Tarta de Queso Sin Horno
Cheesecake Sin Hornear: El Capricho Perfecto para Días Cálidos
¿Quién puede resistirse a un cheesecake cremoso, refrescante y fácil de preparar? Esta receta de cheesecake sin hornear es ideal para los calurosos días de verano, cuando el anhelo de postre se combina perfectamente con la necesidad de frescura. Con ingredientes simples y una técnica fácil de seguir, puedes impresionar a familiares y amigos con este deleite.
Tiempo Total: 4 horas (incluido el tiempo de enfriamiento)
Tiempo de Preparación: 30 minutos
Tiempo de Enfriamiento: 3 horas
Porciones: 12
Ingredientes
Para la Base de Galleta:
- 350 g de galletas digestivas
- 150 g de mantequilla o margarina (a temperatura ambiente)
Para la Crema de Cheesecake:
- 250 g de queso ricotta
- 500 g de queso mascarpone
- 200 ml de nata para montar
- 200 g de azúcar glas
- 1 cucharadita de polvo de vainilla
- 75 ml de agua o jugo de fruta
- 1 paquete de gelatina granulada (aproximadamente 10 g)
Para la Gelatina de Frutos Rojos:
- 200 g de frutos rojos (congelados o frescos)
- 2 cucharadas de azúcar
- 50 ml de agua
- 2 hojas de gelatina
Paso a Paso
1. Preparación de la Base de Galleta
Comienza triturando las galletas digestivas. Si tienes un procesador de alimentos, esto será rápido y eficiente. Si no, una alternativa clásica es ponerlas en una bolsa y aplastarlas con un rodillo o con el fondo de un bol. Las galletas deben convertirse en un polvo fino.
Una vez que tengas las galletas trituradas, añade la mantequilla blanda. Mezcla bien hasta que la mezcla sea homogénea y ligeramente húmeda.
Prepara un molde para tartas con fondo desmontable, forrándolo con papel de hornear y extiende la mezcla de galletas uniformemente en el fondo del molde. Presiona firmemente con una cuchara para crear una base sólida. Ahora, coloca el molde en el refrigerador para que se endurezca mientras preparas la crema de cheesecake.
2. La Crema de Cheesecake
En un bol grande, combina el queso ricotta con el mascarpone. Añade el azúcar glas y el polvo de vainilla, mezclando bien hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
En otro recipiente, hidrata la gelatina granulada en agua o jugo de fruta durante unos 10 minutos. Luego, derrite la gelatina al baño maría. Asegúrate de no sobrecalentarlo; la gelatina solo debe volverse líquida.
Para evitar grumos, toma una cuchara de la mezcla de queso y mézclala con la gelatina derretida para templarla. Luego, añade la mezcla de gelatina al bol con la mezcla de queso, removiendo suavemente.
En otro bol, bate la nata hasta que esté firme. Incorpora la nata a la mezcla de queso con movimientos circulares, para mantener la textura aireada.
Vierte la mezcla sobre la base de galletas, alisando la superficie con una espátula. Coloca de nuevo el molde en el refrigerador durante al menos 2 horas, pero lo ideal es dejarlo toda la noche para que se endurezca bien.
3. Preparación de la Gelatina de Frutos Rojos
Para la gelatina de frutos rojos, coloca los frutos congelados (o frescos) en una cacerola, junto con 50 ml de agua y las 2 cucharadas de azúcar. Hierve a fuego medio durante 10-15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los frutos se deshagan y su jugo espese un poco.
Una vez que tengas una mezcla homogénea, puedes usar una batidora para hacerla puré, pero esto es opcional, dependiendo de tus preferencias.
Hidrata las hojas de gelatina en agua fría durante unos minutos, luego derrítelas al baño maría. Añade la gelatina derretida a la mezcla de frutos y mezcla rápidamente para combinar. Deja que la gelatina se enfríe un poco antes de verterla sobre la crema de cheesecake.
4. Montaje Final
Después de que la crema de cheesecake se haya endurecido, vierte la gelatina de frutos rojos por encima, alisándola con una espátula. Devuélvelo al refrigerador durante al menos 1 hora antes de servir.
Servicio y Sugerencias
Para un capricho aún mayor, sirve el cheesecake con una salsa de chocolate o una cucharada de nata montada. También puedes añadir algunas frutas frescas por encima para un aspecto vibrante y apetitoso.
Trucos y Consejos
- Asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para evitar grumos en la crema.
- Si deseas añadir un toque único, puedes usar queso cottage en lugar de ricotta para una textura diferente.
- El cheesecake se puede personalizar con varios sabores, como cacao, café o extracto de almendra.
Beneficios Nutricionales
Este cheesecake sin hornear es una alternativa más ligera a los tradicionales, con un contenido calórico más bajo y rico en proteínas gracias al queso. Las frutas añaden vitaminas y antioxidantes, haciéndolo no solo delicioso, sino también saludable.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Puedo usar otros tipos de galletas?
Sí, puedes experimentar con galletas Oreo, galletas de mantequilla o incluso galletas integrales para una versión más saludable.
2. ¿Cuánto tiempo se puede conservar el cheesecake en el refrigerador?
El cheesecake se conserva bien en el refrigerador durante 3-4 días, cubierto para evitar absorber olores.
3. ¿Puedo usar frutas frescas?
¡Por supuesto! Las frutas frescas son excelentes, pero asegúrate de que estén bien lavadas y, si es necesario, peladas.
Ahora que tienes toda la información necesaria, ¡solo queda ponerte a cocinar! Este cheesecake sin hornear seguramente se convertirá en un favorito de la familia. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Ingredientes para la base: 350 g de galletas digestivas, 150 g de mantequilla/margarina. Ingredientes para la crema: 250 g de queso ricotta, 500 g de mascarpone, 200 ml de nata montada, 200 g de azúcar en polvo, 1 cucharadita de vainilla en polvo, 75 ml de agua/jugo de compota, 1 paquete de gelatina granulada. Ingredientes para la gelatina de frutas del bosque: 200 g de frutas del bosque (congeladas), 2 cucharadas de azúcar, 50 ml de agua, 2 hojas de gelatina.
Etiquetas: tarta de queso