Pollo en Porchetta
Asamos el pollo sobre una llama abierta, un paso esencial para eliminar cualquier rastro de plumas y plumón. Este método tradicional le da al pollo un sabor único y una textura más agradable. Después de terminar de asar, frotamos el pollo con harina de maíz, un truco que ayuda con la limpieza adicional de la piel y mejora los sabores. Luego, lavamos el pollo bajo agua fría y lo secamos con toallas de cocina, preparándolo para el relleno.
Para el relleno, picamos finamente el hígado de pollo, y si queremos añadir una nota extra de sabor, también podemos incluir el corazón de pollo. La panceta o cualquier otro tipo de carne que elijamos usar añadirá humedad y sabor. Agregamos sal y pimienta al gusto, pero no olvidemos que la panceta ya es salada, así que ajustamos los condimentos. Picamos finamente el eneldo o el hinojo, y si queremos un toque extra de frescura, también añadimos perejil picado. Los tallos de romero son excelentes, pero nos aseguramos de usar solo las hojas finamente picadas, desechando las ramitas.
El ajo es otro ingrediente esencial, que picamos finamente o aplastamos, añadiéndolo a la mezcla de relleno. Una vez que el relleno está listo, llenamos la cavidad del pollo, asegurándonos de que esté bien compactado. Si la abertura de la cavidad es demasiado grande, la aseguramos con un palillo de madera o metal para evitar que el relleno se derrame durante la cocción. Atamos las piernas del pollo con hilo de cocina, midiendo un trozo tres veces la longitud del pollo. Doblamos el hilo por la mitad y formamos un nudo, luego, con las dos hebras, apretamos las piernas, asegurándonos de que todo esté bien sujeto.
Atamos las alas del pollo debajo del pollo para crear una forma bonita y uniforme durante la cocción. Tenga cuidado de no cortar las puntas de las alas, ya que deben permanecer debajo del pollo para una presentación estética. Colocamos el pollo relleno y atado en una bandeja, donde ya hemos añadido la mitad del aceite, y vertemos la otra mitad sobre el pollo. Espolvoreamos sal gruesa y pimienta para sazonar la carne.
Asamos el pollo en el horno precalentado a 170 °C, calculando 50 minutos por cada kilogramo de pollo. Así, un pollo de 1.5 kg se asará durante 75 minutos. Cuando el tiempo de cocción se acerque a su fin, podemos aumentar la temperatura del horno al máximo y dejar que el pollo se dore durante 5-10 minutos para obtener una corteza crujiente.
Durante la cocción, es importante verter de vez en cuando el aceite o la grasa acumulada en la bandeja sobre el pollo para mantenerlo húmedo y sabroso. Asegúrese de tener una bandeja profunda para evitar derrames. Al final, cortamos el pollo en piezas, y si ha sido deshuesado, se puede cortar en rodajas. Lo servimos con una ensalada verde fresca, que equilibrará los ricos sabores del pollo relleno. Esta receta seguramente se convertirá en un favorito en cualquier comida familiar.
Ingredientes: 1 pollo de aproximadamente 1 kg 1 hígado de pollo (mi pollo fue vendido con el hígado y el corazón dentro) 100 g de panceta (tocino, o 60 g de manteca y 40 g de prosciutto crudo) 2 dientes de ajo 1 manojo de perejil (opcional) 2 ramitas de romero 1 manojo de hinojo silvestre (yo usé eneldo, el sabor es algo similar, también se puede usar la parte verde/hojas de un hinojo de jardín) 1 taza de espresso llena de aceite de oliva sal y pimienta