Tarta de Mora
Para preparar un postre sabroso y aromático, comenzaremos asegurándonos de tener todos los ingredientes a mano. En un bol grande, añadimos la mantequilla blanda a temperatura ambiente y el azúcar. Usando una batidora eléctrica o una espátula, mezclamos bien los dos ingredientes hasta que la mezcla se vuelva cremosa y esponjosa. Este paso es esencial, ya que añadirá aire a la mezcla, contribuyendo a una textura más ligera del pastel.
El siguiente paso es añadir el huevo. Es importante que esté fresco y a temperatura ambiente para integrarse perfectamente en la mezcla. Continuamos mezclando hasta que el huevo esté completamente incorporado. Luego, añadimos las nueces molidas, que proporcionarán un sabor delicioso y una textura crujiente al pastel. Las nueces pueden ser ligeramente tostadas antes de añadirlas para realzar el sabor.
Después de que todos los ingredientes húmedos estén bien combinados, es hora de añadir los ingredientes secos. Nuestra exigencia es tamizar la harina y la canela juntas para evitar grumos. Esta combinación añadirá una nota cálida y especiada a nuestro postre. Comenzamos a incorporar la harina en la mezcla de mantequilla, mezclando con una espátula hasta que todo esté bien homogenizado.
Ahora que tenemos la composición lista, preparamos una bandeja de hornear forrada con papel pergamino. Ponemos aproximadamente la mitad de la masa en la bandeja, asegurándonos de que se extienda uniformemente. Luego colocamos cuidadosamente las moras frescas, lavadas y escurridas, sobre la capa de masa. Es bueno reservar algunas moras para la decoración final del pastel. Después de que las moras estén bien dispuestas, añadimos el resto de la masa, que extendemos con el dorso de una cuchara humedecida en agua fría para evitar que se pegue.
Ahora nuestro pastel está listo para ser horneado. Lo introducimos en el horno precalentado a temperatura media y lo dejamos hornear durante aproximadamente una hora. Es importante revisar el pastel de vez en cuando para asegurarnos de que no se queme. Cuando se vuelva dorado y un palillo insertado en el medio salga limpio, podemos sacarlo del horno.
Después de que el pastel se haya enfriado completamente, lo espolvoreamos con azúcar glas, dándole un aspecto elegante y apetitoso. Finalmente, decoramos con las moras restantes para un toque extra de color y sabor. Este pastel de moras no solo se ve fantástico, sino que también recompensa las papilas gustativas con una mezcla perfecta de sabores. ¡Disfrútalo junto a una taza de té o café y saborea cada bocado!
Ingredientes: 150 g de harina mezclada con levadura en polvo, 150 g de mantequilla, 150 g de azúcar, 150 g de nueces molidas, 1 huevo, 300 g de moras, azúcar vainillado, canela y azúcar en polvo.
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