Albóndigas de pollo con salsa bechamel

Carne: Albóndigas de pollo con salsa bechamel - Tudosia J. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
Carne - Albóndigas de pollo con salsa bechamel por Tudosia J. - Recetas Recipia

Albóndigas de pollo con salsa bechamel: Una receta deliciosa y reconfortante

Tiempo total de preparación: 1 hora
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Número de porciones: 4

En el mundo culinario, pocos platos son tan reconfortantes y versátiles como las albóndigas de pollo con salsa bechamel. Este plato combina la ternura de la carne de pollo con la cremosidad de la salsa bechamel, ofreciendo una experiencia culinaria que no solo deleita el paladar, sino que también trae un toque de nostalgia. Ya sea que las preparemos para una comida familiar o para una ocasión especial, las albóndigas de pollo con salsa bechamel siempre son una elección inspirada.

Una breve historia sobre la receta
Se dice que las albóndigas tienen raíces profundas, con una historia que abarca varios siglos y atraviesa diversas culturas culinarias. Estas pequeñas delicias, hechas de carne picada, son una excelente manera de utilizar carne molida, y la salsa bechamel, con su textura aterciopelada, las complementa perfectamente. Agregar ajo a la salsa bechamel es una variación moderna que aporta un extra de sabor, siendo una elección perfecta para quienes aman los aromas intensos.

Ingredientes necesarios
*Para las albóndigas:*
- 500 g de carne de pollo picada (muslos y pechuga para un sabor rico)
- 1 cebolla pequeña, finamente picada
- 2 cucharadas de arroz (lavado y escurrido)
- 1 huevo
- 1 cubo de caldo de pollo (o caldo de pollo, si lo prefieres)
- Sal y pimienta, al gusto
- Un puñado de perejil, picado
- Un puñado de eneldo, picado

*Para la salsa bechamel:*
- 600 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
- 1/2 cebolla
- 6 clavos
- 4 hojas de laurel
- Sal y pimienta, al gusto

Paso a paso: Preparar las albóndigas
1. Hervir el agua: En una olla grande, agrega 2 litros de agua y llévala a ebullición. Agregar un cubo de caldo de pollo intensificará el sabor, así que no olvides disolverlo en un poco de agua caliente para integrarlo más fácilmente.
2. Mezclar los ingredientes para las albóndigas: En un bol grande, combina la carne de pollo picada, la cebolla finamente picada, el arroz lavado, el huevo, el perejil y el eneldo. Sazona con sal y pimienta. Mezcla bien, usando tus manos para lograr una mezcla homogénea, pero recuerda mojarte las manos para evitar que se peguen.
3. Formar las albóndigas: Forma albóndigas un poco más grandes que una nuez a partir de la mezcla. Asegúrate de que sean uniformes para que se cocinen de manera uniforme.
4. Cocinar las albóndigas: Cuando el agua comience a hervir, agrega las albóndigas con cuidado, evitando que se amontonen. Déjalas hervir durante 5 minutos. Después, reduce el fuego al mínimo y déjalas hervir por otros 20 minutos. Las albóndigas están listas cuando flotan en la superficie. Retíralas con una espumadera a un plato.

Preparar la salsa bechamel
1. Infusionar la leche: En una cacerola pequeña, coloca la leche y añade la cebolla pelada y claveteada y las hojas de laurel. Lleva a fuego medio, sin dejar que hierva, y deja infusionar durante 5 minutos.
2. Preparar el roux: En otra cacerola de fondo grueso, derrite la mantequilla a fuego bajo. Agrega la harina y bate continuamente con un batidor durante 5 minutos, teniendo cuidado de no quemarla.
3. Agregar la leche: Gradualmente, añade la leche infusionada, removiendo continuamente para evitar grumos. La salsa está lista cuando se vuelve cremosa y tiene la consistencia de la crema agria. Verifica la consistencia poniendo un poco de salsa en el dorso de una cuchara; si no se derrama, está perfecta.
4. Sazonar la salsa: Finalmente, agrega sal y pimienta al gusto y, si lo deseas, añade ajo machacado para un aroma intenso.

Finalizando el plato
1. Servir: Coloca las albóndigas en los platos y vierte la salsa bechamel por encima. Decora con hierbas frescas para un aspecto agradable y un extra de sabor.
2. Sugerencia de servicio: Estas albóndigas se pueden servir acompañadas de puré de patatas o una ensalada verde fresca, que equilibrará la riqueza de la salsa.

Consejos prácticos
- Variaciones: Puedes añadir verduras ralladas como zanahoria o calabacín a la mezcla de albóndigas para enriquecer su valor nutricional. Además, la salsa bechamel se puede enriquecer con queso rallado para un sabor más intenso.
- Preguntas frecuentes:
- *¿Qué tipo de carne puedo usar?* - Aunque el pollo es el estándar, puedes experimentar con pavo o incluso mezclas de carne.
- *¿Puedo congelar las albóndigas?* - ¡Por supuesto! Las albóndigas sin cocinar se pueden congelar antes de hervirlas. Asegúrate de que estén bien empaquetadas.
- Beneficios nutricionales: Este plato es una buena fuente de proteínas gracias al pollo, y la salsa bechamel añade calcio de la leche. Las hierbas frescas contribuyen con vitaminas esenciales.

Las albóndigas de pollo con salsa bechamel son más que un simple plato; reúnen a la familia y amigos alrededor de la mesa. ¡Este plato seguramente se convertirá en uno de tus favoritos! ¡Disfruta de cada bocado y no olvides experimentar con diferentes ingredientes y sabores!

 Ingredientes: Lo que necesitamos para las albóndigas: 500 g de carne de pollo picada (utilicé muslos y pechuga de pollo); 1 cebolla pequeña; 2 cucharadas de arroz; 1 huevo; 1 cubo de sabor a pollo; sal; pimienta; perejil; eneldo. Lo que necesitamos para la salsa bechamel: 600 ml de leche; 50 g de mantequilla; 50 g de harina; 1/2 cebolla; 6 clavos; 4 hojas de laurel; sal; pimienta.

 Etiquetasalbóndigas de pollo salsa bechamel

Carne - Albóndigas de pollo con salsa bechamel por Tudosia J. - Recetas Recipia
Carne - Albóndigas de pollo con salsa bechamel por Tudosia J. - Recetas Recipia
Carne - Albóndigas de pollo con salsa bechamel por Tudosia J. - Recetas Recipia