Para preparar una deliciosa pizza con una base de pan, comienza por preparar los ingredientes esenciales. Comienza por poner un pan más viejo a remojar en agua tibia. Dejándolo reposar durante unos minutos para que absorba la humedad, se volverá suave y fácil de manejar. Después de remojar, saca el pan del agua y, con cuidado, exprímelo bien en tus manos para eliminar el exceso de agua. Este paso es crucial, ya que una base demasiado húmeda no tendrá la consistencia deseada. Una vez que el pan esté bien exprimido, desmenúzalo en trozos pequeños y colócalo en un tazón grande.
Agrega un huevo fresco, sal y pimienta al gusto sobre el pan desmenuzado, luego mezcla todos los ingredientes con una espátula o con las manos hasta obtener una mezcla homogénea. Esta mezcla formará la base de tus masas de pizza. Luego, toma un molde para tartas con paredes desmontables, de 21 cm de diámetro, o una bandeja redonda, úntala con un poco de aceite de girasol para evitar que se pegue y espolvorea un poco de harina en el fondo. Ahora, vierte la mezcla de pan en el molde, alisando bien la superficie.
Precalienta el horno a 200 grados Celsius e introduce la bandeja con la base de pizza. Hornea durante 20 minutos o hasta que la base se vuelva dorada y firme. Mientras tanto, aprovecha la ocasión para preparar la salsa. En un tazón, mezcla la salsa de tomate con una cucharada de aceite de oliva, sal, pimienta, orégano, albahaca y perejil. Esta combinación le dará un sabor fresco y aromático a tu plato.
Después de que la base de la pizza haya sido horneada, saca la bandeja del horno y unta la salsa de tomate preparada anteriormente. Asegúrate de que la salsa esté distribuida uniformemente sobre toda la superficie. Luego, corta la mozzarella en rodajas finas y colócala cuidadosamente sobre la salsa. Para un extra de sabor, añade unas cucharadas de parmesano rallado sobre la mozzarella. Esta combinación de quesos le dará a la pizza una textura cremosa y un sabor intenso.
Vuelve a introducir la bandeja en el horno durante unos minutos, hasta que la mozzarella comience a derretirse y forme pequeñas burbujas doradas. Una vez que la pizza esté lista, saca la bandeja del horno y déjala enfriar un poco antes de cortarla. Esta pizza con base de pan es perfecta para servirse caliente, acompañada de una ensalada verde fresca. ¡Buen provecho!
Agrega un huevo fresco, sal y pimienta al gusto sobre el pan desmenuzado, luego mezcla todos los ingredientes con una espátula o con las manos hasta obtener una mezcla homogénea. Esta mezcla formará la base de tus masas de pizza. Luego, toma un molde para tartas con paredes desmontables, de 21 cm de diámetro, o una bandeja redonda, úntala con un poco de aceite de girasol para evitar que se pegue y espolvorea un poco de harina en el fondo. Ahora, vierte la mezcla de pan en el molde, alisando bien la superficie.
Precalienta el horno a 200 grados Celsius e introduce la bandeja con la base de pizza. Hornea durante 20 minutos o hasta que la base se vuelva dorada y firme. Mientras tanto, aprovecha la ocasión para preparar la salsa. En un tazón, mezcla la salsa de tomate con una cucharada de aceite de oliva, sal, pimienta, orégano, albahaca y perejil. Esta combinación le dará un sabor fresco y aromático a tu plato.
Después de que la base de la pizza haya sido horneada, saca la bandeja del horno y unta la salsa de tomate preparada anteriormente. Asegúrate de que la salsa esté distribuida uniformemente sobre toda la superficie. Luego, corta la mozzarella en rodajas finas y colócala cuidadosamente sobre la salsa. Para un extra de sabor, añade unas cucharadas de parmesano rallado sobre la mozzarella. Esta combinación de quesos le dará a la pizza una textura cremosa y un sabor intenso.
Vuelve a introducir la bandeja en el horno durante unos minutos, hasta que la mozzarella comience a derretirse y forme pequeñas burbujas doradas. Una vez que la pizza esté lista, saca la bandeja del horno y déjala enfriar un poco antes de cortarla. Esta pizza con base de pan es perfecta para servirse caliente, acompañada de una ensalada verde fresca. ¡Buen provecho!
Ingredientes
-250g de pan viejo (1-2 días) -agua -125g de mozzarella -2 cucharadas de parmesano rallado -250ml de salsa de tomate -1 cucharada de aceite de oliva -aceite de girasol -harina -1 huevo -albahaca -orégano -perejil -sal -pimienta