Costillas al vino blanco, al horno
Costillas de Cerdo en Vino Blanco, al Horno: Una Receta Sabrosa para Momentos Inolvidables
¡Bienvenido al mundo de los sabores y delicias culinarias! Hoy te presentaré una receta sencilla y deliciosa de costillas de cerdo en vino blanco, al horno, que transformará cualquier comida en una verdadera fiesta. Las costillas de cerdo son, sin duda, uno de los platos de carne más queridos, y cocinarlas al horno les proporciona una textura tierna y un sabor excepcional. Además de este plato principal, también te sugeriré una deliciosa guarnición de patatas asadas, perfecta para complementar este festín.
Historia de la Receta
Las costillas de cerdo al horno tienen una larga historia en la gastronomía mundial, a menudo asociadas con comidas familiares y ocasiones especiales. Esta receta combina influencias de diversas culturas, destacando la complejidad y riqueza de sabores que se pueden lograr al cocinar carne con vino. El vino blanco aporta una acidez agradable que ayuda a ablandar la carne, mientras que la combinación con especias y verduras añade profundidad y carácter a este plato.
Ingredientes (Para 4 porciones)
- 1 kg de costillas de cerdo (cortadas por la mitad; pide al carnicero que las corte)
- 150 ml de aceite de oliva (o menos si las costillas tienen mucha grasa)
- 1 cebolla mediana, cortada en rodajas muy finas
- 1 vaso (aproximadamente 150 ml) de vino blanco
- 1 vaso (aproximadamente 150 ml) de agua
- ½ pimiento, cortado en tiras muy finas
- 6 dientes de ajo, machacados
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de pimienta negra molida
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 1 cucharadita de sal
- 3 hojas de laurel
- 200 ml de puré de tomate o jugo de tomate (o ketchup casero)
Tiempo de Preparación
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocción: 1 hora y 10-15 minutos
- Tiempo total: 1 hora y 25-30 minutos
Información Nutricional (por porción aproximada)
- Calorías: 550 kcal
- Proteínas: 38 g
- Grasas: 42 g
- Carbohidratos: 10 g
Instrucciones Paso a Paso
1. Preparación de las Costillas
Comienza lavando bien las costillas de cerdo bajo un chorro de agua fría. Es importante limpiarlas de cualquier impureza. Si las costillas tienen mucha grasa, puedes recortar parte de ella para evitar un plato demasiado graso.
2. Precalentamiento del Horno
Precalienta el horno a 200 grados Celsius. Este paso es esencial para lograr un dorado uniforme.
3. Montaje de los Ingredientes
En una bandeja para hornear, añade el aceite de oliva. Coloca las costillas una al lado de la otra. Espolvorea sal, pimienta, pimentón dulce, tomillo y ajo machacado sobre ellas. Añade la cebolla y el pimiento cortados en tiras. Estas verduras no solo aportarán sabor, sino que también contribuirán a una deliciosa salsa.
4. Adición de los Líquidos
Vierte el vino blanco y el agua sobre las costillas, asegurándote de que estén bien cubiertas. Agrega las hojas de laurel, que infusionarán el plato con un aroma sutil pero distintivo.
5. Cocción al Horno
Cubre la bandeja con papel de aluminio y colócala en el horno precalentado. Deja que las costillas se cocinen durante 45-60 minutos. Este proceso ayudará a que la carne se vuelva tierna y jugosa.
6. Finalización del Plato
Después de que haya pasado el tiempo, retira el papel de aluminio, añade el puré de tomate o jugo de tomate y deja la bandeja destapada en el horno durante otros 30-40 minutos. Este paso permitirá que las costillas se doren maravillosamente y desarrollen una deliciosa corteza.
7. Preparación de la Guarnición
Mientras las costillas se cocinan, puedes preparar la guarnición de patatas asadas. Lava bien 9 patatas y pínchalas en varios lugares con un tenedor. Puedes untarlas con un poco de aceite de oliva, sazonarlas con sal y colocarlas en el horno junto con las costillas. Se asarán perfectamente en el mismo tiempo.
8. Servicio
Una vez que las costillas estén doradas, retira la bandeja del horno y deja que el plato se enfríe durante unos minutos. Sirve las costillas junto con las patatas asadas y algunos pepinillos para un agradable contraste de texturas y sabores.
Consejo Útil
¡La salsa que queda en la bandeja es un verdadero tesoro! Puedes mezclarla con una batidora y guardarla en una botella en la nevera. Es deliciosa como salsa para otros platos de carne o incluso con verduras a la parrilla.
Variaciones y Sugerencias
Si deseas añadir un toque único a este plato, puedes intentar agregar algunas aceitunas verdes o negras durante la cocción. También puedes usar vino tinto, que proporcionará un sabor diferente, pero igualmente sabroso.
Preguntas Frecuentes
- ¿Puedo usar otros tipos de carne?
¡Por supuesto! Esta receta se puede adaptar para pollo o ternera. El tiempo de cocción cambiará, así que asegúrate de revisar la carne para no secarla.
- ¿Qué bebida combina mejor con este plato?
Un vino blanco seco o semiseco combina perfectamente con las costillas, pero también puedes optar por una cerveza rubia, que complementará los sabores del plato.
- ¿Cómo puedo conservar las costillas sobrantes?
Si te han sobrado costillas, puedes guardarlas en un recipiente hermético en la nevera durante 3-4 días. Vuelve a calentarlas en el horno para devolverles la vida.
Esta receta de costillas de cerdo en vino blanco, al horno, no solo satisfará tu antojo de carne, sino que también traerá un momento de alegría con la familia o amigos. Así que no dudes en probarla y disfrutar de cada bocado!
Lavamos las costillas, cortamos la parte grasa (si tienen demasiada). Precalentamos el horno a 200 grados. En la bandeja del horno, vertemos el aceite, colocamos las costillas una al lado de la otra, añadimos sal, pimienta, pimentón, tomillo, ajo triturado, hojas de laurel, pimientos y cebolla cortada en tiras finas. Vertemos el vino y el agua. Cubrimos la bandeja con papel de aluminio y la metemos en el horno precalentado durante 45-60 minutos. Retiramos el papel de aluminio, añadimos el jugo de tomate y dejamos la bandeja destapada a 200 grados durante otros 30-40 minutos hasta que las costillas estén doradas. Como guarnición, horneé unas 9 patatas, que puse en el horno mientras se cocinaban las costillas. También corté algunos pepinos encurtidos al lado y disfruté. La salsa restante en la bandeja la trituré y la puse en una botella en la nevera (aproximadamente 300 ml). Es muy sabrosa y buena para usar en otros platos de carne, guisos o platos de guisantes y frijoles.
Ingredientes: - 1 kg de costillas de cerdo (cortadas por la mitad - pide al carnicero que las corte) - 150 ml de aceite (o menos si las costillas tienen mucha grasa); - 1 cebolla mediana cortada en rodajas muy finas; - 1 vaso de vino blanco + 1 vaso de agua; - 1/2 pimiento cortado en tiras muy finas; - 6 dientes de ajo machacados; - 1 cucharadita de pimentón dulce; - 1 cucharadita de pimienta negra molida; - 1 cucharadita de tomillo seco; - 1 cucharadita de sal; - 3 hojas de laurel; - 200 ml de caldo de tomate/jugo de tomate (yo usé ketchup casero);
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