Pasta con salsa de coliflor
La coliflor es una verdura versátil y rica en nutrientes que se puede preparar de numerosas maneras deliciosas. Comenzamos limpiando la coliflor, rompiéndola en pequeños ramilletes que se cocinarán de manera uniforme. La lavamos bien bajo un chorro de agua fría para eliminar impurezas y luego la dejamos secar sobre un paño de cocina. Una vez que la coliflor está lista, dependiendo de tus preferencias, puedes elegir el método de cocción deseado:
Para asarla, coloca los ramilletes de coliflor en una bandeja para hornear, espolvorea un poco de sal y aceite de oliva, mezclando suavemente para cubrirlos uniformemente. Coloca la bandeja en un horno precalentado a 200 grados Celsius y déjala asar durante unos 20 minutos o hasta que se tornen ligeramente dorados, revolviendo de vez en cuando para asegurarte de que se doren uniformemente.
Si prefieres un método más saludable, puedes optar por el vapor. Esto preserva los nutrientes y el sabor de la coliflor. Coloca los ramilletes en un recipiente especial para vapor y cocínalos hasta que estén tiernos pero aún crujientes.
Otra opción es hervir en agua. En este caso, asegúrate de escurrir bien la coliflor al final para evitar el exceso de agua. Si tienes poco tiempo, cocinar en el microondas puede ser la solución ideal; simplemente coloca los ramilletes en un recipiente apto para microondas, cúbrelos con una tapa y cocínalos durante unos minutos, revolviendo a mitad de tiempo.
Mientras la coliflor se cocina, preparamos una salsa de leche sabrosa. En una olla a fuego lento, agrega leche, junto con algunos clavos, ajo machacado, bayas de enebro y hojas de laurel. Es esencial mantener el fuego bajo para evitar que la leche se derrame. Después de unos minutos, cuando los sabores se hayan infusionado, retira las especias y agrega queso rallado o en cubos, asegurándote de que sea un queso que se derrita fácilmente, como mozzarella o cheddar.
Reserva algunos ramilletes de coliflor para usarlos como decoración sobre la pasta. Estos no solo añadirán una apariencia agradable, sino también una clara pista sobre los ingredientes utilizados. El resto de la coliflor se combinará con la salsa de leche, y con la ayuda de una batidora o procesador de alimentos, transforma la mezcla en una pasta suave y cremosa.
Hervir la pasta en agua con sal, luego escurrirla, sin enjuagar, para conservar el almidón que ayuda a unir la salsa. Coloca la pasta en platos hondos, vierte la salsa de coliflor por encima y decora con los ramilletes reservados. Puedes servir el plato caliente, disfrutando de una comida deliciosa, nutritiva y llena de sabor, perfecta para cualquier ocasión.
Ingredientes: (para 2 porciones): 200 g de pasta, menos de 1/4 de coliflor (depende del tamaño), leche (aproximadamente 150-200 ml), 2-3 clavos, 1-2 hojas de laurel, 1 diente de ajo (cortado por la mitad y quitar el núcleo verde) o un poco de ajo en polvo añadido al final, 2-3 bayas de enebro (no tenía, así que no las añadí), sal, aceite...
Etiquetas: ajo leche aceite coliflor recetas vegetarianas