Tarta de Frutas
Para preparar un dulce deleite, comenzamos separando cuidadosamente las claras de los yemas. En un bol limpio, las claras se baten hasta que estén espumosas, añadiendo una pizca de sal para ayudar a estabilizarlas. Es importante usar una batidora a velocidad media para que la espuma se vuelva firme y brillante. Una vez que las claras están batidas, comienza a añadir gradualmente el azúcar, continuando a mezclar hasta lograr un merengue brillante. Cada yema debe añadirse una a una, mezclando bien después de cada una para asegurar una incorporación uniforme.
En esta deliciosa mezcla, también se añade azúcar de vainilla, que dará al postre un aroma especial. El bicarbonato de sodio apagado con un poco de jugo de limón o vinagre es esencial para dar volumen y hacer que el pastel sea esponjoso. El último ingrediente, la harina, se añade en forma de lluvia, mezclando suavemente con una cuchara de arriba hacia abajo para no perder aire en la mezcla. Después de que la mezcla esté homogeneizada, se vierte en el molde preparado, forrado con papel de hornear, y se coloca en el horno precalentado a 180 grados Celsius. Se deja hornear durante 30-40 minutos, dependiendo de tu horno. Puedes comprobar si el pastel está listo usando una simple prueba con un palillo; si sale limpio, el pastel está perfectamente horneado. Una vez listo, se deja enfriar en una rejilla.
Para la deliciosa crema, las frutas deben escurrirse bien en un colador, especialmente si usas frutas congeladas. La gelatina se coloca en 100 ml de agua fría, dejándola hidratar durante 10 minutos. Mientras tanto, se bate la nata para montar con la batidora, comenzando a baja velocidad y aumentando gradualmente. Cuando la nata empieza a espesar, se añade un paquete de estabilizador de nata, continuando a mezclar hasta que se vuelva firme. Se incorpora, de una en una, el yogur, la gelatina derretida al baño maría (sin dejar que hierva) y las frutas escurridas, ya sean trituradas o enteras, según preferencia.
Para el ensamblaje, el pastel enfriado se corta en dos partes iguales, y cada mitad se empapa generosamente con el jugo de una lata de piña o duraznos, para añadir un sabor afrutado y humedad. La crema se coloca en el medio, y luego se coloca la otra mitad del pastel encima. Finalmente, el pastel se puede decorar al gusto; elegí rociar las frutas con jugo de limón para prevenir la oxidación. Este pastel no solo es una explosión de sabores, sino también un verdadero placer visual, perfecto para cualquier ocasión especial. Servido frío, aporta un toque de frescura y alegría!
Ingredientes: Base: 7 huevos, 250 g de azúcar, 200 g de harina, 1 paquete de azúcar vainillado, 1 pizca de bicarbonato de sodio, 1 pizca de sal, vinagre o jugo de limón. Crema: 500 ml de nata líquida, 1 paquete de estabilizador de nata, 1 yogur grande, frutas del bosque, 2 paquetes de gelatina en gránulos Dr. Oetker. Remojo: Jugo de una lata de piña o duraznos. Decoración: Frutas al gusto, nata montada.