Tarta de queso con gelatina de fresa
Pastel de queso con gelatina de fresa
En un mundo lleno de postres sofisticados, el pastel de queso con gelatina de fresa se destaca por su simplicidad y elegancia. Esta receta combina capas esponjosas, un relleno de crema de queso fino y una gelatina de fresa intensa, proporcionando un contraste perfecto de texturas y sabores. Los orígenes de este pastel están profundamente arraigados en las tradiciones de la pastelería, donde el queso siempre ha sido un ingrediente básico, y las fresas, con su dulzura natural, son un acompañamiento ideal. Ya sea que lo sirvas para una ocasión especial o simplemente quieras darte un capricho, esta receta te encantará.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de horneado: 24 minutos
Tiempo total: 54 minutos
Porciones: 12
Ingredientes:
Para las capas:
- 6 huevos
- 6 cucharadas de azúcar
- 6 cucharadas de harina
- 2 cucharaditas de polvo de hornear
- 2 paquetes de azúcar vainillado
Para la gelatina de fresa:
- 350 g de fresas frescas
- 1/2 taza de agua
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada y 1/2 de almidón
Para la crema de queso:
- 650 g de queso cottage (preferiblemente uno cremoso)
- 200 g de crema de queso
- 200 ml de crema líquida
- 5 cucharadas de azúcar glas
- Ralladura de un limón
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
Preparación:
1. Preparando las capas:
- Comienza precalentando el horno a 180°C. Este paso es esencial para lograr capas esponjosas.
- Separa los huevos: bate las yemas con el azúcar y el azúcar vainillado hasta obtener una composición espumosa y de un amarillo intenso. Este proceso añadirá aire y contribuirá al volumen de las capas.
- Agrega la harina y el polvo de hornear, mezclando suavemente con una espátula o cuchara de madera para no perder el aire incorporado.
- En otro bol, bate las claras con una pizca de sal hasta que formen picos firmes. Esta es la clave para obtener capas aireadas.
- Incorpora suavemente las claras a la mezcla de yemas, utilizando una espátula de silicona, con movimientos de arriba hacia abajo.
- Engrasa una bandeja para hornear (24x37 cm) con mantequilla y forra con papel pergamino. Vierte la mezcla para la primera capa y nivela.
- Hornea la capa durante 10-12 minutos, o hasta que se dore ligeramente y pase la prueba del palillo. Déjala enfriar sobre una rejilla.
2. Preparando la gelatina de fresa:
- Lava bien las fresas, quita los tallos y córtalas en trozos adecuados. Las fresas frescas son la clave para una gelatina deliciosa.
- En una cacerola, combina el agua y el azúcar y hierve la mezcla durante 5 minutos hasta que el azúcar se disuelva. Agrega las fresas y cocina durante 2 minutos.
- Disuelve el almidón en 3 cucharadas de agua y agrégalo a la cacerola, removiendo continuamente. A fuego bajo, deja que la mezcla hierva hasta que espese. Este paso le dará a la gelatina una textura perfecta.
- Una vez que la gelatina esté lista, déjala enfriar a temperatura ambiente.
3. Crema de queso:
- En un bol grande, bate la crema fría hasta que esté firme. Esto añadirá una capa de aireación a tu crema.
- En otro bol, mezcla el queso cottage, la crema de queso, el azúcar glas, la ralladura de limón y el extracto de vainilla. Mezcla bien hasta obtener una composición cremosa.
- Con ayuda de una espátula, incorpora la crema batida a la mezcla de queso, teniendo cuidado de no perder el aire.
4. Montando el pastel:
- Coloca la primera capa en la bandeja y vierte la gelatina de fresa sobre ella, nivelando uniformemente.
- Déjala enfriar completamente, luego agrega la crema de queso sobre la gelatina, nivelando suavemente con una espátula.
- Coloca la segunda capa encima y presiona suavemente para fijarla. Cubre el pastel con papel film y déjalo enfriar en el refrigerador durante al menos 2 horas, pero lo ideal sería dejarlo toda la noche.
5. Sirviendo:
- Corta el pastel en porciones y sírvelo frío. Este postre combina maravillosamente con una bola de helado de vainilla o un chorrito de salsa de caramelo para un toque extra de sabor.
Consejos útiles:
- Puedes sustituir las fresas por otras frutas de temporada, como frambuesas o arándanos, para crear variaciones deliciosas de esta receta.
- Asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente antes de comenzar a preparar, para lograr los mejores resultados.
- Si deseas un sabor más intenso, puedes añadir unas gotas de jugo de limón a la crema de queso.
Información nutricional:
Este pastel es una opción relativamente ligera, con aproximadamente 250 calorías por porción, dependiendo de los tamaños de las porciones y los ingredientes utilizados. El queso cottage y la crema de queso proporcionan proteínas esenciales, mientras que las fresas son ricas en vitamina C y antioxidantes.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar queso ricotta en lugar de queso cottage? Sí, pero el resultado será un poco diferente en textura.
- ¿Qué tipo de azúcar se recomienda para la crema de queso? El azúcar glas se disuelve más fácilmente y proporciona una textura suave.
- ¿Cómo puedo conservar el pastel? Se recomienda mantenerlo en el refrigerador, cubierto, para mantenerlo fresco.
Este pastel de queso con gelatina de fresa no solo es un deleite visual, sino también una explosión de sabores. Ya sea que lo prepares para una reunión con amigos o para una tranquila noche en casa, el resultado siempre será el mismo: alegría y satisfacción. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para las capas: 6 huevos, 6 cucharadas de azúcar, 6 cucharadas de harina, 2 cucharaditas de levadura en polvo, 2 paquetes de azúcar vainillado. Para la gelatina de fresa: 350 g de fresas, 1/2 taza de agua, 4 cucharadas de azúcar, 1 cucharada y 1/2 de maicena. Crema de queso: 650 g de queso cottage cremoso, 200 g de queso crema, 200 ml de nata líquida, 5 cucharadas de azúcar glas, ralladura de limón, 2 cucharaditas de extracto de vainilla.