Plato campesino (2)
Plato rústico con cerdo, huevos fritos rumanos, guisantes salteados y polenta
Un almuerzo familiar puede ser una ocasión especial para reunirnos en torno a la mesa y disfrutar de platos cocinados con amor. Hoy, les propongo una receta tradicional rumana, llena de sabores y texturas deliciosas: un plato rústico con cerdo al estilo 'pomana porcului', huevos fritos rumanos, guisantes salteados y, por supuesto, polenta. ¡Una combinación perfecta para un almuerzo que encantará a todos sus seres queridos!
Tiempo de preparación: 25 minutos
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo total: 1 hora 25 minutos
Porciones: 4
Ingredientes
Para el 'pomana porcului':
- 600 g de cerdo (preferiblemente paleta o espalda para un sabor más rico)
- 1 vaso de vino blanco (o agua, dependiendo de su preferencia)
- Sal y pimienta al gusto
- 2 hojas de laurel
- Aceite para freír
Para los guisantes salteados:
- 300 g de guisantes (frescos o congelados)
- 1 cucharada de aceite
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 cebolla blanca pequeña, finamente picada
- 1 zanahoria pequeña, rallada
Para los huevos fritos rumanos:
- 4 huevos (un huevo por porción)
- 1 cucharada de vinagre (para obtener claras firmes)
- Un poco de sal
- Un poco de mantequilla (para darles sabor)
Para servir:
- Polenta recién hecha
Descripción de la receta
1. Preparación del cerdo
Comenzamos con el cerdo, que será la estrella de este plato. Cortamos la carne en trozos pequeños, de aproximadamente 3-4 cm, para una cocción uniforme. En una olla grande, calentamos un poco de aceite a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente, añadimos la carne y la doramos por todos lados. Dorar es esencial para lograr una textura crujiente y un sabor intenso.
Consejo práctico: No sobrecargue la olla; es mejor freír la carne en tandas para dorarla adecuadamente.
Una vez que la carne tenga una bonita corteza, añadimos las especias: sal, pimienta y las hojas de laurel. Luego, desglasamos con un vaso de vino blanco, ¡pero cuidado! No vierta todo el vino de una vez. Añádalo gradualmente para controlar la humedad y la intensidad del sabor. Continuamos cocinando a fuego lento, añadiendo periódicamente un poco de vino hasta que la carne esté tierna y bien cocida.
2. Preparación de los guisantes salteados
Mientras la carne se cocina, preparamos los guisantes salteados. En una olla pequeña, colocamos los guisantes y añadimos suficiente agua para cubrirlos hasta una profundidad de un dedo. Añadimos una cucharada de aceite, una cucharada de mantequilla, la cebolla finamente picada y la zanahoria rallada. Dejamos hervir a fuego lento, cubriendo la olla con una tapa. Los guisantes están listos cuando el líquido ha reducido y los guisantes están bien cocidos, pero no blandos.
Consejo práctico: Si usa guisantes congelados, no es necesario descongelarlos antes de cocinar. Es mejor añadirlos directamente al agua caliente.
3. Preparación de los huevos fritos rumanos
Para obtener los mejores huevos fritos, comenzamos colocando agua en una olla más profunda. Añadimos una cucharada de vinagre y un poco de sal. Cuando el agua comience a burbujear (no espere a que hierva vigorosamente), revuelva suavemente con una cuchara para crear un remolino. Luego, con cuidado, rompa un huevo y colóquelo en el centro del remolino. Esta técnica ayuda a que la clara envuelva la yema, resultando en un huevo frito perfectamente cocido.
Consejo práctico: Si desea que los huevos tengan claras más firmes, déjelos en agua caliente durante unos segundos y luego retírelos con una espumadera.
Cocine los huevos uno a la vez y asegúrese de sazonarlos al final. Derrita un poco de mantequilla en una olla pequeña y viértala suavemente sobre cada huevo para agregarles un sabor extra.
4. Preparación de la polenta
La polenta es un acompañamiento clásico para este plato. En una olla, agregue agua (aproximadamente 1 litro) y póngala a hervir. Cuando el agua comience a hervir, agregue gradualmente 250 g de harina de maíz, revolviendo continuamente para evitar grumos. Cocine la polenta durante 20-25 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que se vuelva cremosa.
Consejo práctico: Para una polenta más cremosa, puede agregar un poco de leche o queso de oveja en los últimos minutos de cocción.
Servicio
Para servir este plato rústico, coloque el cerdo en una gran fuente, añada los guisantes salteados al lado y coloque los huevos fritos encima. ¡No olvide la polenta! Las rebanadas de polenta caliente se pueden colocar en los platos junto con los demás platos.
Notas finales
Este plato no solo es nutritivo, sino también lleno de nostalgia, evocando recuerdos de la infancia y momentos pasados con seres queridos. Es perfecto para un almuerzo dominical o cualquier ocasión en la que desee reunir a la familia.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar pollo en lugar de cerdo?
Sí, puede adaptar la receta usando pollo, pero el sabor será diferente. Asegúrese de ajustar el tiempo de cocción.
2. ¿Cuánto tiempo puedo conservar la comida?
El plato se puede almacenar en el refrigerador hasta 3 días en un recipiente hermético.
3. ¿Se puede congelar este plato?
Sí, el cerdo y la polenta se pueden congelar, pero los guisantes son mejores frescos.
Variaciones
Para un toque de originalidad, puede añadir champiñones salteados a la mezcla de guisantes o usar queso de oveja en la polenta. Además, una ensalada de verano con tomates y pepinos complementaría perfectamente este almuerzo.
¡Explora esta receta y no dudes en añadir tu toque personal! ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para el festín del cerdo: 600 g de carne de cerdo, 1 vaso de vino blanco, sal y pimienta al gusto, 2 hojas de laurel. Para la guarnición de guisantes: 300 g de guisantes, 1 cucharada de aceite, 1 cucharada de mantequilla, 1 cebolla blanca pequeña, 1 zanahoria pequeña rallada. Para los huevos fritos al estilo rumano: 4 huevos (para 4 porciones), un poco de mantequilla, 1 cucharada de vinagre, una pizca de sal. Servir junto con polenta.