Hígados de pollo con ajo y tomates cherry
Hígados de pollo con ajo y tomates cherry
Si estás buscando una receta simple pero llena de sabor que deleite tus papilas gustativas y llene tu hogar de aromas deliciosos, has llegado al lugar correcto. Los hígados de pollo con ajo y tomates cherry son una elección ideal, perfecta para una cena rápida entre semana o para invitados especiales. Esta receta no solo es fácil de preparar, sino también muy versátil, ya que se puede servir tanto como plato principal como aperitivo.
Tiempo total de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo de preparación: 10 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes:
- 500 g de hígado de pollo (fresco para una mejor textura)
- 4 dientes de ajo (frescos para un sabor intenso)
- 200 g de tomates cherry (cómpralos maduros y jugosos)
- 150 ml de vino blanco (elige un vino de calidad que también sea bueno para beber)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para un sabor más rico)
- Pimienta blanca (al gusto, para un toque sutil de condimento)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (para un color vibrante y un sabor dulce)
- 1 cucharadita de Vegeta (o tu mezcla de especias favorita)
- 1 cucharadita de tomillo seco (para aroma)
- 1 cucharadita de perejil seco (para un toque extra de frescura)
Preparación:
1. Preparación del hígado:
Comienza limpiando el hígado de pollo de cualquier membrana o grasa visible. Enjuágalo bien bajo un chorro de agua fría y déjalo escurrir en un bol. Este paso es esencial para obtener una textura fina y un sabor agradable.
2. Calentando la sartén:
En una sartén profunda, añade las dos cucharadas de aceite de oliva y calienta a fuego medio. El aceite de oliva virgen extra añadirá un sabor especial a tu plato.
3. Cocinando el hígado:
Cuando el aceite esté caliente, añade el hígado de pollo y dora por aproximadamente 3-4 minutos de cada lado, hasta que esté dorado. Es importante no cocinarlo demasiado, o se volverá seco.
4. Añadiendo las especias:
Una vez que el hígado esté dorado, añade la pimienta blanca, el pimentón dulce, la Vegeta, el tomillo y el perejil seco. Mezcla bien para combinar los sabores. ¡Este es el momento en que tu cocina comenzará a oler divinamente!
5. Desglasando la sartén:
Vierte con cuidado el vino blanco en la sartén, asegurándote de eliminar todos los trozos caramelizados del fondo de la sartén; estos añadirán un sabor rico al plato. Deja que el hígado hierva en el vino durante 5-7 minutos, hasta que el alcohol se evapore y la salsa espese.
6. Añadiendo el ajo y los tomates cherry:
En este momento, añade los dientes de ajo, pelados y aplastados con la hoja de un cuchillo para liberar el aroma. Luego, añade los tomates cherry enteros, que aportarán un toque de dulzura y acidez. Mezcla todo con cuidado y deja hervir durante 5-10 minutos más, hasta que los tomates comiencen a abrirse y se forme una salsa deliciosa.
7. Ajustando la consistencia de la salsa:
Si notas que la salsa está demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua, pero ten cuidado de no diluirla demasiado. Prueba y ajusta los condimentos a tu gusto, añadiendo un poco más de pimienta o Vegeta si es necesario.
8. Sirviendo:
Una vez que el hígado esté perfectamente cocido y la salsa tenga la consistencia ideal, retira la sartén del fuego. Sirve los hígados calientes, acompañados de un puré de patatas o una ensalada verde fresca para un contraste nutritivo. También puedes servirlos con pan tostado para disfrutar de cada gota de salsa.
Opción personalizada:
Si deseas añadir un toque especial, puedes agregar algunas aceitunas verdes o negras al final para un sabor mediterráneo o espolvorear un poco de queso feta desmenuzado por encima antes de servir.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar hígado de otro tipo?
Sí, puedes usar hígado de res o de cerdo, pero el tiempo de cocción variará. Asegúrate de no cocinarlo demasiado.
2. ¿Qué guarniciones combinan con este plato?
El puré de patatas, el arroz o una ensalada fresca son opciones excelentes. Además, el pan tostado o los picatostes son fantásticos para absorber la salsa.
3. ¿Se puede preparar con antelación?
Los hígados se pueden preparar unas horas antes y recalentar en la estufa a fuego bajo. Sin embargo, se recomienda consumirlos frescos para disfrutar de sus sabores.
Beneficios nutricionales:
El hígado de pollo es una excelente fuente de proteínas, hierro y vitaminas del complejo B, mientras que el ajo es conocido por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Los tomates cherry aportan un extra de antioxidantes y vitaminas, haciendo de este plato no solo una delicia, sino también una opción saludable.
Te invito a experimentar con esta receta llena de sabores y a sorprender a tu familia y amigos con un plato simple pero elegante. ¡Puede convertirse rápidamente en tu receta favorita de hígado de pollo! ¡Buen provecho!
Ingredientes: Hígado de pollo, 4 dientes de ajo, unos tomates cherry, vino blanco, aceite de oliva, pimienta blanca, pimentón dulce, sazonador, perejil seco, tomillo
Etiquetas: hígado de pollo con ajo hígado de pollo con salsa de tomate