Albóndigas con salsa blanca de queso
Albóndigas con salsa de queso – Una receta deliciosa que combina sabor y confort
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
Tiempo total: 25 minutos
Porciones: 4
Si estás buscando una receta rápida y sabrosa, ¡las albóndigas con salsa de queso son la elección perfecta! Esta receta es fácil de hacer y ofrece una combinación sabrosa de ingredientes simples pero llenos de sabor. Además, es una forma maravillosa de transformar la pechuga de pollo en un plato que impresionará a cualquiera.
Historia de la receta: Los orígenes de las albóndigas están profundamente arraigados en la tradición culinaria de muchas culturas. Se han preparado a lo largo del tiempo como una forma de aprovechar la carne sobrante y convertirla en un plato delicioso. Las albóndigas con salsa de queso son una variación moderna que añade un toque de elegancia y un sabor intenso, gracias al queso derretido.
Ingredientes necesarios:
- 1 pechuga de pollo (aproximadamente 400 g)
- 200 g de queso (preferiblemente uno con un sabor fuerte, como el queso ahumado)
- 1 huevo
- 3 dientes de ajo (frescos, para un sabor más intenso)
- 1 cucharadita de romero seco
- Pimienta blanca (al gusto)
- Sal (al gusto)
- 50 g de mantequilla (para la salsa)
- 1 cucharada de harina (para la salsa)
- 1 taza de leche (aproximadamente 250 ml, se recomienda que esté fría para una textura suave)
- 50 g de queso (para la salsa)
- Sal y pimienta (para la salsa)
- Nuez moscada (opcional, para un sabor adicional)
Paso a paso para albóndigas perfectas:
1. Preparación de los ingredientes: Comienza cortando la pechuga de pollo en cubos más pequeños para procesarla más fácilmente en el procesador de alimentos. Asegúrate de usar pechuga de pollo fresca y sin piel para obtener albóndigas jugosas.
2. Molienda del pollo: Agrega los cubos de pollo al procesador de alimentos junto con el queso cortado en trozos, el huevo, los dientes de ajo pelados y triturados, el romero, la sal y la pimienta blanca. Procesa todo hasta obtener una mezcla homogénea, pero con una textura ligeramente granulada.
3. Formando las albóndigas: Humedece tus manos ligeramente (para evitar que la mezcla se pegue) y forma albóndigas del tamaño que desees. Puedes hacerlas más pequeñas o más grandes, dependiendo de tus preferencias.
4. Cocinando las albóndigas: Calienta una sartén con un poco de aceite a fuego medio. Coloca cuidadosamente las albóndigas en la sartén, dejando suficiente espacio entre ellas. Hornéalas durante 5 minutos, luego dales la vuelta y déjalas cocinar otros 5 minutos hasta que estén doradas y cocidas de manera uniforme.
5. Preparando la salsa blanca: En una cacerola, derrite la mantequilla a fuego bajo. Agrega la harina y bate continuamente para evitar grumos. Después de 1-2 minutos, agrega gradualmente la leche fría mientras revuelves constantemente. Luego, añade el queso rallado y sazona con sal, pimienta y un poco de nuez moscada si lo deseas. Continúa revolviendo hasta que la salsa se vuelva cremosa y homogénea.
6. Montaje: Una vez que las albóndigas estén cocidas, puedes colocarlas en un plato y verter la salsa de queso sobre ellas. Sírvelas calientes, acompañadas de una guarnición de verduras salteadas o una ensalada fresca.
Consejos útiles:
- Si prefieres una versión más saludable, puedes hornear las albóndigas en el horno sin aceite, en una bandeja forrada con papel pergamino.
- En lugar de romero, puedes experimentar con otras hierbas como albahaca u orégano para lograr un perfil de sabor diferente.
- Si deseas una salsa más picante, añade un poco de pimienta roja molida o salsa de chile a la salsa blanca.
- Estas albóndigas combinan perfectamente con puré de papas o arroz, convirtiéndolas en un plato principal sustancioso.
Calorías y beneficios nutricionales:
Cada porción de albóndigas con salsa de queso contiene aproximadamente 450 calorías, proporcionando una buena fuente de proteínas de la pechuga de pollo y calcio del queso. El ajo añade un impulso de antioxidantes y apoya el sistema inmunológico, mientras que el romero es conocido por sus propiedades antiinflamatorias.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar carne molida de cerdo en lugar de pollo?
- Sí, la receta también se puede adaptar con cerdo o carne de res, pero el tiempo de cocción puede variar.
2. ¿Cómo puedo almacenar las albóndigas sobrantes?
- Las albóndigas se pueden almacenar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días. Puedes recalentarlas en el microondas o en el horno.
3. ¿Puedo hacer la salsa sin lácteos?
- ¡Absolutamente! Puedes usar leche vegetal (almendra, soja u avena) y margarina en lugar de mantequilla para crear una versión vegana de la salsa.
Las albóndigas con salsa de queso son una excelente opción para una cena familiar o un almuerzo rápido. Con cada bocado, sentirás los sabores delicados y cremosos que se combinan a la perfección, dejándote con ganas de saborear aún más. ¡No olvides compartir esta receta con amigos y familiares, ya que la buena comida se disfruta mejor en compañía de seres queridos!
Ingredientes: 1 pechuga de pollo, 200 g de queso, 1 huevo, 3 dientes de ajo, romero, pimienta blanca, sal. Para la salsa: 50 g de mantequilla, 1 cucharada de harina, 1 taza de leche, 50 g de queso, sal y pimienta, nuez moscada.
Etiquetas: albóndigas salsa blanca queso