Hígado de Pollo con Polenta
Para preparar una deliciosa receta de hígados al horno, necesitamos algunos ingredientes simples pero esenciales que juntos crearán un plato sabroso y reconfortante. Comenzamos picando finamente una cebolla mediana, que sofreiremos en una sartén con aceite caliente. El aceite debe estar lo suficientemente caliente para que la cebolla se vuelva dorada y libere su aroma, pero no tan caliente como para que se queme. Esto añadirá una nota dulce y fragante a los hígados.
Mientras tanto, nos ocupamos de los hígados. Es importante lavarlos bien bajo un chorro de agua fría, luego limpiarlos de cualquier membrana que pueda afectar su textura. Después de limpiarlos, los dejamos escurrir en un colador, asegurándonos de que no liberarán agua durante la cocción. En un recipiente para hornear, ponemos una cucharada de aceite y luego agregamos los hígados limpios, distribuidos uniformemente en el fondo del recipiente. Encima de ellos, añadimos la cebolla sofrita, que aportará un sabor especial.
Ahora es el momento de sazonar los hígados. Espolvoreamos sal, pimienta, vegeta y pimentón, ajustando las cantidades según las preferencias personales. Mezclamos todo con cuidado para que las especias se integren perfectamente en la composición. Es importante asegurarse de que cada hígado esté bien cubierto con la mezcla de especias. Después de mezclar, cubrimos el recipiente con papel de aluminio y lo colocamos en el horno precalentado a 180 grados Celsius.
Los hígados necesitarán unos 30 minutos para cocinarse, pero se recomienda mezclar de vez en cuando para asegurarse de que se cocinen uniformemente. Hacia el final del tiempo de cocción, unos 5 minutos antes de sacarlos del horno, añadimos el ajo machacado, que previamente hemos mezclado con un poco de sal y aceite. Este paso intensificará los sabores y añadirá un sabor inconfundible al plato.
Mientras tanto, podemos preparar una polenta esponjosa. Hervimos agua con sal y añadimos gradualmente la harina de maíz, revolviendo constantemente para evitar grumos. Cuando la polenta se vuelva cremosa y se despegue de los lados del recipiente, estará lista.
Al final, servimos los hígados calientes, junto con la polenta caliente y una ensalada de temporada o encurtidos, que complementarán perfectamente este plato. Esta receta no solo satisface el paladar, sino que también aporta una sensación de confort, siendo ideal para una comida en familia o con amigos. ¡Disfruta de los ricos sabores y las texturas agradables de este plato tradicional!
Ingredientes: -1 kg de hígados de pollo -1-2 cebollas -1 cabeza de ajo -aceite -sal -pimienta -condimento vegetal -hecho en casa -pimentón
Etiquetas: pollo ajo recetas sin gluten recetas sin lactosa