Ortigas con rábanos picantes y polenta
Deliciosa receta de ortigas con rábano picante y polenta
Las ortigas son, sin duda, una de las verduras más valiosas de la primavera, llenas de nutrientes y con una rica historia en la tradición culinaria. Estas plantas, a menudo consideradas más una molestia para los jardineros, son en realidad un tesoro para los amantes de la comida saludable. En esta receta, te guiaré paso a paso para preparar un plato sabroso que no solo deleitará tus papilas gustativas, sino que también aportará beneficios para la salud, con propiedades antiinflamatorias y nutritivas.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 40 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes necesarios:
- 500-600 g de ortigas frescas
- 2 cebollas medianas
- 40 ml de aceite (idealmente aceite de oliva, pero cualquier otro aceite vegetal servirá)
- Sal, al gusto
- Rábano picante en escabeche (1 cucharadita de rábano picante en vinagre)
- 1 cucharadita de aceite para el rábano picante (se prefiere el aceite de oliva)
Paso 1: Cosecha y preparación de las ortigas
Si tienes la oportunidad de recoger ortigas, asegúrate de elegirlas con responsabilidad, seleccionando solo las hojas jóvenes de un verde fresco. Usa guantes para protegerte de las picaduras desagradables. Si no tienes acceso a ortigas frescas, no dudes en comprarlas en el mercado. Después de obtenerlas, lávalas bien en 2-3 aguas para eliminar todas las impurezas y cualquier insecto.
Paso 2: Hervir las ortigas
En una olla grande, agrega agua y una cucharadita de sal, luego colócala a fuego medio. Una vez que el agua comience a hervir, agrega las ortigas y déjalas hervir durante unos 15 minutos. Este proceso no solo mejorará su textura, sino que también reducirá su amargor.
Paso 3: Preparar la mezcla de ortigas
Después de hervir las ortigas, retíralas del agua y colócalas en una licuadora. Agrega las dos cebollas peladas y un poco del agua de cocción. Mezcla todo hasta obtener una pasta suave. Este paso es esencial para lograr una textura cremosa y un sabor agradable.
Paso 4: Preparar la salsa
En un tazón aparte, mezcla una cucharada y media de harina con el agua en la que herviste las ortigas. Esta mezcla ayudará a espesar la salsa. En una sartén, calienta 40 ml de aceite a fuego medio, luego cuela la mezcla de harina para evitar grumos. Mezcla bien y agrega gradualmente las ortigas licuadas. Deja hervir a fuego lento durante 15 minutos, revolviendo ocasionalmente.
Paso 5: Preparar el rábano picante
Para agregar un toque de frescura y un poco de picante, prepara el rábano picante. En un tazón pequeño, mezcla 1 cucharadita de rábano picante en escabeche con 1 cucharadita de aceite. Esto añadirá un sabor intenso y complementará perfectamente las ortigas.
Paso 6: Servir
Sirve las ortigas con polenta caliente, junto con la salsa de rábano picante. La polenta se prepara fácilmente con agua y harina de maíz, y la combinación de ortigas con polenta es un deleite tradicional, perfecto para disfrutar en los frescos días de primavera. Sirve el plato caliente, y quienes lo prefieran pueden agregar un chorrito de crema agria para mayor cremosidad.
Consejos útiles:
- Si las ortigas te parecen demasiado amargas, puedes escaldarlas antes de agregarlas a la sopa, es decir, sumergirlas rápidamente en agua hirviendo y luego en agua fría.
- El rábano picante en escabeche puede ser reemplazado por rábano picante fresco rallado para un sabor más intenso.
- Esta receta se puede adaptar fácilmente añadiendo otras verduras, como papas hervidas o zanahorias, para mayor sustancia y variabilidad.
Información nutricional (por porción):
- Calorías: aproximadamente 200 kcal
- Proteínas: 6 g
- Grasas: 10 g
- Carbohidratos: 24 g
- Fibra: 5 g
Sugerencias de servicio:
Este plato va maravillosamente con un vaso de vino blanco seco o con limonada recién exprimida, que complementará perfectamente los sabores verdes de las ortigas.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar ortigas congeladas?
Sí, pero se recomienda descongelarlas antes de usarlas, para evitar el exceso de agua en el plato.
2. ¿Cómo puedo conservar las ortigas?
Las ortigas se pueden conservar congelándolas. Después de lavarlas y hervirlas, puedes dividirlas en porciones y congelarlas en bolsas herméticas.
3. ¿Cuál es la diferencia entre las ortigas frescas y las secas?
Las ortigas frescas tienen un sabor más intenso y una mejor textura, mientras que las secas pierden parte del aroma pero son más fáciles de almacenar.
Así que no dudes en probar esta receta simple pero llena de sabor. ¡Te aseguro que las ortigas con rábano picante y polenta se convertirán rápidamente en un favorito en tu cocina! ¡Disfruta cada bocado y déjate llevar por los sabores de la primavera!
Ingredientes: aproximadamente 500-600 g de ortigas, 2 cebollas, sal, rábanos picantes, 40 ml de aceite
Etiquetas: ortigas con rábano picante y polenta recetas de ayuno