Tarta de Pollo y Champiñones
La tarta de pollo y champiñones es un plato sabroso y reconfortante que reúne los ricos sabores de los ingredientes frescos en una masa delicada. Esta receta no es solo una comida simple, sino una experiencia culinaria que combina la tradición de cocinar en casa con el placer de disfrutar de una tarta caliente, perfecta para cualquier ocasión. La tarta se puede servir tanto en el almuerzo como en la cena y es ideal para disfrutarla junto a una refrescante ensalada verde o una copa de vino blanco.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos
Tiempo total: 1 hora
Número de porciones: 6
Ingredientes necesarios:
Para la base:
- 250 g de harina (elige tipo 000 para una masa más fina)
- 125 g de mantequilla fría (preferiblemente sin sal, cortada en cubos)
- 1 yema de huevo (te aconsejo usar huevos de campo para un sabor más intenso)
- 1 cucharada de crema agria (elige una crema agria grasa para una textura más cremosa)
- Una pizca de sal
Para el relleno:
- 300 g de pechuga de pollo (cortada en tiras finas)
- 300 g de champiñones (puedes usar champiñones o setas silvestres para un sabor más intenso)
- 200 g de queso (rallado, preferiblemente queso curado)
- 200 ml de crema agria (la misma crema que para la base)
- 3 huevos + 1 clara de huevo (usa huevos frescos para los mejores resultados)
- 1/2 pimiento rojo y verde (cortados en cubos)
- 1 cebolla (cortada en rodajas)
- Sal y pimienta (al gusto)
- 3 cucharadas de aceite de oliva (usa un aceite de calidad, extra virgen)
Preparación:
Paso 1: Preparar la masa
Comienza mezclando la harina con la sal en un bol grande. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos y, con las yemas de los dedos, frota la mantequilla en la harina hasta obtener una textura similar a la arena. Es importante no mezclar en exceso, ya que quieres mantener aire en la masa. Agrega la yema de huevo y la crema agria, mezclando suavemente con una espátula o con las manos hasta obtener una masa homogénea. Forma una bola, envuelve la masa en papel film y refrigérala durante 30 minutos. Este paso es esencial para obtener una base quebradiza.
Paso 2: Preparar el relleno
Mientras la masa se enfría, pica la cebolla en rodajas y sofríela en el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Sofríe la cebolla hasta que se vuelva translúcida, luego agrega la pechuga de pollo cortada en tiras. Cocina hasta que el pollo se vuelva blanco, luego agrega los champiñones y el pimiento cortado en cubos. Continúa cocinando a fuego lento hasta que el líquido que sueltan los champiñones se evapore por completo. Una vez que el relleno se haya enfriado, sazona con sal y pimienta.
Paso 3: Montar la tarta
Precalienta el horno a 180°C (con ventilador). Saca la masa del refrigerador y extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada hasta obtener una hoja de aproximadamente 3 mm de grosor. Coloca la masa en un molde redondo forrado con papel de hornear. Usa un tenedor para pinchar la masa en varios lugares, lo que ayudará a evitar la formación de burbujas de aire durante la cocción. Hornea la masa en el horno precalentado durante unos 15 minutos o hasta que esté ligeramente dorada.
Paso 4: Rellenar la tarta
Una vez que la base se haya enfriado un poco, añade la mezcla de pollo y champiñones uniformemente sobre su superficie. En un bol aparte, bate los huevos con la crema agria y añade sal y pimienta al gusto. Vierte la mezcla de huevos sobre el relleno, asegurándote de que se distribuya uniformemente. Ralla queso por encima para una capa deliciosa y cremosa.
Paso 5: Cocción final
Coloca la tarta en el horno precalentado y hornea durante 30 minutos o hasta que la tarta esté dorada y el relleno esté bien asentado. Deja enfriar un poco la tarta antes de cortarla, para permitir que el relleno se asiente.
Servicio:
La tarta de pollo y champiñones es deliciosa tanto caliente como a temperatura ambiente. Puedes servirla junto a una fresca ensalada de rúcula o una ensalada de tomate y pepino para un contraste refrescante. Una excelente opción también sería una copa de vino blanco seco, que complementará perfectamente los sabores de la tarta.
Beneficios nutricionales:
Esta tarta ofrece una excelente combinación de proteínas de la pechuga de pollo, fibra de las verduras y calcio del queso y la crema agria. Es una comida equilibrada que se puede incluir en tu dieta sin preocupaciones, con una ingesta calórica moderada, teniendo aproximadamente 450-500 calorías por porción, dependiendo de los ingredientes exactos utilizados.
Variaciones posibles:
Para dar un toque de originalidad, puedes añadir hierbas frescas como perejil o eneldo al relleno. También puedes experimentar con otros tipos de verduras, como calabacín o espinacas, según tus preferencias. Para una versión vegetariana, puedes reemplazar la pechuga de pollo con tofu o tempeh marinado.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar otro tipo de queso en lugar de queso?
Sí, puedes usar mozzarella o feta para un sabor diferente.
2. ¿Cómo puedo conservar la tarta?
Se puede conservar en el refrigerador durante 2-3 días, cubierta para evitar que se seque.
3. ¿Puedo congelar la tarta?
Sí, la tarta se puede congelar. Asegúrate de envolverla bien antes de ponerla en el congelador. Al descongelar, puedes recalentarla en el horno para restaurar su textura crujiente.
La tarta de pollo y champiñones es una receta versátil y fácil de preparar, perfecta para impresionar a la familia y amigos en una cena especial o simplemente para consentirte en una tranquila noche en casa. ¡No dudes en añadir tus propios toques y disfrutar del proceso de cocinar!
Ingredientes: Base: 250 g de harina, 125 g de mantequilla, 1 yema de huevo, 1 cucharada de crema agria, una pizca de sal. Relleno: 300 g de pechuga de pollo, 300 g de champiñones, 200 g de queso, 200 ml de crema agria, 3 huevos + 1 clara de huevo, 1/2 pimiento rojo y verde, 1 cebolla, sal, pimienta, 3 cucharadas de aceite de oliva.