Bolas de patata con salsa de tomate
Receta deliciosa de Albóndigas de Patata con Salsa de Tomate
Si buscas un plato simple pero extremadamente sabroso, ¡las albóndigas de patata con salsa de tomate son la elección perfecta! Este plato combina la textura cremosa de las patatas con los intensos sabores de la salsa de tomate, siendo ideal para almuerzos o cenas rápidas en familia. ¡Descubramos juntos cómo prepararlas paso a paso!
Historia de la Receta
Las albóndigas de patata han sido tradicionalmente un plato básico en muchas culturas, debido a la versatilidad y accesibilidad de los ingredientes. Han evolucionado a lo largo del tiempo, cada familia teniendo su propia versión, añadiendo especias o ingredientes locales para darles un toque personal. En nuestra receta, exploraremos una combinación clásica pero igualmente deliciosa.
Tiempo de Preparación: 20 minutos
Tiempo de Cocción: 15 minutos
Tiempo Total: 35 minutos
Número de Porciones: 4
Ingredientes
Para las albóndigas:
- 4 patatas medianas (aproximadamente 600 g)
- 1 huevo
- 2 cucharadas de harina
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla pequeña
- Un puñado de perejil fresco
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite para freír
Para la salsa de tomate:
- 1 taza de jugo de tomate (aproximadamente 250 ml)
- 3 dientes de ajo
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharadita de albahaca seca
- 1 cucharadita de orégano seco
Pasos para la Preparación
1. Preparación de las patatas: Comienza pelando las patatas y rallándolas con un rallador fino. Este método ayudará a que las albóndigas tengan una textura fina. Después de rallarlas, colócalas en un colador y déjalas escurrir durante unos minutos para eliminar el exceso de agua. Este paso es esencial para lograr albóndigas crujientes.
2. Mezcla de ingredientes: En un bol grande, añade las patatas escurridas, el ajo machacado, la cebolla picada y el perejil fresco picado. Mezcla bien hasta que los ingredientes estén distribuidos uniformemente. Sazona con sal y pimienta al gusto. Agrega el huevo y las 2 cucharadas de harina, mezclando nuevamente hasta obtener una composición homogénea.
3. Freír las albóndigas: En una sartén grande, calienta una cantidad generosa de aceite a fuego medio. Con ayuda de una cuchara, toma un poco de la mezcla de patata y forma albóndigas redondas o ligeramente planas. Colócalas en la sartén, teniendo cuidado de no abarrotarla. Fríe las albóndigas durante 3-4 minutos por cada lado o hasta que se tornen doradas y crujientes. Usa una espátula para darles la vuelta con cuidado.
4. Escurrir el exceso de aceite: Después de freír, retira las albóndigas sobre una toalla absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Preparación de la salsa de tomate: En una cacerola pequeña, añade el jugo de tomate, el ajo machacado, sal y pimienta, así como la albahaca y el orégano. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego a medio y deja hervir durante 5-7 minutos, removiendo de vez en cuando. Esta salsa añadirá un sabor rico y complementará perfectamente las albóndigas.
6. Servir: Para servir, coloca las albóndigas en una fuente y rocíalas con la salsa de tomate caliente. Espolvorea con perejil fresco picado para un toque extra de color y sabor.
Consejos Prácticos
- Elige patatas harinosas: Las patatas nuevas o aquellas con alto contenido de almidón, como las de tipo "harinosas", son las mejores para esta receta, ya que ofrecen una mejor textura.
- Variaciones de sabor: Puedes experimentar con diferentes especias, como pimentón ahumado o comino, para darle a las albóndigas un sabor distintivo.
- Agrega un toque crujiente: Si deseas albóndigas más crujientes, puedes añadir pan rallado a la mezcla de patatas.
- Alternativa de servicio: Estas albóndigas son deliciosas también con yogur o crema agria por encima, o incluso con una ensalada fresca al lado.
Beneficios Nutricionales
Las albóndigas de patata son una buena fuente de carbohidratos, proporcionando la energía necesaria para todo el día. Las patatas también son ricas en vitaminas C y B6, potasio y fibra, contribuyendo a una dieta equilibrada. El ajo es conocido por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, añadiendo beneficios saludables al plato.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Puedo congelar las albóndigas?
¡Sí! Las albóndigas fritas se pueden congelar. Asegúrate de que estén completamente frías antes de colocarlas en un recipiente hermético.
2. ¿Puedo usar patatas ya cocidas?
Aunque es posible, no recomendamos usar patatas cocidas, ya que la textura será diferente y corres el riesgo de obtener albóndigas menos crujientes.
3. ¿Qué otras salsas puedo usar?
Además de la salsa de tomate, puedes probar una salsa de yogur con eneldo o una salsa picante de pimientos para un toque diferente.
Estas albóndigas de patata con salsa de tomate son perfectas para una comida familiar o una fiesta. Fáciles de preparar pero llenas de sabor, seguramente se convertirán en un favorito en tu cocina. ¡Disfruta cada bocado y no dudes en añadir tus propias variaciones! ¡Buen provecho!
Ingredientes: 4 patatas medianas, 1 huevo, 2 cucharadas de harina, 2 dientes de ajo, 1 cebolla pequeña, perejil fresco, sal y pimienta. Para la salsa: 1 taza de jugo de tomate, 3 dientes de ajo, sal y pimienta, albahaca y orégano.
Etiquetas: albóndigas patatas ajo jugo de tomate