Rebanada de leche
El postre que les propongo hoy es un pastel suave, delicioso y perfecto para todas las edades, ideal para momentos festivos o simplemente para sacar una sonrisa a los rostros de sus seres queridos. Este pastel ha sido preparado con mucho amor para Navidad, pero es igual de bueno en cualquier otra época del año. ¡Es una receta sencilla, pero con un resultado espectacular!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Número de porciones: 12 porciones
Ingredientes
Para las capas:
- 4 huevos
- 80 g de azúcar
- 1 paquete de azúcar vainillado
- 2 cucharadas de sémola
- 2 cucharadas de cacao
- 2 cucharadas de harina
- 2 cucharadas de miel
- 1 cucharadita de levadura en polvo
- 20 ml de leche
- 100 ml de aceite
Para la crema:
- 200 g de leche condensada (idealmente hecha en casa para un sabor auténtico)
- 200 ml de crema líquida
- 100 ml de leche
- 6 g de gelatina
- 1 cucharada de miel
- esencia de vainilla
Preparación de las capas
1. Bate los huevos: En un bol grande, comienza a batir las 4 yemas con el azúcar y el azúcar vainillado hasta que la mezcla se vuelva esponjosa y clara. Este paso es esencial para obtener una textura aireada.
2. Agrega los ingredientes secos: Tamiza la harina, el cacao, la sémola y la levadura en polvo. Agrega gradualmente estos ingredientes secos a la mezcla de yemas, mezclando suavemente para no perder el aire incorporado.
3. Incorpora los líquidos: Vierte el aceite, la leche y la miel, continuando a mezclar con cuidado hasta que esté homogéneo. Es importante usar un aceite de calidad, que contribuirá a la humedad del pastel.
4. Bate las claras: En otro bol, bate las claras a punto de nieve. Este paso le dará al pastel una textura esponjosa y ligera. Asegúrate de que el bol esté completamente limpio y seco para obtener los mejores resultados.
5. Combina: Incorpora suavemente las claras batidas a la mezcla de yemas usando una espátula, con movimientos lentos de arriba hacia abajo.
6. Hornea las capas: Divide la mezcla en dos bandejas para hornear (aproximadamente 30x34 cm) forradas con papel pergamino. Hornea en un horno precalentado a 165 grados Celsius durante aproximadamente 15 minutos o hasta que la superficie esté firme y un palillo salga limpio. Deja enfriar las capas en las bandejas para evitar que se rompan.
Preparación de la crema
1. Mezcla los ingredientes: En un bol, combina la leche condensada con 50 ml de leche, la miel y la esencia de vainilla. Esta mezcla añadirá un sabor especial a la crema.
2. Disuelve la gelatina: En un recipiente pequeño, disuelve la gelatina en el resto de la leche a fuego muy bajo, revolviendo constantemente para evitar grumos. Una vez que la gelatina esté completamente disuelta, viértela en la mezcla de leche condensada.
3. Incorpora la crema: Bate la crema líquida hasta que esté firme, luego incorpórala con cuidado a la mezcla de leche condensada. Este paso le dará a la crema una textura rica y aireada.
4. Enfriamiento: Cubre la crema y déjala en el refrigerador durante 2-3 horas para que se endurezca. Es crucial que la crema esté bien fría para que se mantenga firme entre las capas del pastel.
Montaje del pastel
1. Rellena las capas: Una vez que la crema se haya endurecido, retira cuidadosamente las capas de la bandeja y coloca una de ellas en un plato. Extiende la crema uniformemente sobre la primera capa, luego cubre con la segunda capa.
2. Enfriamiento final: Cubre el pastel con film transparente o con una tapa y refrigéralo durante al menos una hora antes de cortarlo. Este paso permite que los sabores se combinen armoniosamente.
Sugerencias de servicio
Este pastel suave combina maravillosamente con una taza de té aromático o un espresso fuerte. También se puede servir junto con frutas frescas, como fresas o frambuesas, para un agradable contraste de sabores. Otra idea deliciosa es decorarlo con un poco de chocolate derretido o nueces picadas, añadiendo así una agradable textura.
Variaciones posibles
Si deseas añadir un toque de originalidad a la receta, puedes probar las siguientes variaciones:
- Usa cacao oscuro para un sabor más intenso.
- Reemplaza la miel con jarabe de arce para un sabor diferente.
- Añade frutas secas o nueces picadas a la crema de leche condensada.
Beneficios nutricionales
Aunque es un postre, este pastel contiene ingredientes nutritivos que lo hacen más saludable que muchos otros dulces. Los huevos proporcionan proteínas de calidad, mientras que la miel es un endulzante natural con antioxidantes. La gelatina ayuda a mantener la salud de las articulaciones, y la crema añade un extra de calcio.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar leche vegetal en lugar de leche normal?
Sí, puedes usar leche de almendras, leche de coco o cualquier otro tipo de leche vegetal, pero se recomienda elegir una sin azúcares añadidos.
2. ¿Cómo puedo hacer la crema menos dulce?
Puedes reducir la cantidad de azúcar en la leche condensada o usar crema sin endulzar.
3. ¿Cuánto tiempo se puede guardar el pastel en el refrigerador?
El pastel se conserva bien en el refrigerador durante aproximadamente 3-4 días, pero es mejor en los primeros 2 días después de la preparación.
Esta receta de pastel suave se convertirá sin duda en una favorita en su familia. Con cada rebanada, traerás una sonrisa a los rostros de tus seres queridos y crearás hermosos recuerdos alrededor de la mesa. ¡Así que vamos a cocinar y disfrutar de esta delicia!
Ingredientes: Para la masa: 4 huevos, 80 g de azúcar, 1 vaina de vainilla, 2 cucharadas de sémola, 2 cucharadas de cacao en polvo, 2 cucharadas de harina, 2 cucharadas de miel, 1 cucharadita de polvo de hornear, 20 ml de leche, 100 ml de aceite. Para la crema: 200 g de leche condensada (utilicé casera), 200 ml de crema líquida, 100 ml de leche, 6 g de gelatina, 1 cucharada de miel, esencia de vainilla.
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