Hígado en salsa
Hígado en salsa: una receta deliciosa que combina el sabor de ingredientes simples con ricas tradiciones culinarias. Esta receta es perfecta para una comida familiar o para impresionar a amigos en una cena especial. Con un tiempo de preparación de aproximadamente 10 minutos y un tiempo de cocción de 30 minutos, obtendrás un plato sabroso y reconfortante que se puede servir con una generosa porción de polenta o papas.
Ingredientes para 4 porciones:
- 500 g de hígados de pollo
- 500 ml de leche (para remojar los hígados)
- Aceite para sofreír
- 1 taza (aproximadamente 250 ml) de agua
- 2 cebollas grandes
- 300 g de panceta ahumada (o tocino para un sabor más intenso)
- 200 ml de jugo de tomate
- Especias al gusto (sal, pimienta, pimentón dulce)
- 5 dientes de ajo
- Perejil fresco para decorar
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 40 minutos
Pasos de preparación:
1. Preparación de los hígados: Comienza lavando bien los hígados de pollo bajo un chorro de agua fría. Luego, colócalos en un bol con 500 ml de leche para marinarlos durante 30 minutos. Este paso es esencial, ya que la leche ayudará a eliminar el sabor amargo y a mejorar la textura de los hígados.
2. Preparación de las verduras: Mientras los hígados se remojan, pela y pica finamente la cebolla. En una sartén grande, agrega unas cucharadas de aceite y sofríe la cebolla a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que se vuelva transparente y suave, aproximadamente 5-7 minutos.
3. Agregando la panceta ahumada: Corta la panceta ahumada en cubos pequeños y agrégala a la sartén sobre la cebolla. Cocínalos juntos durante otros 5 minutos, hasta que la panceta esté ligeramente dorada y libere su aroma.
4. La salsa de tomate: Vierte el jugo de tomate y la taza de agua en la sartén, mezclando bien todos los ingredientes. Deja que la salsa hierva a fuego lento.
5. Agregando los hígados: Después de que los hígados hayan estado en la leche, escúrrelos y enjuágalos bajo agua fría. Agrégales a la sartén sobre la salsa de tomate, removiendo para cubrirlos uniformemente. Déjalos hervir a fuego bajo, cubiertos, durante 15-20 minutos o hasta que estén bien cocidos y la salsa se haya reducido.
6. Sazonando: En los últimos minutos de cocción, agrega sal, pimienta y pimentón dulce al gusto. Además, machaca el ajo y agrégalo a la sartén, dejando que todo hierva una última vez.
7. Sirviendo: Una vez que los hígados estén listos, sírvelos calientes, espolvoreados con perejil fresco picado. Este plato combina perfectamente con polenta humeante o puré de papas. Una opción interesante es servirlos también con tomates en escabeche, que añaden una agradable nota ácida.
Consejos útiles:
- Usa hígados frescos para un mejor sabor. Puedes encontrar hígados de pollo en carnicerías de confianza o en supermercados.
- Si no tienes panceta ahumada, puedes usar tocino normal o incluso unas rebanadas de salchicha ahumada para un sabor similar.
- Puedes variar la receta agregando champiñones o pimientos en la salsa, para una textura y sabor más complejos.
Información nutricional: Los hígados de pollo son una excelente fuente de proteínas, vitaminas (especialmente B12) y minerales como el hierro. Se indican en diversas dietas, contribuyendo a mantener un sistema inmunológico saludable y a la formación de glóbulos rojos.
Preguntas frecuentes:
- *¿Puedo reemplazar los hígados de pollo con otro tipo de hígado?* Sí, puedes usar hígados de res o de cerdo, pero el tiempo de cocción puede variar.
- *¿Cómo puedo almacenar los hígados sobrantes?* Los hígados cocidos se pueden almacenar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días o se pueden congelar para su uso posterior.
Este plato simple y lleno de sabor es una elección ideal para una cena rápida, llena de sabor y tradición. ¡Te animo a probar esta receta y a impresionar a tu familia y amigos con tus habilidades culinarias! ¡Buen provecho!
Ingredientes: 500 g de hígados de pollo, 500 ml de leche, aceite para saltear, 1 taza de agua, 2 cebollas grandes, 300 g de panceta ahumada, jugo de tomate, especias, 5 dientes de ajo, perejil fresco
Etiquetas: hígado