Cerezas Ácidas en un Tarro
Comenzamos lavando las cerezas ácidas con mucho cuidado. Se recomienda dejarlas en agua fría durante aproximadamente una hora, ya que si las frutas contienen gusanos, saldrán y permanecerán en la superficie del agua. Después de terminar de lavar, retiramos los huesos, teniendo cuidado de no aplastar las cerezas, para que permanezcan enteras y mantengan su forma. Colocamos las cerezas en un recipiente más grande, preferiblemente de vidrio o cerámica, y las espolvoreamos uniformemente con azúcar. Mezclamos con suavidad, para no estropear la apariencia de las frutas, hasta que el azúcar cubra completamente las cerezas.
Dejamos que la mezcla macere hasta el día siguiente, durante el cual es importante mezclar un par de veces. Este proceso permite que el azúcar se disuelva gradualmente, liberando el jugo natural de las cerezas y formando un jarabe delicioso. Una vez que el azúcar se ha derretido por completo, agregamos una cucharada de ácido salicílico, un conservante natural que ayudará a mantener las cerezas durante mucho tiempo. Mezclamos de nuevo con cuidado, asegurándonos de que el ácido salicílico se disuelva completamente en el jarabe formado.
Después de obtener la mezcla deseada, es hora de comenzar el proceso de conservación. Ponemos las cerezas, junto con el jarabe, en frascos limpios y esterilizados, llenándolos casi hasta el borde, pero sin sobrecargarlos. Encima, añadimos un poco del jarabe resultante, que ayudará a mantener la humedad. Es esencial cerrar los frascos herméticamente para evitar la entrada de aire. Sellamos los frascos o ponemos la tapa, asegurándonos de que estén bien cerrados.
Paralelamente, el jarabe restante se vierte en botellas limpias, que también se cerrarán con tapas. Un truco que utilizo es mantener las tapas en agua caliente antes de cerrarlas en frascos o botellas, para asegurarme de que se forme un sellado perfecto. Este método ayuda a mantener la frescura y el sabor de las cerezas durante mucho tiempo. Una vez que todos los frascos y botellas están cerrados, los colocamos en la despensa, en un lugar fresco y oscuro, donde se pueden almacenar durante mucho tiempo. ¡Disfruta de las cerezas conservadas en pasteles, jugos o simplemente como están, y saborea el aroma del verano durante todo el año!
Ingredientes: 3 kg de guindas, 2.4 kg de azúcar, 1 cucharada grande de ácido salicílico (por cada kilogramo de guindas deshuesadas se añaden 800 g de azúcar)
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