Salsa de tomate con pechuga de pollo y albahaca
Salsa de tomate con pechuga de pollo y albahaca - ¡una receta deliciosa, simple y llena de sabores!
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Tiempo total: 55 minutos
Número de porciones: 4
¡Bienvenido a mi cocina! Hoy, compartiré contigo una receta simple pero absolutamente deliciosa: salsa de tomate con pechuga de pollo y albahaca. Esta receta es perfecta para una cena rápida, pero también para esos días en que quieres darte un capricho con un plato sabroso sin demasiadas complicaciones. Además, es una excelente manera de usar tomates frescos y sabores de verano, y la albahaca fresca añade un toque de frescura y un aroma tentador.
Una breve historia
La salsa de tomate es una base culinaria esencial en muchas culturas, utilizada en innumerables platos. Combinarla con pechuga de pollo no solo es una elección sabrosa, sino también saludable. Esta receta es simple, pero cada paso cuenta para obtener una salsa rica y llena de sabor, y la albahaca fresca se convierte en la estrella de este plato.
Ingredientes
- 1 pechuga de pollo (aproximadamente 500g)
- 5 tomates medianos, maduros
- 2 tazas de jugo de tomate (preferiblemente natural)
- 100 ml de agua
- 100 ml de vino blanco (opcional, pero recomendado para un sabor más complejo)
- 2-3 dientes de ajo
- 1-2 cucharadas de azúcar (para equilibrar la acidez de los tomates)
- Sal y pimienta al gusto
- Un puñado de albahaca fresca, picada
- Aceite de oliva (o de girasol)
Utensilios necesarios
- Una olla
- Una sartén
- Un cuchillo bien afilado
- Una espátula o cuchara de madera
- Una cuchara de metal o plástico para mezclar
- Una tabla de cortar
Preparación de la salsa de tomate con pechuga de pollo
Paso 1: Preparación de los ingredientes
Comienza lavando bien los tomates. Es importante elegir tomates maduros y de buena calidad para lograr una salsa rica y sabrosa. Corta los tomates en cubos grandes, no muy pequeños, para mantener su textura. El ajo se cortará en rodajas finas.
Paso 2: Cocción de los tomates
En una olla, calienta unas cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Agrega los tomates picados y sofríelos durante 2-3 minutos, hasta que empiecen a ablandarse y a soltar su jugo. Este paso es esencial, ya que intensificará el sabor de los tomates.
Paso 3: Agregar el jugo de tomate
Vierte el jugo de tomate y mezcla bien. Agrega el ajo en rodajas y el agua. Deja que la salsa hierva a fuego lento, tapada, durante aproximadamente 10 minutos. Este tiempo permitirá que los sabores se mezclen bien.
Paso 4: Preparación de la pechuga de pollo
Mientras tanto, corta la pechuga de pollo en cubos de tamaño uniforme. Esto asegurará una cocción uniforme. Calienta aceite en la sartén y agrega los cubos de pollo. Dóralos ligeramente por todos lados durante 5-7 minutos. Es importante no abarrotar la carne en la sartén para que se dore uniformemente.
Paso 5: Combinación de los ingredientes
Una vez que la pechuga de pollo esté dorada, agrégala a la olla con la salsa de tomate. Para un extra de sabor, añade el vino blanco, el azúcar, la sal y la pimienta al gusto. Mezcla todo bien y deja que hierva a fuego lento, tapada, durante 35-40 minutos. Este tiempo permitirá que la carne absorba los sabores de la salsa y se vuelva tierna.
Paso 6: Finalización y servicio
Después de que haya transcurrido el tiempo de cocción, verifica la salsa. Debe estar espesa y rica, y la pechuga de pollo debe estar completamente cocida. Ajusta el sabor con sal y pimienta si es necesario. Finalmente, añade la albahaca fresca picada, mezclando suavemente para preservar su aroma.
Servicio del plato
La salsa de tomate con pechuga de pollo se puede servir con una variedad de guarniciones. Aquí hay algunas sugerencias:
- Arroz: El arroz absorbe perfectamente la salsa, proporcionando un contraste de texturas.
- Puré de patatas: El puré cremoso añadirá un elemento delicioso y reconfortante.
- Pasta: Una excelente opción, especialmente si disfrutas combinar sabores de tomate con carbohidratos.
- Polenta: Una opción tradicional que combina maravillosamente con la rica salsa.
Para un toque especial, puedes espolvorear queso rallado o parmesano por encima, que se derretirá fácilmente en la salsa caliente.
Consejos prácticos
- Uso de tomates: Si tienes tomates frescos, puedes optar por ellos, pero los tomates enlatados también son una buena opción. Elige los que estén en su propio jugo para evitar aditivos.
- Vino blanco: Si no consumes alcohol, puedes omitirlo o reemplazarlo con un poco de caldo de pollo.
- Azúcar: Esto ayuda a equilibrar la acidez de los tomates. Ajusta la cantidad según tus preferencias.
- Variaciones: Puedes añadir verduras como pimientos o calabacines para una salsa más rica. También puedes experimentar con diferentes hierbas, como orégano o eneldo, para personalizar la receta.
Beneficios nutricionales
Esta receta no solo está llena de sabores, sino que también es muy nutritiva. La pechuga de pollo es una excelente fuente de proteínas magras, y los tomates son ricos en vitamina C y antioxidantes, beneficiando así la salud del corazón. La albahaca añade no solo sabor, sino también propiedades antiinflamatorias.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar pechuga de pollo congelada?
Se recomienda usar carne fresca para obtener los mejores resultados, pero también puedes usar carne congelada, asegurándote de descongelarla completamente antes de cocinar.
2. ¿Cómo puedo hacer la salsa más picante?
Agrega un poco de chile o copos de chile durante la cocción para darle un sabor más picante.
3. ¿Qué puedo hacer con las sobras?
Puedes guardar las sobras en el refrigerador hasta por 3 días. También se pueden congelar para usarlas más tarde en otros platos, como lasañas o sopas.
Conclusión
¡Espero que esta receta de salsa de tomate con pechuga de pollo y albahaca te haya inspirado a refrescar tu menú! Es una receta versátil que se puede adaptar según tus preferencias. Te animo a experimentar y encontrar combinaciones que te gusten. Cocinar es un arte, y cada plato es una oportunidad para crear algo único. ¡Buen provecho!
Ingredientes: una pechuga de pollo 2 tazas de jugo de tomate 100 ml de agua 5 tomates sal pimienta 100 ml de vino blanco 2-3 dientes de ajo albahaca fresca una o dos cucharaditas de azúcar aceite de oliva (también sirve el aceite de girasol)
Etiquetas: pechuga de pollo salsa de tomate