Pastel de pollo

Aperitivos: Pastel de pollo - Irina L. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
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Haggis de Pollo – Una Receta Tradicional Reinterpretada con Amor

El haggis de pollo es una delicadeza apreciada que resalta los ricos sabores y las texturas cremosas de los ingredientes naturales. Esta receta, simple y rápida, es una elección perfecta para comidas festivas o para impresionar a familiares y amigos. Con un tiempo total de preparación de aproximadamente 1 hora y 15 minutos, obtendrás 6 porciones deliciosas de haggis de pollo que encantarán a cualquier amante de la comida.

La historia del haggis, en general, es fascinante. A lo largo del tiempo, esta especialidad se ha preparado en numerosas variaciones, cada una con sus ingredientes y especias específicas. Se dice que el haggis tiene raíces profundas en las tradiciones culinarias, asociándose con las celebraciones de Pascua, pero hoy en día se disfruta en cualquier momento del año. ¡Manos a la obra!

Ingredientes necesarios:

- 500 g de hígados de pollo
- 5 manojos de cebollas verdes
- 500 g de pechuga de pollo picada (también puedes usar muslos de pollo para una textura más jugosa)
- 5 huevos
- 100 g de queso rallado en un rallador fino
- Un manojo de eneldo fresco
- Un manojo de perejil fresco
- Pimienta y sal, al gusto
- 2-3 cucharadas de mostaza
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva
- Mantequilla para engrasar la bandeja de hornear
- Pan rallado para forrar

Pasos para preparar el haggis de pollo:

1. Preparación de los ingredientes: Comienza lavando bien los hígados de pollo bajo un chorro de agua fría. Retira cualquier membrana o impurezas. Luego, limpia las cebollas verdes y pícalas finamente. El eneldo y el perejil también deben lavarse y picarse finamente.

2. Sofreír los hígados y las cebollas: En una sartén, añade un poco de aceite de oliva y déjalo calentar. Agrega los hígados y las cebollas verdes, sofriéndolos a fuego medio durante aproximadamente 5-7 minutos, hasta que los hígados se vuelvan ligeramente dorados y estén cocidos, y las cebollas estén suaves. Es importante no cocinarlos demasiado, ya que los hígados se volverán harinosos.

3. Mezclar los ingredientes: Una vez que los hígados y las cebollas estén listos, déjalos enfriar un poco, luego colócalos en un procesador de alimentos. Mezcla hasta obtener una composición homogénea.

4. Combinar la mezcla: En un tazón grande, agrega la mezcla de hígados y cebolla sobre la pechuga de pollo picada. Añade los huevos, el queso rallado, el eneldo, el perejil, la pimienta y la sal. Mezcla bien todos los ingredientes con una espátula o con las manos, asegurándote de que se combinen uniformemente.

5. Preparar la bandeja: Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Engrasa una bandeja para hornear con mantequilla y forra con pan rallado. Este paso asegurará que el haggis no se pegue a la bandeja y tendrá una corteza ligeramente crujiente.

6. Montaje del haggis: Vierte la mezcla en la bandeja preparada, nivelándola uniformemente. Mezcla la mostaza con el aceite de oliva y extiende la mezcla uniformemente sobre la composición. Esto añadirá un toque de sabor y proporcionará una corteza apetitosa.

7. Hornear: Coloca la bandeja en el horno precalentado y deja que el haggis se hornee durante 45-50 minutos o hasta que se vuelva dorado y firme al tacto. Un truco útil es verificar si está listo insertando un palillo en el centro; si sale limpio, el haggis está listo.

8. Enfriar y servir: Una vez que el haggis esté horneado, retíralo del horno y déjalo enfriar en la bandeja durante unos 15-20 minutos. Luego, puedes cortarlo en rebanadas y servirlo. Es delicioso tanto caliente como frío y puede acompañarse con una ensalada fresca o una guarnición de verduras a la parrilla.

Consejos útiles:

- Si deseas añadir un toque especial al haggis, puedes incorporar algunas aceitunas o pimientos asados picados finamente en la mezcla.
- Para una versión más saludable, puedes utilizar pollo a la parrilla en lugar de carne picada.
- El haggis de pollo se conserva bien en el refrigerador, cubierto, durante 2-3 días. Puedes recalentar fácilmente en el horno o en el microondas.

Beneficios nutricionales:

El haggis de pollo es una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales, gracias a ingredientes como el hígado y la carne de pollo. Los hígados son ricos en hierro, vitamina B12 y vitamina A, esenciales para la salud de la sangre y la visión. El eneldo y el perejil no solo añaden sabor, sino también antioxidantes que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico.

Preguntas frecuentes:

1. ¿Puedo usar carne de pavo en lugar de pollo?
Sí, puedes reemplazar el pollo con pavo y el haggis tendrá un sabor ligeramente diferente, pero igual de delicioso.

2. ¿Qué puedo hacer con las sobras de haggis?
Las sobras de haggis se pueden usar para crear un delicioso sándwich, o puedes añadirlo a ensaladas para un extra de proteínas.

3. ¿Puedo congelar haggis de pollo?
Sí, el haggis se puede congelar. Asegúrate de que esté bien envuelto en film transparente o en un recipiente hermético.

Ahora que tienes toda la información necesaria, te invito a ponerte el delantal y disfrutar de esta receta de haggis de pollo. ¡Cada bocado será una explosión de sabores y una prueba de tus habilidades culinarias! ¡Buen provecho!

 Ingredientes: 500g de hígado de pollo, 5 manojos de cebollas verdes, 500g de pechuga de pollo picada, 5 huevos, 100g de queso, eneldo, perejil, pimienta, sal, mostaza, aceite.

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