Feliz Día de San Valentín
Para lograr un postre refinado y delicioso, comencé mezclando las yemas de huevo con el azúcar, utilizando un batidor o una batidora eléctrica. Es esencial obtener una mezcla esponjosa y de color claro, lo que aportará ligereza y mejorará la textura final de la preparación. Después de obtener una crema homogénea, añadí gradualmente la nata montada, teniendo cuidado de incorporarla suavemente, para mantener el volumen. Puse esta mezcla al fuego, asegurándome de no dejarla hervir, sino calentarla lentamente, para no estropear la estructura.
Una vez que alcanzé la temperatura deseada, añadí la gelatina, que había sido preparada previamente, hidratándola en agua fría. Es crucial que la gelatina esté bien disuelta, para que no forme grumos en la mezcla. A continuación, añadí el chocolate derretido, que había dejado enfriar un poco, para no coagular la mezcla caliente. El chocolate añade un sabor intenso y un aroma irresistible, convirtiendo el postre en un verdadero deleite.
Después de integrar bien el chocolate, batí las claras de huevo hasta que formaron picos firmes, después de lo cual las incorporé cuidadosamente en la mezcla anterior. Esto aportará una mayor ligereza al postre, haciéndolo ligero y aterciopelado. Finalmente, añadí el yogur, que no solo enriquece el sabor, sino que también proporciona una nota de frescura. Mezclé de nuevo con el robot, para obtener una mezcla homogénea, sin burbujas de aire grandes, asegurándome de que todo esté bien combinado.
Una vez que obtuve una mezcla fina y uniforme, vertí la composición en moldes. Utilicé un molde de silicona para el postre blanco, y para el negro elegí un molde de porcelana, que cubrí con papel plástico. Este paso es importante, ya que ayuda a mantener la humedad y a conseguir una textura aterciopelada. Dejé los postres en el refrigerador durante la noche para que se cuajaran adecuadamente. Este período de reposo es esencial, ya que permite que los sabores se desarrollen y el postre adquiera la consistencia deseada. Al día siguiente, saqué los postres de los moldes y admiré el resultado final, preparándome para servirlos con alegría.
Ingredientes: 200g de chocolate blanco o negro dependiendo del color que quieras que tenga, hice 2 porciones, una con chocolate blanco y otra con chocolate negro. 2 huevos, 300ml de nata montada, 60g de azúcar, 7g de gelatina, 150g de yogur natural, vainilla.
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