Pudín de Calabacín y Judías Verdes
Para preparar un plato delicioso con calabacines y queso, comienza pelando el calabacín. Elige calabacines jóvenes y tiernos, ya que tienen una textura más fina y un sabor más dulce. Corta el calabacín en rodajas finas, de aproximadamente 0,5 cm de grosor, y espolvoréalos con un poco de sal. Este paso ayudará a eliminar el exceso de agua de los calabacines, dándoles una mejor consistencia durante la cocción. Déjalos reposar durante 15 minutos, luego sécalos con cuidado con una toalla de papel para eliminar la humedad acumulada.
Mientras los calabacines reposan, ocúpate de las judías verdes. Elige judías verdes frescas, límpialas y lávalas bien bajo un chorro de agua fría. Rompe las judías en trozos de aproximadamente 5 cm, luego escáldalas en agua hirviendo durante unos minutos hasta que se vuelvan ligeramente crujientes. Escurre las judías y déjalas enfriar.
Ahora, pasa al queso. Puedes usar telemea o ricotta, dependiendo de tus preferencias. Si eliges queso de vaca, tritúralo bien con un tenedor. En un tazón grande, mezcla el queso elegido con los tres huevos y el eneldo finamente picado, añadiendo también las judías escurridas. Asegúrate de que todos los ingredientes estén bien combinados, obteniendo una mezcla homogénea y sabrosa.
Prepara un plato resistente al calor engrasándolo con un poco de aceite y, opcionalmente, forrándolo con pan rallado, lo que proporcionará una corteza crujiente al plato. Coloca una primera capa de rodajas de calabacín en el fondo del plato, luego vierte la mezcla de queso y judías de manera uniforme, alisando bien la superficie. Cubre con una segunda capa de rodajas de calabacín.
Bate el huevo restante y usa un pincel para distribuirlo uniformemente sobre la última capa de calabacines. Esto asegurará una corteza dorada y apetecible. Para un toque extra de color y sabor, decora el plato con rodajas de tomate colocadas cuidadosamente encima.
Precalienta el horno a 200 grados Celsius y hornea el plato durante unos 50 minutos, hasta que los calabacines estén bien cocidos y la superficie se torne dorada. Después de hornear, deja enfriar un poco el plato antes de porcionarlo. Servido caliente, este plato con calabacines, queso y judías es perfecto como guarnición o incluso como plato principal, siendo una opción saludable y llena de sabor. ¡Buen provecho!
Ingredientes: -500 g de judías verdes -un calabacín de tamaño mediano -300 g de queso telemea -100 g de queso dulce (usé ricotta) -un manojo de eneldo -4 huevos -un tomate para decorar -sal
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