Cheesecake de Nueva York con fresas
Cheesecake de Nueva York con fresas: una delicadeza con una textura cremosa y un sabor refinado, perfecta para cualquier ocasión. Esta receta está inspirada en las dulces tradiciones del cheesecake, que combina queso con sabores delicados y una base crujiente. Al cocinar esta receta, descubrirás no solo un postre, sino una experiencia culinaria memorable que traerá alegría tanto en la cocina como en la mesa.
Tiempo total: 1 hora (más 8 horas de enfriamiento)
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 40 minutos
Porciones: 10
Ingredientes
Para la base:
- 250 g de galletas digestivas (o galletas danesas de mantequilla para un sabor más rico)
- 50 g de mantequilla sin sal, derretida
Para el relleno:
- 600 g de queso crema (recomendamos la marca Apetito para un sabor cremoso)
- 150 g de crema espesa (el mascarpone es una excelente opción)
- 100 ml de crema líquida (la nata líquida funciona muy bien)
- 3 huevos grandes
- 150 g de azúcar (o más, dependiendo de las preferencias)
- 1 cucharada de extracto de vainilla (o vainilla natural)
- Jugo y ralladura de un limón fresco
Para la cobertura:
- 300 g de fresas frescas, cortadas por la mitad (suficientes para cubrir el cheesecake)
- 100 ml de crema líquida
- 3 cucharadas de azúcar (ajustar al gusto)
- 25 g de manteca de cacao (o chocolate blanco, si prefieres)
Para la salsa de fresas:
- 5-6 fresas frescas, trituradas
Paso a paso
1. Preparando la base
Comienza precalentando el horno a 160°C. En un tazón mediano, derrite la mantequilla a fuego lento o en el microondas. Luego, mezcla las galletas en la licuadora hasta obtener un polvo fino. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que estén bien combinadas.
Para crear una base uniforme, vierte la mezcla de galletas en el molde para pasteles (preferiblemente con fondo desmontable) y usa un aplastador o el fondo de una taza para presionar bien la mezcla. Asegúrate de que la base esté compacta y uniforme. Hornea la base en el horno durante 10 minutos, luego déjala enfriar.
2. Preparando el relleno
En un tazón grande, agrega el queso crema y el azúcar. Usa una batidora eléctrica para mezclar los ingredientes hasta que estén cremosos y sin grumos. Agrega los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada adición. En este punto, agrega el extracto de vainilla, el jugo y la ralladura de limón. La acidez del limón proporcionará un contraste agradable con la dulzura del cheesecake.
Vierte el relleno de queso sobre la base enfriada. Hornea en el horno durante 30 minutos a 160°C. El cheesecake está listo cuando los bordes están firmes, pero el centro está ligeramente blando. Este contraste de texturas es la clave para un cheesecake perfecto.
3. Preparando la cobertura
En una cacerola pequeña, agrega la crema espesa y la crema líquida, luego el azúcar. Disuelve los ingredientes a fuego lento, revolviendo constantemente, hasta que el azúcar se derrita por completo. Agrega la manteca de cacao o chocolate blanco y mezcla hasta obtener una composición homogénea.
Después de que el cheesecake se haya enfriado un poco, agrega las mitades de fresas por encima y vierte la salsa caliente sobre ellas. Enfría el cheesecake en el refrigerador durante al menos 8 horas (idealmente durante la noche) para permitir que los sabores se desarrollen y se endurezcan.
4. Preparando la salsa de fresas
Para crear la salsa de fresas, simplemente tritura algunas fresas frescas en la licuadora. Esta salsa añadirá una nota fresca y vibrante a tu postre. Puedes verterla directamente sobre el cheesecake antes de servir o ofrecerla por separado como opción.
Sugerencias de servicio
Para añadir un toque de elegancia, decora el cheesecake con virutas de chocolate blanco o algunas hojas de menta. Este cheesecake combina perfectamente con una copa de vino espumoso o un té frío de frutas, que complementará la dulzura del postre.
Consejos y variaciones
Si deseas experimentar, intenta reemplazar las fresas con otras frutas de temporada, como frambuesas o arándanos. También puedes añadir una mezcla de chocolate al relleno de queso para un cheesecake de chocolate, o una mezcla de frutos del bosque para un sabor más sofisticado.
Beneficios nutricionales
Este cheesecake contiene ingredientes ricos en proteínas, como el queso crema y los huevos, que contribuyen a una dieta equilibrada. Las fresas añaden un aporte de vitaminas y antioxidantes, haciendo de este postre no solo delicioso, sino también una opción más saludable.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar queso cottage en lugar de queso crema?
Sí, pero asegúrate de que esté bien escurrido para evitar una textura demasiado húmeda.
2. ¿Cómo puedo evitar que se agriete la superficie?
Es importante no abrir el horno durante el horneado. Además, deja que el cheesecake se enfríe gradualmente en el horno con la puerta entreabierta.
3. ¿Cuánto tiempo puedo guardar el cheesecake en el refrigerador?
El cheesecake se conserva bien en el refrigerador durante 3-4 días. Asegúrate de que esté cubierto para evitar que se seque.
Con todos estos detalles, lo único que queda es embarcarte en esta aventura culinaria y disfrutar de cada momento pasado en la cocina. El cheesecake de Nueva York con fresas no solo es una conclusión perfecta para una comida, sino también una forma de traer alegría y sonrisas a tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 250 g de galletas digestivas (usé galletas danesas con mantequilla) 50 g de mantequilla sin sal 600 g de queso crema (usé Apetito, que me parece muy bueno) 3 huevos fresas cortadas por la mitad para cubrir el pastel 1 cucharada de extracto de vainilla (o el tipo de vainilla que tengas) jugo y ralladura de un limón 1 chocolate blanco (no tenía y usé 25 g de manteca de cacao) 100 ml de nata líquida (usé nata montada líquida) 150 g de nata sólida (usé mascarpone) azúcar: usé 50 g para la base y 150 g para el relleno más 3 cucharadas para la cobertura 5-6 fresas para la salsa de fresas
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