Paprika de pechuga de pollo y guisantes verdes
Paprika de pechuga de pollo y guisantes verdes - Una receta rápida y deliciosa
¿Quién no se ha encontrado al menos una vez en la necesidad de una comida deliciosa pero rápida? La paprika de pechuga de pollo y guisantes verdes es la solución perfecta para esos días ocupados cuando el tiempo es limitado, pero el deseo de saborear un plato sabroso es alto. Esta receta no solo se prepara en un máximo de 30 minutos, sino que también combina sabores tradicionales con ingredientes accesibles, ofreciendo una comida nutritiva y llena de sabor.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo total: 30 minutos
Porciones: 4
Ingredientes necesarios:
- 500 g de pechuga de pollo
- 500 g de guisantes verdes congelados
- 100 ml de aceite (preferiblemente aceite de girasol o de oliva)
- 1 manojo de cebollas verdes (o cebolla blanca, según preferencia)
- 2 cucharadas de pasta de pimiento
- 2 cucharadas de harina blanca
- Un poco de pimentón rojo
- Un poco de pimienta molida
- Un poco de comino
- Sal, al gusto
- 200 ml de crema agria (para cocinar, con un contenido de grasa de al menos 20%)
- Perejil fresco, para decorar
Breve historia de la receta
La paprika tiene profundas raíces en la gastronomía tradicional, con múltiples variaciones según la región. Con el tiempo, este plato ha evolucionado, añadiendo diversos ingredientes como guisantes o pimientos, cada variante con su encanto único. Hoy en día, la paprika a menudo se asocia con momentos pasados con familiares y amigos, siendo un símbolo de convivialidad y la alegría de cocinar juntos.
Preparación de la paprika - Paso a paso
1. Preparación de los ingredientes: Comienza cortando la pechuga de pollo en tiras finas. Esto ayudará a que la carne se cocine de manera uniforme y rápida. También, limpia y pica finamente las cebollas verdes. Prepara todos los ingredientes con anticipación para facilitar el proceso de cocción.
2. Calentamiento del aceite: En una sartén grande o wok, añade el aceite y caliéntalo a fuego medio. Es importante no usar un fuego demasiado alto, ya que el aceite puede quemarse, afectando el sabor del plato.
3. Cocción de la pechuga de pollo: Añade las tiras de pechuga de pollo a la sartén y fríelas hasta que estén doradas, aproximadamente 5-7 minutos. Revuelve ocasionalmente para asegurar una cocción uniforme. No te preocupes si el pollo suelta jugos; esto contribuirá al sabor final del plato.
4. Añadiendo la cebolla y las especias: Una vez que el pollo esté cocido, añade la cebolla picada y una pizca de sal. Sofríe durante 2-3 minutos hasta que la cebolla se vuelva translúcida. Luego, incorpora la pasta de pimiento, la harina, el pimentón, el comino y la pimienta. Mezcla bien para combinar los sabores, dejando que la mezcla se sofría durante 1-2 minutos. Esto intensificará el sabor y creará una base deliciosa para la paprika.
5. Añadiendo los guisantes y el agua: Ahora es el momento de añadir los guisantes verdes congelados (no es necesario descongelarlos previamente). Vierte suficiente agua para cubrir todos los ingredientes en la sartén. Este paso permitirá que los guisantes se cocinen de manera uniforme y mantengan su textura crujiente.
6. Hervir el plato: Cubre la sartén y deja hervir durante 15 minutos. Verifica periódicamente, removiendo suavemente para evitar que se pegue. Después de 15 minutos, prueba si la pechuga de pollo está bien cocida (debería ser tierna y jugosa) y si los guisantes están cocidos, pero aún verdes.
7. Finalizando la paprika: Una vez que el pollo y los guisantes estén cocidos, añade la crema agria y mezcla bien. Esto añadirá cremosidad al plato y equilibrará los sabores. Prueba la mezcla y ajusta la sal y la pimienta a tu gusto.
8. Sirviendo: Sirve la paprika caliente, espolvoreada con perejil fresco picado para un toque extra de frescura. Puedes acompañar este plato con un poco de arroz, puré de patatas o polenta para crear una comida completa y satisfactoria.
Consejos útiles:
- Si deseas un sabor más picante, puedes añadir un poco de pimiento picante o copos de chile.
- En lugar de guisantes, también puedes probar otras verduras, como zanahorias o calabacines, para variar la receta.
- La paprika se conserva excelentemente en el refrigerador, así que puedes preparar una porción doble para disfrutarla al día siguiente.
- Una variante interesante es añadir algunas aceitunas verdes para un sabor mediterráneo.
Beneficios nutricionales:
La paprika de pechuga de pollo y guisantes verdes es una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales. La pechuga de pollo es baja en grasas y rica en proteínas, ayudando a mantener la masa muscular. Los guisantes verdes aportan una generosa cantidad de fibra, vitaminas A, C y K, así como minerales esenciales como hierro y magnesio. Además, la crema agria añade un elemento cremoso, pero se recomienda usarla con moderación para mantener el plato más saludable.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar pechuga de pavo en lugar de pollo?
Sí, la pechuga de pavo es una alternativa saludable y se puede usar igual de bien.
2. ¿Cómo puedo hacer la paprika más picante?
Añade más pimentón picante o copos de chile durante la cocción.
3. ¿Es posible hacer la paprika vegetariana?
Sí, puedes reemplazar la pechuga de pollo con tofu o tempeh y añadir más verduras para un plato vegetariano delicioso.
4. ¿Puedo congelar la paprika sobrante?
Sí, la paprika se puede congelar, pero se recomienda consumirla dentro de 2-3 meses para preservar su sabor.
La paprika de pechuga de pollo y guisantes verdes no es solo un plato rápido, sino también una experiencia culinaria llena de sabor y calidez. ¡Compártelo con tus seres queridos y transforma cada comida en un momento especial! ¡Buen provecho!
Ingredientes: 500 g de pechuga de pollo, 500 g de guisantes verdes congelados, 100 ml de aceite, 1 manojo de cebollas verdes, 2 cucharadas de pasta de pimiento, 2 cucharadas de harina blanca, una pizca de pimentón rojo, una pizca de pimienta molida, una pizca de comino, sal, 200 ml de crema agria, perejil verde
Etiquetas: paprikash de pollo