura. Añade el aceite de palma y mezcla todo hasta formar una masa.
3. Amasado:
¡Ahora viene la parte más importante! Amasa la masa durante al menos 15 minutos. Este paso es crucial para desarrollar el gluten, que le dará al pastel una textura esponjosa. Si tienes una batidora con ganchos para masa, puedes usarla, pero amasar a mano siempre es más satisfactorio.
4. Fermentación:
Cubre la masa con un paño limpio y déjala fermentar en un lugar cálido durante 1-2 horas, o hasta que duplique su volumen. Este es el momento perfecto para relajarte o preparar el relleno.
5. Preparación del relleno:
En una cacerola, pon 200 ml de leche y la vaina de vainilla (cortada a lo largo) a fuego medio. Espera a que llegue a ebullición, luego añade las semillas de amapola y 100 g de azúcar. Mezcla bien y deja hervir durante 5-7 minutos. Añade la mermelada de albaricoque y mezcla de nuevo hasta obtener un relleno homogéneo.
6. Montaje del pastel:
En una superficie enharinada, extiende una hoja de masa de 75 x 33 cm. Esparce uniformemente la mitad del relleno de semillas de amapola sobre la masa.
7. Formando el rollo:
Enrolla la masa con el relleno para formar un rollo. Luego, retuerce el rollo para formar una gran caracola. Colócalo en un molde redondo con un diámetro de 25 cm, úntalo con una mezcla de yema de huevo y un poco de leche, y pínchalo con un tenedor para permitir que el vapor escape durante el horneado.
8. Horneado:
Precalienta el horno a 170°C. Coloca el pastel en el horno y hornea durante 55 minutos, o hasta que esté dorado y hermoso.
9. La indulgencia final:
Una vez que el pastel esté listo, déjalo enfriar un poco antes de cortarlo. Servido caliente, con una bola de helado de vainilla o un chorrito de salsa de caramelo, traerá sonrisas a todos.
Consejos y Variaciones
- Variación de frutas: Puedes añadir otras mermeladas o frutas secas al relleno, como pasas o cerezas, para un toque adicional de dulzura.
- Harina integral: Para una versión más saludable, puedes usar harina integral en lugar de harina blanca.
- Aceite de oliva: Si lo prefieres, puedes reemplazar el aceite de palma con aceite de oliva para un sabor más pronunciado.
Beneficios Nutricionales
El pastel de semillas de amapola es una excelente fuente de fibra y proteínas, gracias a las semillas de amapola. Contienen ácidos grasos esenciales y minerales como el calcio, que contribuyen a la salud ósea. Además, la mermelada de albaricoque aporta una dosis de vitaminas y antioxidantes, haciendo de este pastel una opción más nutritiva que muchos otros postres.
Preguntas Frecuentes
- ¿Se puede congelar? Sí, puedes congelar el pastel después de hornearlo. Asegúrate de que esté completamente frío antes de envolverlo bien en papel film.
- ¿Cuánto tiempo se conserva? Guardado en un recipiente hermético, el pastel puede mantenerse fresco hasta 4 días a temperatura ambiente.
- ¿Qué bebidas combinan bien? Una taza de té de hierbas o un vaso de leche caliente son acompañamientos perfectos para este pastel.
En conclusión, el pastel de semillas de amapola con mermelada de albaricoque no es solo un postre, sino también una tradición que combina sabores y aromas, perfecto para cualquier momento del día. Te recomiendo que pruebes esta receta y la compartas con tus seres queridos. Cocinar es una forma de arte y, aún más importante, una manera de crear recuerdos inolvidables!
Ingredientes: para la masa: - 1500 g de harina - 18 g de levadura - 800 ml de leche - 250 ml de aceite de palma - 5 yemas de huevo - 1 paquete de azúcar vainillado - 2 cucharaditas de azúcar - 2 cucharaditas de sal relleno: - 200 ml de leche - 350 g de semillas de amapola - 100 g de azúcar granulada - 50 g de mermelada de albaricoque - 1 vaina de vainilla para untar: - 1 yema de huevo y un poco de leche.
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