Rectángulos de Leche
Rectángulos de leche - Un deleite decadente en capas
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de horneado: 45 minutos
Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
Número de porciones: 12
Una receta que combina un bizcocho esponjoso con una crema fina, los rectángulos de leche son un postre que seguramente impresionará a cualquier amante de los dulces. Esta delicia es perfecta para ocasiones especiales, pero también para esos momentos en los que quieres darte un capricho con algo dulce y sabroso. La curiosidad de la receta radica en la combinación entre el bizcocho de cacao y la deliciosa crema de chocolate, un dúo que te hará soñar con cada bocado.
Ingredientes necesarios
*Para el bizcocho de cacao:*
- 6 huevos frescos
- 230 g de azúcar
- 230 g de harina
- 3 cucharadas de cacao
*Para la crema de chocolate:*
- 500 ml de leche
- 50 g de almidón
- 2 cucharadas de azúcar
- 50 g de chocolate blanco
- 125 g de mantequilla
- 75 g de azúcar glas
*Para el jarabe de azúcar:*
- 50 ml de agua
- 50 g de azúcar
- 1 cucharada de coñac (opcional, pero recomendado para un sabor refinado)
Paso a paso hacia un resultado perfecto
1. Preparación del bizcocho
Para lograr un bizcocho esponjoso y aireado, comienza separando las claras de las yemas. En un bol grande, bate las claras con una batidora hasta que se conviertan en espuma. Luego, agrega gradualmente el azúcar, continuando a batir hasta que la mezcla duplique su volumen y se convierta en un merengue firme y brillante. Este es un paso crucial para obtener un bizcocho ligero y esponjoso.
En otro bol, mezcla la harina con el cacao. Tamizar estos ingredientes juntos ayudará a eliminar cualquier grumo y asegurará una distribución uniforme del cacao. Comienza a incorporar la mezcla de harina y cacao a la espuma de huevo, utilizando una espátula, con movimientos suaves de arriba hacia abajo, para no perder el aire de la mezcla.
Divide la masa en tres partes iguales y vierte en bandejas de hornear forradas con papel pergamino. Hornea cada bizcocho en el horno precalentado a 180°C durante 15 minutos. Verifica si están horneados mediante el método del palillo; si sale limpio, el bizcocho está listo. Después de hornear, deja que los bizcochos se enfríen sobre una rejilla, sin apilarlos, para evitar la formación de humedad.
2. Preparación de la crema de chocolate
Comienza mezclando el almidón con las 2 cucharadas de azúcar en un bol pequeño. Agrega gradualmente 100 ml de leche fría, mezclando constantemente para evitar grumos. Esta mezcla será la base para tu crema.
En una cacerola, calienta la leche restante a fuego medio y agrega el chocolate blanco en trozos pequeños. Revuelve periódicamente hasta que el chocolate esté completamente derretido y la mezcla se vuelva homogénea. Una vez que el chocolate se haya disuelto, reduce el fuego a bajo y agrega la mezcla de almidón. Continúa revolviendo hasta que la crema espese, luego déjala enfriar completamente.
Mientras tanto, en otro bol, bate la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar glas hasta que se convierta en una crema esponjosa. Agrega gradualmente la crema de chocolate enfriada y mezcla hasta que se combine perfectamente. ¡Ahora tu crema está lista!
3. Preparación del jarabe
Para dar a los bizcochos una humedad agradable, prepara el jarabe de azúcar. En una cacerola pequeña, carameliza el azúcar hasta que se vuelva dorado, luego apágalo con agua. Mezcla bien para disolver todos los cristales de azúcar. Una vez enfriado, puedes agregar el coñac para un sabor sofisticado, pero este paso es opcional.
4. Montaje del postre
En una bandeja, coloca el primer bizcocho y empápalo con el jarabe de azúcar. Agrega un tercio de la crema de chocolate y extiéndela uniformemente. Continúa con el segundo bizcocho, seguido de otra porción de jarabe y crema. Coloca el último bizcocho en la parte superior y, si lo deseas, puedes cubrir todo con una capa de crema restante. Para un aspecto elegante, decora con virutas de chocolate o chocolate rallado.
5. Enfriamiento y servicio
Después de montar el postre, refrigéralo durante unas horas o incluso durante la noche, para permitir que los sabores se mezclen perfectamente. Este paso es esencial para lograr una textura perfecta y un sabor intenso.
Sugerencias para servir
Los rectángulos de leche se pueden servir con una salsa de frutas del bosque o con helado de vainilla para un contraste de temperatura y textura. Una copa de vino dulce o un espresso fuerte combinará perfectamente con este delicioso postre.
Variaciones y trucos
Para añadir un toque de originalidad, puedes reemplazar el chocolate blanco con chocolate negro o agregar sabores como vainilla o esencia de naranja a la crema de chocolate. Además, el bizcocho puede ser aromatizado con unas gotas de extracto de almendra o nuez para un toque elegante.
Beneficios nutricionales
Este postre, aunque rico en calorías, también ofrece algunos beneficios nutricionales. Los huevos son una excelente fuente de proteínas, y el chocolate blanco puede proporcionar un impulso de antioxidantes. Además, la mantequilla contiene grasas saludables, por lo que, disfrutado con moderación, este postre puede ser una parte deliciosa de una dieta equilibrada.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo reemplazar la mantequilla con margarina?
Sí, pero el sabor y la textura pueden ser diferentes. La mantequilla proporciona un sabor más rico.
2. ¿Es posible usar chocolate con leche en lugar de chocolate blanco?
¡Absolutamente! En este caso, el postre será más dulce. Ajusta la cantidad de azúcar en la receta si es necesario.
3. ¿Qué puedo hacer si no tengo almidón?
Puedes usar harina en lugar de almidón, pero la textura de la crema será un poco diferente.
Con estos consejos y pasos claros, lograrás un delicioso pastel que seguramente se convertirá en un favorito para todos. ¡No olvides disfrutar de cada paso de la preparación y saborear tu creación final! ¡Buen provecho!
Ingredientes: Base: 6 huevos, 230 g de harina, 230 g de azúcar, 3 cucharadas de cacao. Crema: 500 ml de leche, 50 g de almidón, 2 cucharadas de azúcar, 50 g de chocolate blanco, 125 g de mantequilla, 75 g de azúcar glas.