Manzanas en Masa
Las manzanas rellenas de mermelada son un postre delicioso y reconfortante, perfecto para los días fríos de otoño o invierno. Comenzamos pelando las manzanas, eligiendo manzanas de tamaño mediano, que sean firmes y fragantes. Usamos un cuchillo pequeño y afilado para ahuecar el corazón de las manzanas, teniendo cuidado de no dañar sus paredes para poder agregar nuestra mermelada favorita en el interior. Puedes optar por mermelada de ciruela, albaricoque o incluso de frambuesa, dependiendo de tus gustos. ¡Una cucharadita de mermelada es suficiente, pero si eres un amante de los dulces, no dudes en agregar más!
Después de rellenar las manzanas con mermelada, las espolvoreamos con canela, que les dará un aroma tentador y un sabor cálido. Ahora dirigimos nuestra atención a la masa. En un tazón grande, batimos algunos huevos, agregamos harina y mantequilla blanda, que hará que la masa sea tierna y sabrosa. Agregamos un paquete de azúcar vainillado y unas gotas de esencia de vainilla para intensificar el sabor. Amasamos bien la masa hasta que se vuelva homogénea y elástica. Es importante no exagerar con el amasado, para no obtener una masa demasiado dura.
Una vez que la masa esté lista, la extendemos sobre una superficie enharinada, formando una hoja delgada, de aproximadamente 3-4 mm de grosor. De esto, cortamos tiras de 2-3 cm de ancho, que se usarán para envolver las manzanas. Cada manzana rellena de mermelada se vestirá con estas tiras de masa, asegurándonos de cubrir bien la parte inferior para evitar que la mermelada se filtre durante la cocción.
Precalentamos el horno a una temperatura baja, para permitir que las manzanas se cocinen uniformemente. Engrasamos una bandeja para hornear con mantequilla y colocamos cuidadosamente las manzanas en ella, dejando un poco de espacio entre ellas. Las hornearemos durante aproximadamente una hora, comenzando a fuego bajo, y luego, cuando la masa comience a dorarse, aumentaremos la temperatura a un nivel adecuado. Este proceso asegurará una textura crujiente de la masa.
Después de sacarlas del horno, dejamos que las manzanas se enfríen un poco, luego las decoramos con azúcar derretido, creando así una corteza brillante y apetitosa. Finalmente, espolvoreamos con azúcar en polvo para agregar un toque de elegancia. Servidas calientes, estas manzanas rellenas de mermelada se convierten en un postre inolvidable, perfecto para disfrutar junto a una bola de helado o una taza de té humeante.
Ingredientes: 1 kg de manzanas (las manzanas deben ser adecuadas) 3 huevos 250 g de mantequilla Harina al gusto (unos 300 g) Mermelada de albaricoque (o cualquier otra) Especias (esencia de vainilla, azúcar de vainilla, canela)
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