Scones
Scones dulces con mermelada de higo - Una receta tradicional con un toque de elegancia
Si estás buscando una receta rápida y deliciosa que aporte un aire de refinamiento y tradición a tu cocina, ¡no busques más! Hoy te enseñaré cómo preparar scones dulces, una delicia que se ha convertido en un símbolo de las comidas tradicionales, a menudo servidos con una taza de té o leche caliente. Esta receta es simple, pero el resultado es asombroso, y cada bocado traerá una sonrisa a tu rostro.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 15 minutos
Tiempo total: 35 minutos
Número de porciones: 12 scones
Ingredientes
- 300 g de harina de trigo
- 1 paquete de levadura en polvo (aproximadamente 10 g)
- Una pizca de sal
- 70 g de mantequilla fría, cortada en cubos
- 1 huevo
- 100 ml de leche (preferiblemente entera, para un sabor más rico)
- 50 g de azúcar
- 1 paquete de azúcar vainillado (o 1 cucharadita de extracto de vainilla)
Un toque de historia
Los scones tienen profundas raíces en la tradición culinaria, convirtiéndose en una parte esencial del té británico. Estas pequeñas delicias son pura versatilidad, pudiendo prepararse tanto en versión dulce como salada. Ya sea que los disfrutes con mantequilla y mermelada o con queso y carne ahumada, los scones siempre traerán un toque de alegría a tu vida.
Proceso de preparación
Paso 1: Preparación de la masa
1. Comienza preparando los ingredientes. Asegúrate de que la mantequilla esté fría, ya que esto ayudará a lograr una textura esponjosa.
2. En un procesador de alimentos, agrega la harina, la levadura en polvo y la sal. Mezcla suavemente para combinar los ingredientes secos.
3. Agrega la mantequilla fría cortada en cubos. Mezclar tomará unos segundos hasta que la mezcla se asemeje a arena húmeda.
4. En un tazón aparte, bate el huevo con la leche. Vierte la mezcla de huevo sobre los ingredientes secos y mezcla nuevamente hasta que se combine.
5. Finalmente, agrega el azúcar y el azúcar vainillado, mezclando suavemente para no desarrollar el gluten de la harina.
Paso 2: Formando los scones
1. Espolvorea un poco de harina sobre una superficie de trabajo y vuelca la masa. Amasa suavemente solo hasta que se vuelva compacta, cuidando de no trabajarla demasiado para mantener la textura esponjosa.
2. Envuelve la masa en papel film y déjala en el refrigerador durante una hora. Este paso es esencial para lograr scones más esponjosos.
3. Después de una hora, saca la masa del refrigerador y extiéndela sobre una superficie enharinada, formando una hoja de aproximadamente 0.5 cm de grosor.
4. Usa un cortador redondo (o un vaso) para cortar círculos de la masa. Colócalos en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino.
Paso 3: Horneado
1. Precalienta el horno a 150°C (medio).
2. Hornea los scones durante 15 minutos o hasta que se tornen dorados. ¡No olvides revisarlos de vez en cuando!
3. Una vez listos, déjalos enfriar sobre una rejilla.
Paso 4: Servir
1. Usa un pincel de cocina para quitar el exceso de harina de los scones.
2. Sírvelos aún calientes, junto con mermelada de higo, Nutella o miel, y no olvides una taza de té o leche caliente para completar la experiencia culinaria.
Consejos prácticos
- Variaciones de ingredientes: Puedes añadir pasas, chocolate o nueces a la masa para un extra de sabor. Además, reemplazar parte de la leche con yogur añadirá una textura más rica.
- Cómo mantener los scones frescos: Si no los consumes de inmediato, guárdalos en un recipiente hermético. Se pueden conservar hasta 3 días, pero te recomiendo disfrutarlos lo antes posible para saborear la textura esponjosa.
- Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar harina integral? Sí, pero los scones tendrán una textura diferente, más densa.
- ¿Puedo congelar los scones? ¡Absolutamente! Puedes congelar los scones sin hornear y hornearlos directamente desde el congelador, ajustando el tiempo de horneado.
Beneficios nutricionales
Estos scones dulces son una fuente de carbohidratos complejos y, gracias a la mantequilla y el huevo, también aportan grasas saludables. Además, la miel o la mermelada de higo añaden un toque de antioxidantes. En general, un scone contiene aproximadamente 150 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados.
Recomendaciones de servicio
Estos scones son perfectos para un brunch con amigos o como postre en una comida festiva. Puedes combinarlos con diversas bebidas: té negro, café o incluso un vaso de leche caliente con canela.
Los scones son una excelente elección para aportar un aire de elegancia a cualquier momento del día. Así que prepárate para impresionar a tu familia y amigos con esta receta tradicional pero moderna que seguramente se convertirá en un favorito en tu cocina. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 300 g de harina blanca, 1 paquete de levadura en polvo, una pizca de sal, 70 g de mantequilla, 1 huevo, 100 ml de leche, 50 g de azúcar, 1 paquete de azúcar vainillado.